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Juan Carlos Lecompte lleva al cine su historia de amor

Juan Carlos Lecompte lleva al cine su historia de amor

Revista Jet-Set

La película In Search of Ingrid, basada en dos libros de Juan Carlos Lecompte, pretende ser a la vez un homenaje a los familiares de los secuestrados y una historia de amor. La impactante Chica Bond, Caterina Murino, interpretará a la excandidata presidencial.
Juan Carlos Lecompte hizo hasta lo imposible para liberar a Íngrid: la inscribió como candidata presidencial, llevaba un dummy  de ella a los debates presidenciales, se tatuó su rostro en el brazo y hasta empapeló la selva con fotos de sus hijos. Foto: Archivo Revista Jet-set.
Por: 27/2/2012 00:00:00
La historia de amor de Íngrid Betancourt y Juan Carlos Lecompte tuvo un amargo punto final: ella libre, él esperándola y el amor que se perdió en algún lugar de la selva. Para el país, que vivió de cerca la irrealidad de este drama, el final fue desconcertante, y no menos para Juan Carlos: “Yo no sabía si regresaría viva o si la matarían, como le sucedió a los diputados del Valle, al Gobernador de Antioquia o a los policías que fusilaron en noviembre. Pensé que si regresaba podríamos durar un tiempo y ver si las cosas funcionaban, pero nunca imaginé que esta historia acabaría así”.

Para lidiar con la ausencia, Lecompte escribió en el 2005 Buscando a Íngrid, un libro en el que relata cómo su relación quedó en puntos suspensivos: “Nuestro matrimonio era perfecto, nunca peleábamos, la amaba y me sentía amado; por eso fue que me entregué a esa lucha por su libración con tanta intensidad”. ¿Existe acaso otra explicación que estar perdidamente enamorado para andar de debate en debate presidencial con un dummy de la excandidata, rentar una avioneta en Mitú para tirar sobre la selva miles de fotos de los hijos de Íngrid o tatuarse su rostro en el brazo?

Esa historia de amor inconcluso, así como la lucha incansable de los familiares de los secuestrados, es la que se olvidó en medio del rencor hacia Íngrid por la demanda, entre la polémica por el divorcio y las intrigas del rescate. Esa misma historia es la que la cineasta norteamericana de origen venezolano Betty Kaplan –quien le abrió las puertas de Hollywood a Antonio Banderas dándole el protagónico en De amor y de sombras junto a Jennifer Connelly– quiere llevar a la gran pantalla.

“En el 2007 vendí los derechos del libro a la actriz venezolana Patricia Velázquez (villana en El regreso de la momia, 2001). Ella los tuvo unos años y no pudo realizar la película, así que, como quedaron libres los derechos, Betty Kaplan los compró en abril del año pasado y ya en julio me envió el guion. Yo no le moví ni una coma, quedó impecable; de hecho, cuando Kaplan adaptó y dirigió De amor y de sombras, de Isabel Allende, también quedó impresionada con el guión”.

La película, que también contiene apartes del segundo libro de Lecompte, Íngrid y yo, una libertad agridulce, tiene como protagonistas al mexicano Valentino Lanús (36) y a la italiana Caterina Murino (34). El primero, cuyo verdadero nombre es Luis Alberto López y hará la veces de productor e interpretará a Lecompte, es un galán de telenovela recordado en el país por su papel en El juego de la vida; mientras que a Caterina se le reconoce por su papel de Chica Bond en Casino Royal junto a Daniel Craig, por su cuarto puesto en Miss Italia y por la serie Zen de la BBC.

Por la edad de los actores se sabe que la película tendrá mucho de cómo se conoció la pareja, de cómo se enamoraron y se casaron, primero en la Polinesia Francesa y luego en Bogotá. Todavía no se sabe si se rodará en México, Puerto Rico o Colombia, pero tanto Lanús como Lecompte hacen fuerza para que se filme en el país.
“Esta no es una historia de aventuras ni de lo que pasó en la selva, porque no tengo idea de qué sucedió allá y sigo sin leer el libro de Íngrid. Es la historia de los que nos quedamos acá, que nos quedamos luchando por nuestros seres queridos. Por eso Marleny Orjuela de Asfamipaz de seguro tendrá un papel. A la gente se le olvida que ser familiar de secuestrado en este país es una profesión, incluso hay un gremio, y eso hay que visualizarlo”.
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