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Ricardo José Lozano: “La Niña está débil, pero necia”

Ricardo José Lozano: “La Niña está débil, pero necia”

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Como director del Ideam, Ricardo José Lozano ha debido enfrentar una de las temporadas invernales más duras en la historia de Colombia. Asegura que la naturaleza no se puede controlar, pero sí es posible adaptarse a ella y lograr que un país con lluvias se convierta en un escenario privilegiado.
Colombia, a través del Ideam, representa en el Fondo Mundial de Adaptación para el Cambio Climático a los países en desarrollo. Foto: Gerardo Gómez/11.
Por: 5/1/2012 00:00:00
Cuando aceptó en el 2008 el cargo de director del Ideam, varios de sus amigos le hicieron bromas diciéndole que se preparara para recibir tomatazos y uno que otro insulto en la calle. Sin embargo, como uno de los protagonistas en esta temporada de lluvias que ajusta casi año y medio, son muchos los que reconocen que sin su trabajo y el de su equipo las emergencias de estos últimos meses habrían sido aún peores.

Desde que comenzó la emergencia, Ricardo José Lozano ha hecho varias visitas a las zonas más afectadas. “Hacer esos recorridos ha sido difícil. Tener lluvias es una bendición, el agua es sinónimo de vida, por eso mismo es que Colombia posee tanta diversidad natural. Es increíble ver cómo aquello que debería ser una fortaleza se vuelve en nuestra contra y nos genera tanto daño. Ese es un reto que tenemos en el Ideam, en la medida en que conozcamos mejor el territorio nacional y podamos ajustarnos al cambio climático, habrá menos víctimas y emergencias”.

A diferencia de muchos de sus compañeros de la facultad de Geología de la Universidad Industrial de Santander, Ricardo José Lozano nunca se interesó por trabajar con grandes petroleras. A él le llamaba la atención lograr que todo ese conocimiento que recibían en clase pudiera llegarle a la gente. Por eso, cuando se mudó a Bogotá hace 17 años, hizo una maestría en Medios de Comunicación en la Universidad de los Andes. Desde aquella época inició su trabajo en comunidades vulnerables como Ciudad Bolívar.

Ahora como director del Ideam, el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales, su interés no ha cambiado. Sigue convencido de la importancia de capacitar a la población en todos los rincones del país para que sepan cómo afrontar la transformación climática que vive el planeta. El lo describe como “saber qué pasa en las esquinas de nuestro barrio, porque es allí donde puede producirse una avalancha o una inundación. Por eso, estamos trabajando para implementar un sistema de radares en las principales ciudades del país que nos permita dar información cada vez más exacta sobre episodios como tormentas y granizadas”, explica.

Las lluvias son sin duda un tema que tiene en vilo a todos los colombianos. Al respecto, dice que es una necesidad básica del ser humano entender las condiciones del clima. “No hay mejores meteorólogas que las mamás, ellas siempre ‘saben’ cuándo va a llover, pero en Colombia a pesar de estar muy avanzados en temas ambientales, necesitamos entender mejor nuestra situación. No tenemos estaciones como sucede en el hemisferio norte o en el Cono Sur, somos un país tropical, por eso estamos expuestos a lluvias los 365 días del año. Tenemos época de menos o más lluvias. Y esa dinámica la debemos ajustar a nuestras actividades para reducir la vulnerabilidad. Todos los colombianos debemos saber si nuestra casa, barrio, finca, cultivo, está en zona de riesgo de inundación, avalancha o deslizamiento y qué se puede hacer para minimizarlo. Una medida importantísima es conservar la capa protectora de la Tierra. Los bosques son como la ropa sobre la piel. Si yo me expongo al sol sin ropa, seguramente mi piel se quemará. Cuando llueve fuerte la tierra sin protección se degrada y todos los sedimentos van a parar a los ríos y canales que pierden capacidad para recibir el agua de la lluvia. Es cuando vienen los desbordamientos”.

A la pregunta obvia de hasta cuándo va a seguir lloviendo, Ricardo José Lozano explica que la temporada de lluvias ya se redujo a mediados de diciembre, con el inicio de la temporada de menos lluvia, que en la última semana de diciembre será más notoria en ciudades como Bogotá. “Lloverá menos en enero, febrero y marzo, pero como tenemos esta ‘Niña’ tan inquieta, habrá más agua de la habitual. De los 31 días que tiene enero, usualmente llueve ocho, ‘La Niña’ hará que sean once. Sin embargo, habrá días de sol que debemos aprovechar para el manejo de aguas lluvias. La Niña se produce por el enfriamiento de las aguas del océano Pacífico. Las temperaturas subirán a las condiciones regulares que son de 23°C, desaparecerá el fenómeno y volveremos a las condiciones normales de lluvias, pero cuando eso pase, estaremos entrando en nuestra temporada de lluvias de abril”. Con respecto a las bajas temperaturas que se sintieron en el 2011, Lozano también ofrece un motivo simple, pero lógico: “En la temporada de más lluvias las nubes se tapan, hay menor radiación solar y mucha humedad lo cual reduce las temperaturas. El termómetro puede marcar 12°C pero hay que restarle dos más que corresponden a lo que se denomina sensación térmica. En el caso de Bogotá, tuvimos mañanas de 8°C que en realidad fueron de 6°C. Por eso, decimos que el ser humano también es una estación para medir”.
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