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María Mónica Urbina: “la vanidad casi me mata”

María Mónica Urbina: “la vanidad casi me mata”

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Este año, la exótica María Mónica Urbina cumplió 25 años de haber participado en Miss Universo. Sólo que la celebración estuvo empañada por un episodio que puso en riesgo su salud al adquirir una infección a causa de un tratamiento de belleza.
La exreina de belleza María Mónica Urbina tomó antibióticos durante un año, para controlar la infección en la piel que contrajo durante un procedimiento estético para reducir medidas y borrar las líneas de expresión. Foto: Imagen Reina/11.
Por: 23/8/2011 00:00:00
Hoy, cuando ya pasó el susto y después de dos cirugías, la hermosa guajira tiene otro motivo para sonreír: en pocos meses se casará por segunda vez.

Aunque María Mónica Urbina representó al país en Miss Universo hace 25 años, los colombianos todavía recuerdan su pasarela triunfal y los comentarios de la prensa internacional, que resaltaban su enorme parecido con mujeres mediterráneas y la comparaban con Ornella Muti y Sofía Loren.

Sin embargo, un cuarto de siglo después, y como ella misma admitió, estuvo a punto de poner en riesgo su belleza que aún la mantiene vigente en programas de entretenimiento, páginas sociales y campañas publicitarias. La hermosa guajira adquirió una incontrolable infección en la piel por culpa de varios tratamientos estéticos que se aplicó para moldear su figura y borrar algunas líneas de expresión del rostro. Ahora, cuando está en la otra orilla de la crisis de salud que creyó que la llevaría a la muerte, María Mónica se atrevió a hablar con Jet-set de este tema y de otros más amables, como sus planes de boda con el ganadero José Hernández, de 46 años, a quien conoce desde su infancia.

¿Usted se quita la edad? -El 25 de agosto cumpliré 44 años. La rabia de mis amigas es porque jamás he mentido al respecto.

¿Como exreina se preocupa más de la cuenta por el paso del tiempo? -A nadie le gusta verse viejo. En mi caso acudo a ‘ayuditas’ como los masajes, porque no tengo voluntad para hacer ejercicio. De pronto me animo cuando llegue a los 50.

En esa búsqueda de la juventud, usted terminó siendo víctima de una larga enfermedad… -Duré un año tomando antibióticos debido a una infección en la piel, sobre todo en la zona de los conejos donde una esteticista me inyectó material de relleno en lugar de la sustancia que utilizan para las mesoterapias. No sé si se equivocó o lo hizo a propósito. Ya me sacaron una parte de esos residuos y se me quitó la infección.

¿Se ha hecho cirugías en el rostro? -Lo que me pasó en la cadera, esa misma esteticista me lo hizo en la cara. Llevo dos cirugías correctivas en el labio para recobrar mi apariencia de antes.

¿Qué le pasó exactamente? -La esteticista me dijo: “Te vamos a poner un ácido que te rejuvenecerá”, pero me inyectó un material de relleno. Me han operado dos veces para abrirme las encías y retirarme esas sustancias.

¿Le faltan más cirugías? -Me hicieron hace poco la última. Faltan tres meses para que disminuya la hinchazón.

¿Se ha culpado por eso? -Fue una brutalidad mía, no hay otra palabra. Tenía muchos profesionales a los cuales podía acudir y no lo hice.

Para una mujer bella, una enfermedad como esta debe ser el fin del mundo… -Lloraba porque estaba enferma, porque mi piel estaba infectada, llena de furúnculos que explotaban sin control. La angustia fue terrible. Yo decía: “estoy podrida, me estoy muriendo”.

¿Pensó en una demanda contra la esteticista? -En un comienzo sí. Pensé que mis dos niños se iban a quedar sin mamá y todo por andar pendejeando. Me enfermé por vanidosa. Luego me concentré en curarme y estar bien.

¿Qué lección le dejó esta situación? -Mi cara no se la vuelvo a poner a nadie, aunque me digan que es el mejor médico de la China y la Conchinchina. Fui bruta una vez, pero no dos.

¿Durante la crisis se marginó de la vida social? -No, incluso viajé con los niños a Nueva York. Estando allá se me alborotó la infección. Lloraba y ellos me dieron consuelo.

Su regreso al altar

Después de un matrimonio, un divorcio y dos hijos regresará al altar… -Lo pensé mucho. Nunca imaginé volverme a casar. Después de mi matrimonio duré 14 años sola, siendo mamá y papá a la vez. Aunque tuve varias relaciones largas, nunca conocí a la persona que me motivara a tomar esta decisión.

¿Por qué tanto miedo al matrimonio? ¿Dónde está lo malo? -Como he estado sola, tengo miedo a la vida en pareja, a tomar decisiones entre dos. También le temo a un segundo fracaso matrimonial.

¿Qué errores de su anterior relación no quiere volver a cometer? -Era muy inmadura y poco tolerante. Es complicado cuando se es muy temperamental. Debo tomar las cosas con calma y limar lo explosiva que soy.

¿No quería casarse porque su exmarido estaba vivo? -Para nada. Tuve varias relaciones y él las conoció. Me preocupaban mis hijos, sobre todo, la niña que es celosa. Ella heredó mi temperamento y le gusta mandar. Este compromiso con mi novio José Hernández le dio duro, pero ha aprendido a aceptarlo. Lo más importante es que yo seguiré siendo su mamá.

Él es ganadero. Muchos no se la imaginan en una finca… -Yo soy de lavar y planchar. Si me toca dormir en un chinchorro, lo hago. Lo único que pido es que me den comida, porque si no me pongo de mal genio.

Y lo importante es que la quiera tal como es usted… -Lo conozco desde pequeña porque era amigo de Álvaro Araújo, con quien yo salía. El muy atrevido me mama gallo y me dice que me vino a escoger ahora que estoy vieja y no tan bonita como antes.

¿Cierto que es atrevido? Su casa está llena de recuerdos y de fotos de su primer esposo… -A mi nuevo novio no le importa mi pasado. Yo sigo guardando las fotos de mi ex con mis hijos. Él siempre seguirá siendo su papá.

Complicado ser reina. Siempre tratan de cuestionarlas… -No me importa el qué dirán. Mi vida es tranquila porque vivo rodeada de mi familia y mis amigos de siempre. Me cuido de hacer cosas por mis hijos, mi mamá, mi familia. No soy una mujer de escándalos.
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