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El pintor millonario de Facebook

El pintor millonario de Facebook

Revista Jet-Set

La llegada de Facebook a la bolsa de valores ha hecho inmensamente rico a David Choe, un grafitero que pintó los muros de las primeras oficinas de la entonces naciente firma a cambio de 60 mil dólares en acciones. El paquete hoy vale 500 millones, que lo convierten en el artista vivo que más ha cobrado por una venta.
David Choe nació en Los Ángeles en 1976. Ha estado varias veces en la cárcel por vandalismo y agresión, y es conocido en el mundo del arte callejero. En el 2005, Facebook le parecía una idea “ridícula y sin sentido”. Foto: Getty Images.
Por: 20/3/2012 00:00:00
El día en que Facebook anunció su debut en el mercado bursátil, en la próxima primavera, más de mil poseedores de sus títulos, muchos ajenos a la tecnología o gente del común, se bañaron en agua de rosas. Según el economista Alex Gould, de la Universidad de Standford, ahora la empresa “retornará demenciales cantidades de dinero a sus más tempranos accionistas”, transformados así en millonarios de la noche a la mañana.

El más publicitado de ellos ha sido David Choe, un gringo de raíces coreanas, quien en principio fue descrito como un pintor de brocha gorda que trabajó en el 2005 en las primeras oficinas de la red social, en Palo Alto, California, fundada un año antes por Mark Zuckerberg, secundado por varios condiscípulos de la Universidad de Harvard. En ese entonces el proyecto se llamaba The Facebook y los reportes registraron que por pintar las paredes Choe les cobró a aquellos locos por la tecnología diez mil dólares, los cuales ellos le cancelaron con acciones de la compañía, cuyo boom mundial nadie sospechaba. Hoy es tan grande como el conglomerado de Rupert Murdoch, dobla en tamaño a Amazon, tiene 845 millones de usuarios y está valorada en 100 mil millones de dólares, gracias a su próxima salida a la bolsa, con una oferta pública inicial de cinco billones de dólares. La conclusión fue entonces que, con ese desempeño, los 10 mil dólares de Choe se convirtieron en 200 millones. Por supuesto, causó sensación que un humilde obrero se hiciera de repente un señor acaudalado.

Tras negarse por varios días, Choe resolvió dar la cara a la prensa y con ello aumentó el asombro. Resultó no ser un pintor de brocha gorda, sino un grafitero, que ya tenía plata, aunque no tanta como la que le reportará la empresa más próspera de Internet, cuyo debut en la bolsa marcará el negocio de la tecnología más grande de los últimos tiempos. En entrevista para Howard Stern, reveló también que no le había cobrado 10 mil sino 60 mil dólares a Facebook por sus murales. Y confirmó que aceptó el pago con acciones, de modo que su fortuna no es de 200 millones de dólares sino de 500 millones, suma que con la inminente transacción en bolsa le reportará cantidades de ¡seis cifras diarias!

El nuevo millonario, cuya obra ‘Hope’, un póster del presidente Obama, está colgada en la Casa Blanca, tiene una historia turbulenta y excéntrica, pues hasta pinta con su propia sangre y orina. Nacido en 1976 en Los Ángeles, de adolescente le recomendaron dedicarse al grafiti para canalizar la rabia que lo llevó a robar bicicletas y tiendas, según le contó a la revista Pixelsurgeon. Cuando estudiaba en el California College of Arts and Crafts, fue encarcelado en Oakland por pintar un grafiti y volvió a prisión en Japón por pegarle a un guardia. En su ciudad natal no pudo escapar a su célebre desenfreno sexual, del cual aún es devoto.

Con los años, se dio a conocer como un exitoso ilustrador comercial. Hacía dibujos para revistas y carátulas de discos de artistas como Jay-Z. Según Jimmy So, articulista del Daily Beast, fue así como su fama llegó a oídos de Sean Parker, genio de Internet, fundador de Napster, quien por esos días se había sumado a Zuckerberg en Facebook, que ya presidía, con ideas novedosas que marcaron el definitivo despegue de la firma.

Parker contrató a Choe para que decorara las paredes de la primera sede de la empresa, pese a que su estilo le parecía “esquizofrénicamente perturbador”. Pintó sus características mujeres en poses eróticas y sus motivos surrealistas e inspirados en los cómics y en Murakami. Parker lo puso a escoger entre el efectivo o las acciones y, a pesar de que Facebook le parecía “ridículo y sin sentido”, “una pálida imitación de (la desaparecida) MySpace”, aceptó porque, como le dijo a Howard Stern, confiaba en el joven ejecutivo.

En Facebook, según The New York Times, entendieron el valor de su arte: cuando la compañía se trasladó de oficinas, los muros con sus grafitis fueron trasladados piedra por piedra a las nuevas instalaciones. El vínculo no se ha perdido: Choe dice que lo une una mutua simpatía a Zuckerberg, cuya fortuna asciendo a 28.400 millones de dólares y quien hace poco lo ayudó a pintar unos nuevos dibujos en las oficinas de la firma, por los cuales no cobró.

Medios como The Daily Beast califican de hazaña el negocio de Choe, ya que con sus 500 millones de dólares en acciones es el artista vivo que más dinero ha recibido por una venta, superando con creces el récord del británico Damien Hirst, quien en el 2008 se alzó con 198 millones de dólares en una subasta de Sotheby’s. Su transacción, así mismo, supera el récord que marcó la reciente venta del cuadro ‘Los jugadores de cartas’, de Cézanne, por 250 millones de dólares.

Según él mismo le contó a Barbara Walters, hace un tiempo vendió una parte de las acciones. Eso sí, aclaró, aún le quedan “cientos de millones” para gastar y recibir ofertas como la que le hizo una mujer de practicarle sexo oral durante el resto de su vida a cambio de solo dos millones de su inesperada fortuna.•
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