Catalina, de 30 años, sufre hipérmesis gravídica, un estado ligado al embarazo que consiste en fuertes náuseas, vómitos, pérdida de peso y deshidratación. Y precisamente debido a la gravedad de los síntomas, muchos medios especulan con que la esposa del príncipe Guillermo podría estar esperando gemelos.
Guillermo volvió a visitar hoy a su esposa en el hospital
King Edward VII, una clínica donde también suelen recibir tratamiento otros miembros de la familia real. El número dos en la línea de sucesión al trono británico no hizo ningún comentario a la prensa.
Mientras tanto, en las primeras horas desde que el lunes se anunciara el embarazo comenzaron ya las apuestas sobre los posibles nombres del futuro heredero. En la casa
William Hill, los nombres que más éxito están teniendo son
Victoria y George, y también van en cabeza los que apuestan por un parto natural en lugar de cesárea.