Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Tommy Hilfiger ‘Rockstar’ de la moda

Tommy Hilfiger ‘Rockstar’ de la moda

Revista Jet-Set

Con una clara inspiración en las prendas militares de los años 60 y el rock and roll, Tommy Hilfiger mostró su Colección Otoño 2012 en la Semana de la Moda de Nueva York. Su pasarela, a la que asistieron Anna Wintour, editora de la revista Vogue norteamericana, y la actriz Uma Thurman, fue una de las más aplaudidas. Jet-set viajó a La Gran Manzana para asistir al desfile.
Tommy Hilfiger es un reconocido filántropo. En el 2009 donó más de dos millones de dólares a Millennium, una organización que busca erradicar la pobreza extrema, y desde hace cuatro años respalda investigaciones para encontrar la cura del cáncer de mama. Foto: ©Annie Leibovitz-Cortesía Tommy Hilfiger
Por: 15/3/2012 00:00:00
Cae nieve en La Gran Manzana, de noche la temperatura es de menos diez grados. En la puerta del Armería de Park Avenue, cientos de personas, ataviadas con sus mejores abrigos, gorros y guantes de cuero, hacen fila para entrar a ver la Colección Otoño 2012-2013 que el diseñador Tommy Hilfiger presentará en el marco de la Semana de la Moda de Nueva York. En medio de la espera, algunos periodistas acreditados aprovechan para hacer sus primeras tomas de la alfombra roja y preguntarles a los invitados quién los vistió. Por lo general la gente luce atuendos sobrios, aunque no falta aquel personaje que quiere llamar la atención.

Al entrar los asistentes, en los que hay una nutrida comitiva de japoneses, se encuentran con una alta puerta de hierro, flanqueada por columnas de ladrillos y faroles. Al centro, una placita con árboles de hojas café a punto de caer, rodeada de una pintoresca vereda de ladrillo y gravilla, que recrean el ambiente de un parque otoñal. De repente la luz se atenúa y aparece en la pasarela un grupo de modelos vestidas con botas de caña alta, chaquetas con hombreras y botones dorados, pantalones ajustados, vestidos de cuello halter, y cascos, que pareciera que acababan de salir de un desfile militar o de una competencia ecuestre.

Allí, viendo el desfile, están la actriz Uma Thurman y Anna Wintour, la poderosa editora de la revista Vogue norteamericana, quien escribió: “Tommy Hilfiger sabe quién es y no trata de ser quien no es. Tiene tanto poder, que ha sabido capturar el estilo americano preppy”. Y es que no todos los diseñadores del mundo se pueden dar el lujo de tener una tienda en la Quinta Avenida de Nueva York, donde el alquiler de un metro cuadrado puede costar alrededor de 23 mil dólares, es decir, un poco más de 41 millones de pesos. Hilfiger, el rey del American Life Style, no solo la tiene, sino que ha logrado construir un emporio de una aventura empresarial que empezó con un capital de 150 dólares.

En 1969, a Tommy –el hijo de una enfermera y un joyero–, quien vivía a las afueras de Nueva York, le pareció buena la idea ir a comprar jeans bota campana a La Gran Manzana, ponerles su toque personal y venderlos en People’s Place, un almacén de discos e inciensos que abrió en sociedad con sus dos mejores amigos. En ese momento era un adolescente con pinta de estrella de rock, llevaba el pelo largo e interpretaba la guitarra en las fiestas, enloqueciendo a las jovencitas. A los 24 años cerró su negocio y se declaró en bancarrota.?Diez años después se trasladó a la capital del mundo y en 1985 lanzó su firma con un atrevido y premonitorio anuncio publicitario puesto en el centro del Times Square, que decía: “Los cuatro mejores diseñadores de ropa de hombre son Ralph Lauren, Perry Ellis, Calvin Klein y Tommy Hilfiger”. Para ese entonces, él era un desconocido.

Se inspiró en el rock and roll y fue uno los primeros en convocar a músicos famosos para protagonizar sus campañas publicitarias, entre ellos, Lenny Kravitz. David Bowie y Britney Spears. Incluso, promocionó a los Rolling Stones en la gira de 1991 y los vistió “de pies a cabeza” con su marca. En la década de los 90 vestirse de Tommy era cool, pero diez años después ya no lo era tanto. La ropa perdió identidad y la gente estaba más interesada en el divorcio del diseñador y Susie, su primera esposa.La situación llegó a tal punto, que en el 2010 Tommy se vió obligado a vender su imperio por tres mil millones de dólares a Phillips-Van Heusen.Esta nueva inversión permitió reforzar su presencia en los mercados internacionales.

Hoy, Tommy sigue siendo el diseñador jefe y el principal promotor de su marca. Es un trabajador incansable, se levanta temprano, va a su oficina, se reúne con su equipo de diseño y en las noches asiste a eventos de caridad. El tiempo libre que le queda se lo dedica a su familia. En el 2008 contrajo matrimonio con Dee Ocleppo y de la unión nació Sebastian. La pareja comparte una casa en Greenwich, Connecticut, otra en la isla de Mustique, en el Caribe francés, y un apartamento de dos plantas en el piso 15 del antiguo Hotel Plaza, en Manhattan, decorado con cuadros de Andy Warhol y retratos de Grace Kelly, Marilyn Monroe y Elizabeth Taylor.

A Hilfiger le gusta el arte moderno y el pop art, las carreras de autos, viajar y navegar. En la intimidad de su casa anda en medias y sudadera para practicar yoga, una disciplina que, según él, lo ayuda a relajarse y concentrarse en lo verdaderamente importante: su próxima colección.
LO MÁS VISTO