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Novia de DiCaprio imagen de una marca colombiana

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La top model, Bar Refaeli, es la imagen de los vestidos de baño colombianos de Agua Bendita. La millonaria contratación supera los 120 millones de pesos, por sólo ocho horas de trabajo.
Varios meses antes de posar para el catálogo de Agua Bendita, Bar Refaeli había lucido los vestidos de baño de esta marca en un editorial de moda de la revista Sports Illustrated. Foto: Cortesía Agua Bendita (Juan Algarín)
Por: 27/8/2010 00:00:00
Bar Refaeli tiene la suficiente luz para brillar por sí misma. Pero su mejor carta de presentación en el mundo de las pasarelas es su noviazgo con Leonardo DiCaprio.

La modelo Bar Refaeli, la nueva imagen de los vestidos de baño colombianos Agua Bendita, tiene pocas tocayas en el mundo. La originalidad de su sonoro nombre, indiscutiblemente, le permitió tener más recordación en los medios que otras jovencitas igualmente voluptuosas y con ganas de tragarse las pasarelas europeas hace unos cinco años, cuando ella salió de Israel. La importancia de llamarse Bar, no habría sido suficiente si en su vida no hubiera conocido al actor Leonardo DiCaprio, catapultado en Hollywood como uno de los sucesores de Marlon Brando por sus exitosas interpretaciones en Titanic, Los infiltrados y ahora, El origen. Una especie de Midas que construye diosas del modelaje con sólo tocarlas en las revistas del corazón.

El artista, de 35 años, ya había sido la mejor referencia en la hoja de vida de la brasileña Gisele Bündchen, con quien sostuvo un romance ventilado por la prensa a pesar de las reservas y las evasivas con los paparazzi que mantuvieron los dos. A Bar, al igual que a la Bündchen, le molesta cargar a cuestas con la sombra de Leo, pero es imposible no desligarla de todo esto, y más cuando el tema de su romance sigue siendo recurrente en las entrevistas que ha concedido para magazines como Sports Illustrated.

La publicitada relación amorosa también pesó como un valor agregado a la belleza de Bar, cuando Catalina Álvarez y Mariana Hinestrosa, las diseñadoras y dueñas de Agua Bendita, buscaban una verdadera luminaria del modelaje para el catálogo de esta firma de ropa playera que nació en el 2003. Las dos empresarias paisas no podrán olvidar las angustias que vivieron antes de lograr esta gran estrategia publicitaria con pocos precedentes en la moda nacional: “Ella es una celebridad, una mujer hermosa y elegantísima en cada uno de sus movimientos y gestos. Si a esto le sumas que es la novia de Leonardo DiCaprio, que es la consentida de Sports Illustrated y que es una de las modelos mejor pagadas del mundo, pues mejor. Por todo esto, parecía inalcanzable”.

La millonaria contratación de la diva de las pasarelas mundiales fue pensada como el inicio del camino para la verdadera internacionalización de esta marca antioqueña. No es lo mismo llegar a las ferias internacionales con un book que tiene el rostro impreso de Bar que con el de una modelo sin reconocimiento en el extranjero. Pero, por poco las diseñadoras no lo logran.

Al principio de este año empezaron a rastrear los pasos de la novia de DiCaprio, pero se encontraron con más de un escollo que pusieron los propios agentes de la top model, entre esos, los monetarios, y que estuvieron a punto de torpedear la contratación. Por esos días, Refaeli acababa de bajarse de la pasarela de Louis Vuitton de París, un evento que acrecentó el prestigio y las tarifas laborales de la modelo.

Al final, después de varias reuniones, acordaron la firma del contrato por la millonaria cifra de 60 mil dólares, unos 120 millones de pesos colombianos, sin contar los gastos del traslado en primera clase de la modelo desde Tel Aviv hasta Los Ángeles, donde vive con el actor y donde se realizó la sesión fotográfica. Sólo que no podían excederse de las ocho de horas de trabajo acordadas y contadas estrictamente, ante la amenaza de que el monto de la contratación podría ascender. El grave problema es que las ejecutivas de Agua Bendita no tenían más dinero para pagar jornales extra: “Demoramos tres horas mientras la arreglaban. Mariana y yo sufríamos como locas porque desde que le tocan el primer ojo empieza el cronómetro y el taxímetro a marcar”, recuerda con humor Catalina Álvarez.

El día de la corta y costosa producción, la exigente Bar pidió una resplandeciente limosina para movilizarse al lado de su mánager. El gasto de transporte fue exagerado teniendo en cuenta que solamente un par de cuadras separaban el refugio de amor de Bar y Leo con la locación donde fueron las fotos. El lugar que escogieron fue The Stahl House, una mansión de 1958, enclavada en una roca y considerada Patrimonio Arquitectónico y Cultural de la ciudad. También ha sido escenario de decenas de películas y series de televisión.

Los agentes de la top model pidieron como fotógrafo al colombiano Juan Algarín, quien desde niño vive en Nueva York. Su otra virtud, además de la artística, es la paciencia extrema para sortear los rabietas de divas caprichosas y malhumoradas, aunque este no es el caso de Refaeli, como lo dice Catalina Álvarez: “Es una diva. Con nosotros fue súper correcta y con los de styling y maquillaje era muy exigente. En un inicio sólo estaba feliz con el fotógrafo por su rapidez. Ese día, todos estábamos estresados y, en consecuencia, el ambiente muy pesado”. Para completar, en medio de aquella tensa calma, se alborotó un enjambre de abejas que por poco ataca la piel bronceada de la modelo.

Cuando todo volvió a la normalidad, Bar se bajó de su pedestal de diosa y lanzó algunas perlas de su vida privada con el galán. Dijo, por ejemplo, que vivían cerca a la locación de las fotos y hasta recomendó algunos de sus cinco restaurantes y almacenes favoritos que presuntamente forman parte de sus tardes y noches románticas.

Bar se volvió tan terrenal, que hasta reafirmó que no quería que le hicieran photoshop. La diseñadora Catalina Álvarez lo atribuye al lento regreso de las curvas a las pasarelas: “Sólo hubo que corregir unas mínimas cosas, pero nada que le cambiara su imagen pública como las tetas grandes, por ejemplo. No es la mujer más flaca, pero aun así no nos dejaron quitarle el gordito del lado, a ella la quieren natural. Así buscan demostrar que su tipo de belleza se está imponiendo”. ¿O será que así, tal cual, es que la quiere su novio Leo?
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