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Yo estudie con... Diego Trujillo

Yo estudie con... Diego Trujillo

Flashback

En 2008 Revista Jet-Set indagó sobre como Felipe Noguera conoció a Diego Trujillo en el Gimnasio Moderno. Ellos compartieron el gusto por la actuación, el sentido del humor, la rumba y las pilatunas de la época estudiantil. Aquí recordamos los inicios de esta amistad de vieja data.
Felipe y Diego en su época de estudiantes. Fotos: Archivo Particular
Por: 26/8/2014 00:00:00
Cuando este par de adolescentes se conoció en segundo de bachillerato, no se imaginaron que los dos terminarían siendo actores. Felipe quería ser economista y Diego, arquitecto. Por eso, cada quien estudió lo suyo y ejerció su carrera durante un tiempo hasta que, con el paso de los años, se volvieron, además de amigos, colegas de la televisión.

Diego siempre ha sido un tipo alegre, mamagallista y con un gran sentido del humor”, asegura Felipe. Quizá por eso se creyó en el cielo cuando llegó al Gimnasio Moderno, en plena adolescencia, y pudo dejar de lado la estricta educación que llevaba desde niño en el colegio San Carlos. Allí, en medio de la informalidad del Moderno, se sintió como pez en el agua y se convirtió en uno de los mejores amigos de Felipe.

Los dos recuerdan que compartían el pasatiempo de montar en bicicleta, hacían teatro juntos y salían con las niñas de los colegios cercanos a fiestas, bazares o becerradas. Pero también, que impusieron la moda de bailar vallenato en una época en que a los jóvenes de su edad no les gustaba esta música. No pudieron dejar la fama de necios cuando se les prohibió ir a la excursión de sexto de bachillerato a Los Llanos, todo porque saltaron la tapia del Moderno para llevarle un regalo a una novia que Diego tenía en el colegio vecino. Todavía  no se ponen de acuerdo en esa anécdota y Diego insiste en que la novia que fueron a visitar era de Felipe y no suya.

Diego
siempre fue bueno para escribir y para hablar, por eso las materias de humanidades se le facilitaban. Sin saber que esa sería su profesión en un futuro, él y Felipe le dieron mucha cuerda a las obras de teatro. En último año, incluso, hicieron un montaje juntos, en el que ambos dirigían y actuaban a la vez. Años más tarde, cuando Felipe hizo su protagónico en la serie De pies a cabeza, recomendó a Diego para un papel pequeño y le ayudó a abrir las puertas para que arrancara en serio su carrera en televisión. Trujillo se encarretó tanto con las cámaras, que, después de más de quince años de ejercicio profesional, decidió dejar la arquitectura.

Curiosamente, es su amigo Felipe quien se la pasa haciendo obras y arreglos en su casa, inspirado en unos libros que el mismo Diego le regaló cuando decidió alejarse de su oficio de arquitecto.
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