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Demi Moore, La tusa la llevó a la clínica

Demi Moore, La tusa la llevó a la clínica

Revista Jet-Set

La actriz entró al túnel de una diva en el ocaso como consecuencia de su separación de Ashton Kutcher. La ruptura la habría llevado a la anorexia y a la inhalación desmedida del gas de la risa que la dejó hospitalizada. La pena de amor no la ha matado, pero está a punto de acabar con su carrera.
Demi Moore esta viva de milagro. La extrema delgadez, el agotamiento crónico, el abuso del gas de la risa y la depresión deterioraron su salud hasta el punto de que convulsionó en una fiesta antes de ser hospitalizada. Foto: Queen Internacional.
Por: 17/2/2012 00:00:00
Durante los tres días que Demi Moore estuvo hospitalizada, los reporteros gráficos se agolparon en el Sherman Oaks Hospital, de la ciudad de Los Ángeles, con la esperanza de fotografiar a la actriz en la ventana de su habitación. Todos buscaban la primicia de captarla frágil y desesperada en el hueco profundo en el cayó después de su separación del actor Ashton Kutcher, su cuarto esposo.

Efectivamente, la actriz de Ghost llegó hasta allí como consecuencia del deterioro físico y emocional que desencadenó la ruptura con el protagonista de la serie Two and Half Men. Kutcher, 16 años menor que ella, abandonó el nido de amor que Demi había idealizado, y de inmediato ella dejó de comer hasta llegar a una apariencia cadavérica que encendió las alarmas de preocupación entre sus representantes, familiares y amigos.

Pero según fuentes cercanas a la artista, la anorexia no habría sido el factor que produjo la hospitalización. Todo indica que la estrella abusó de una sustancia conocida como óxido nitroso o gas de la risa que, aunque sube los niveles de felicidad, genera lesiones fatales en la médula espinal y bloquea la acción de la vitamina B12 que el cuerpo necesita como reserva de energía y mantener la memoria. A Moore se le fue la mano en una fiesta que estuvo divertida hasta que se desplomó en el piso y los asistentes debieron acudir a la línea de emergencia 911 para salvarle la vida. Mientras la ambulancia llegaba, la artista empezó a convulsionar y su rostro se transformó, era como si acabara de sufrir un ataque de epilepsia. “Fumó algo, no es marihuana, sino algo parecido al incienso y tiene convulsiones”, dijo una amiga de la estadounidense al operador que envió los primeros auxilios, según el registro de la llamada telefónica divulgada hace poco.

Este percance también llamó la atención del portal TZM que destacó que ese tipo de estimulantes no es de uso común entre la gente del estatus de la actriz, sino que es utilizado por adolescentes, ante su bajo costo en el mercado. Mientras esto sucedía, el portavoz de la estrella trató de ponerle freno a especulaciones relacionadas con los desórdenes alimenticios y el abuso de alucinógenos de Moore, a través de un escueto comunicado: “Debido al estrés que hay en su vida ahora mismo, Demi decidió buscar asistencia profesional para tratar su agotamiento extremo y mejorar su salud”, escribió su manager. Pero le fue imposible acallar a los miles de portales de Internet que convirtieron la tusa de la actriz en una suerte de reality show que ha acaparado el interés, incluso de siquiatras. Uno de ellos, por ejemplo, se atrevió a lanzar un diagnóstico a priori, pero que podría acercarse a la raíz del problema de la artista. “Ella insiste en autocastigarse, asumiendo que es la culpable del fin de la relación. Con esta actitud logra que Ashton aparezca como el malo de la película”. Y si bien ella no contribuyó en mostrarlo como el villano, los portales de Internet se encargaron de hacerlo al publicar las fotos del actor en la Semana de la Moda de São Paulo, Brasil, al lado de modelos y en un exótico surfing por las playas de la ciudad.

Demi Moore jamás ha hablado acerca de la posibilidad de una venganza por los cuernos de Kutcher, quien le habría sido infiel con la actriz Sara Leal, de 22 años. Sin embargo, en unas declaraciones a la revista Harper’s Bazaar le dio la razón a los siquiatras al aceptar su baja autoestima y al acentuar la culpabilidad que ella siente por el final de la relación: “Tengo miedo de llegar al final de mi vida y sentir que no merezco ser amada, que hay algo malo en mí que pueda molestar a mi pareja”.

Unas semanas después de esta entrevista, varias personas cercanas a Asthon y a Demi aseguraron que Moore tuvo algo de culpa con actitudes y palabras que buscaban empujar el matrimonio hacia el final del abismo.“La actriz abusaba de las drogas por prescripción. Más que la infidelidad de su esposo, eso contribuyó al deterioro de la relación”, afirmó uno de ellos. “Él quería que Demi se cuidara, que tomara el control de su vida. Pero ella no tenía el interés de hacerlo”, contó otra fuente consultada por al revista People en su edición en inglés. Todo lo anterior se sumó a las situaciones embarazosas que ella generó cuando los dos estaban en público. En agosto del 2010, por ejemplo, se contoneó sensualmente en la tarima de un concierto de Snoop Dogs en Las Vegas, sin importarle el ridículo y las risas de cientos de asistentes.

En esos momentos en que Demi se pasaba de animada, Ashton buscaba escondite, contaron sus amigos: “A él y a Demi les gusta la fiesta, pero ella tiende a perder el control. Suele hablar más de la cuenta, ser abusiva verbalmente y ponerte los nervios de punta”.

Mientras crece la ola de hipótesis acerca de esta sonada separación, la única verdad es que Demi tocó fondo por la partida de Kutcher, y esta crisis permitió recordar los peores días de su drogadicción y alcoholismo en los años 80, antes de entrar al plató de filmación de la cinta Saint Elmos Fire. De hecho, el director de la película le sugirió una terapia de rehabilitación como condición para incluirla en el elenco. En ese entonces, la actriz repetía el molde de comportamiento de sus padres, quienes fueron alcohólicos y suicidas. Al parecer marcaron la adolescencia de la diva por sus constantes peleas y debilidades, según lo analizó un documental de Biography Channel. En los años 90, Moore se gastó varios miles de dólares en la rehabilitación de su madre, después de que fuera arrestada por conducir en estado de embriaguez.

Demi Moore salió de la clínica y prometió buscar asistencia profesional y recuperarse de la tusa, pero demostró que no es la dama de hierro que Ashton y los seguidores de ella habían idealizado. Por lo pronto, dejó su papel en la película Lovelace, inspirada en la vida de una actriz del cine porno. Ella es consciente de que tomará tiempo sanar las heridas.

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