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Cristina de España expulsada de la Corte de Madrid

Cristina de España expulsada de la Corte de Madrid

Revista Jet-Set

La hija menor del rey Juan Carlos de España está cada vez más sola y apartada de la Familia Real a raíz del escándalo de corrupción que protagoniza su esposo Iñaki Urdangarín. Su padre y su hermano Felipe no quieren saber nada de ella.
Cristina, Duquesa de Palma de Mallorca, ha perdido ocho kilos de peso y padece de una terrible depresión. Su vehemente defensa de la inocencia de su esposo la tiene enfrentada a su familia. Foto: AFP.
Por: 12/4/2012 00:00:00
Hasta hace poco era llamada “la princesa feliz”. A diferencia de su hermana Elena, supuestamente había dado con un marido perfecto, Iñaki Urdangarín, tanto en lo privado como en lo público. Su suerte tampoco parecía ser aciaga como la de su madre, la reina Sofía, quién ha tenido que tragarse enteras las conocidas infidelidades de su marido Juan Carlos I. Y al contrario de su cuñada, la princesa Letizia, jamás había sido objeto de rumores sobre su pasado amoroso.

Hoy, en un inusitado reverso de la fortuna, la discreción y sobriedad de Cristina, la segunda hija de los Reyes de España y Duquesa de Palma de Mallorca, se ha trocado en todo lo contrario, pues es ella, a través de su marido, el origen del peor escándalo de la monarquía española desde su restauración en 1975.

Como se recuerda, Urdangarín es procesado en Mallorca por los cargos de prevaricato, malversación de fondos y fraude a raíz de sus actividades en el Instituto Noos, una fundación sin ánimo de lucro a través de la cual habría captado 17 millones de euros de las arcas públicas con procedimientos ilícitos. Las presuntas andanzas, dadas a conocer a finales del 2011, se enmarcan dentro del caso Palma Arena, el lío de corrupción más grave del momento en España.

Desde que se reveló la crisis, la situación de la Infanta en su familia ha ido de mal en peor. Según dijo la periodista Pilar Eyre en el programa Qué tiempo tan feliz, a Cristina le disgustó mucho que su padre haya dicho que “la justicia es para todos”, en su pasado mensaje de Navidad. “Se enfadó muchísimo, estuvo llorando durante casi una semana y se negó a ponerse al teléfono con el Rey en tres ocasiones”, narró Eyre.

Acto seguido, la pareja, que a pesar de residir en Washington solía trasladarse a España a menudo para participar en las actividades oficiales de la Familia Real, fue excluida de la lista de invitados de esas ocasiones, lo cual ahondó más la depresión que venía padeciendo y que se hace notoria en las imágenes captadas por los paparazzi.

Según informan medios españoles como la revista Semana y ‘La otra crónica’, suplemento del diario El Mundo, el Rey está furioso con su hija y en especial con su yerno por el deterioro de la imagen de la Corona que supone su conducta. Días después del berrinche de la Duquesa, fue el monarca el que se negó a hablar por teléfono con ella. Luego, no quiso participar en una cena familiar organizada por Elena en el Palacio de la Zarzuela para apaciguar los ánimos. Y cuando la Infanta volvió a Madrid la hizo vivir varias horas de angustia ante la incertidumbre de si accedería a hablar con ella. En últimas, el encuentro se dio, pero bajo un clima de gran frialdad que no mejoró las cosas. Ello a causa de que la Princesa insiste en la inocencia de su marido y lo defiende a capa y espada de las críticas del Rey.

La prensa española también asegura que si ella es incondicional a su esposo, Juan Carlos lo es a su hijo Felipe, quien como el heredero del trono siente que es el más perjudicado con los problemas de su cuñado, en un país donde no pocos exigen la abolición de la monarquía. Tan molesto está el Príncipe con su hermana, que no le dirige la palabra desde hace meses e influye vehemente en el Rey para que se mantenga duro con ella. Ni siquiera los ha ablandado el que Iñaki cumpliera con su exigencia de desvincular a la Infanta de la trama.

A pesar de contar con el apoyo de Sofía y de Elena, Cristina se queja de que la han dejado sola. Para colmo de males, ya se rumora que hay grietas en su matrimonio con Iñaki y salió a relucir una bella rusa que habría sido más que amiga del Duque con ánimos de espionaje, pero no se concluyó que hubieran sido amantes. Como si fuera poco, el padre de Iñaki está muy enfermo y se teme que pueda morir sin despedirse de su hijo.

En fin, el aire sombrío que exhiben los Duques de Palma es una fiel copia de que no les esperan mejores días. Nuevos testimonios surgidos en el caso Palma Arena tienden a hundir a Urdangarín y él mismo no se ayudó mucho saliendo a correr cuando vio que unos reporteros querían abordarlo. Lo más grave es que el Rey se mantiene firme en su decisión de mantenerlos en un humillante ostracismo. Así, los Duques y sus cuatro hijos no se unirán, como es tradición, con los demás miembros de la familia en esta Semana Santa.

La magnitud del escándalo ha sido tal, que los Reyes decidieron celebrar de la manera más simple sus Bodas de Oro matrimoniales. Habrá una cena para las autoridades españolas a la que solo asistirán Felipe y su esposa Letizia. En una esfera más familiar, el aniversario será recordado con una misa con la asistencia de toda la parentela del Rey, incluidas sus hermanas y sobrinos, menos los ahora incómodos Iñaki y Cristina.
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