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Yo Estudié con… Álvaro Uribe

Yo Estudié con… Álvaro Uribe

Flashback

Óscar Hernán Urrea, compañero de pupitre de Álvaro Uribe en el Instituto Jorge Robledo, dice que si Uribe no hubiera sido Presidente, habría sido torero.
“Álvaro siempre supo que sería Presidente de la República, pero no era un hombre pretencioso”, dice Urrea. Fotos: Cámara Lúcida y ©Guillermo Torres.
Por: Edición 7225/9/2014 00:00:00
Estudiaron juntos en el Colegio San Ignacio en Medellín, se distanciaron cuando Álvaro Uribe se fue a estudiar a los Benedictinos, pero el destino se encargó de volverlos a reunir. “A mí me votaron, del San Ignacio porque perdí el año y a Álvaro lo echaron de los Benedictinos por una pelea, entonces los dos nos fuimos a terminar el bachillerato al Instituto Jorge Robledo”, cuenta Urrea.

Óscar dice que su amigo siempre se destacó por ser el mejor estudiante de la promoción del 70. “Álvaro no necesitaba estudiar, le iba bien en todas las materias, hasta en religión, y lo eximían de casi todos los exámenes. Cuando teníamos algún problema él era el que lo resolvía. Todo lo que sé de historia política de Colombia lo aprendí de él”.

“Álvaro siempre nos dijo que iba a ser Presidente de la República. Un día lo llamé y le dije que me acompañara a hacer una vuelta. Llegamos al aeropuerto y le presenté a Guillermo León Valencia. Yo le dije que mi amigo tenía grandes aspiraciones políticas y que quería que lo aconsejara. Después de una amena conversación, que duró como media hora, a mí no me quedaron dudas de que Álvaro Uribe iba a ser Presidente de este país”, asegura Urrea.

Óscar recuerda además que su amigo tenía una memoria prodigiosa. “Yo tenía una grabadora de carrete en la que recitábamos y grabábamos los discursos políticos. Como yo era conservador, declamaba los de Laureano Gómez mientras que él prefería los de Gaitán”.

“Álvaro siempre fue un excelente orador. Enamoraba a las mujeres con poesías de amor y de las otras”, habilidad que sin duda heredó de su padre Alberto Uribe. Sin embargo, Urrea dice que a pesar del éxito que su amigo tenía con el sexo opuesto nunca le conoció una novia oficial: “Le gustaba salir con varias. Lina llegó después en la época de la universidad”.

Además de su gusto por la política y las mujeres, estos dos amigos compartían su gran afición por el mundo taurino. “Salíamos de clase y nos íbamos para donde don Gabriel Arango a la plaza de toros de La Macarena. Él nos obligaba a entrenar con la espada de acero y no la de aluminio”, cuenta Óscar.

En aquella época eran famosas las corridas de toros en el Club Llanogrande, en las que Álvaro Uribe y Óscar Hernán Urrea hacían parte de las figuras del cartel. El compañero del Presidente guarda como un tesoro dos videos de estas magistrales faenas para que cuando alguien le pregunte qué tal torero era el Presidente, él les pueda contestar: “Compruébenlo con sus propios ojos”.

Hoy, después de 34 años de haberse graduado, Óscar recuerda con nostalgia anécdotas como aquella en la que Álvaro Uribe y José Roberto Arango se fueron para el Hotel Maracaibo en Santa Marta y montaron un negocio que se llamaba “El gran banano”. Los bananos asados que vendían el Presidente y su amigo tuvieron tanta popularidad que después abrieron una sucursal en la 70 de Medellín. Óscar Urrea no sólo se siente orgulloso de haber compartido pupitre con el presidente de Colombia, sino también sus sueños y una que otra poesía.
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