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Los hijos de Donald Trump miran al sur

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Donald y Eric Trump son la nueva generación de uno de los grupos empresariales más poderosos del planeta. Junto a su hermana Ivanka lideran los proyectos de mayor impacto de la Organización Trump.
Eric y Donald Jr. son los mejores amigos, viajan juntos a todas partes y están seguros de que su padre sería un muy buen presidente para Estados Unidos.
Por: 6/9/2011 00:00:00
En entrevista exclusiva para Jet-set hablaron acerca de sus ganas de invertir en Colombia y de la posible candidatura de su padre a la Presidencia de Estados Unidos.

Su apellido es sinónimo de riqueza y éxito, sin embargo, Donald y Eric Trump, hijos del empresario y constructor Donald Trump, han logrado cosechar méritos propios para ser reconocidos como grandes visionarios de negocios. Su padre ha depositado en ellos y en su hija Ivanka la responsabilidad de hacer crecer aún más sus empresas. Para los hermanos Trump, Latinoamérica es un mercado lleno de oportunidades, por eso, planean expandir sus horizontes hacia países como Panamá, Puerto Rico, República Dominicana y esperan el momento indicado para invertir en Colombia.

En este momento, ustedes lideran varios proyectos de la Organización Trump que tienen lugar en el mercado hispano, ¿qué los indujo a invertir? -Eric Trump.: Hay muchos latinoamericanos importantes que han invertido en nuestros edificios en Estados Unidos. Son gente que sabe de negocios y ellos fueron los primeros en sugerirnos estos países. Latinoamérica se convirtió en un mercado muy importante para la Organización Trump.

¿Cuál es el proyecto más ambicioso que tienen en este momento? -E.T.: Sin duda, el Trump Ocean Club Hotel and Tower Panama, el hotel más grande de Centroamérica y probablemente la construcción más alta de todo Centro y Suramérica. Es un gran complejo de hotel, con zona residencial y de comercio, que nos hace sentir muy orgullosos. En Río Grande, Puerto Rico, tenemos el Trump International Golf and Residence, que también ha sido un éxito.

¿Tienen planes de invertir en Colombia? -Donald Trump Jr.: Tuve la oportunidad de estar en Colombia hace unos meses, vi algunas opciones y hablé con el presidente Santos sobre nuestro interés en el mercado colombiano. Sin embargo, queremos encontrar el proyecto que reúna todas las condiciones necesarias. Nosotros no vendemos solo una propiedad en finca raíz, sino todo un estilo de vida. Estoy seguro de que saldrá alguna oportunidad llamativa y seremos los primeros en tomarla.

¿Qué tal le pareció Colombia? -D.T.Jr.: Estudié en una universidad donde tuve varios amigos colombianos. Ya había tenido la oportunidad de visitar al país hace unos cinco años y, la verdad, me gusta mucho. La gente es maravillosa y hay un potencial enorme. Además, debo decir que Cartagena me parece una de las ciudades más lindas del mundo.

Ustedes son la nueva sangre en la Organización Trump, ¿en qué se diferencian de su papá Donald Trump a la hora de hacer negocios? -D.T.Jr.: Casi todo lo que hemos aprendido de los negocios ha sido junto a él, y por eso vemos las cosas de una forma similar, a pesar de la brecha generacional. Me atrevo a decir que tenemos más similitudes que diferencias. Tal vez poseemos gustos diferentes en lo que tiene que ver con la parte estética y visual de algunos proyectos. Nos gustan las cosas modernas. Por ejemplo, nosotros insistimos mucho en la construcción de la Torre Trump en Soho, una zona de Nueva York que posiblemente hace unos años no hubiera sido un vecindario llamativo para la Organización, pero que ahora es un epicentro para los jóvenes profesionales.

¿Cómo fue su infancia con un papá tan ocupado? -D.T.Jr.: Nosotros no tuvimos una niñez convencional. No crecimos atrapando la pelota con el guante de béisbol en el patio de atrás. Sí pasábamos mucho tiempo con él, pero jugando en medio de las reuniones y los negocios y era muy divertido. Y mientras tanto, sin saberlo, aprendíamos sobre las empresas y, definitivamente, eso hizo que nos interesáramos desde muy jóvenes por la compañía.

¿Qué tal les va trabajando entre hermanos? -E.T.: Si uno se detiene a mirar, muchos negocios familiares suelen ser un desastre. Nosotros amamos lo que hacemos y está en nuestros genes. Me encanta llegar por las mañanas a la oficina y encontrarme a Donald e Ivanka, almorzar con ellos y hablar de todo un poco; de hoteles y de planes futuros. Cuando se viaja y se trabaja como lo hacemos nosotros, es necesario quererse mucho como familia. Hay meses en que veo a mis hermanos más que a mi novia. En este momento estamos en una etapa maravillosa. La familia está creciendo, Donald ya tiene sus dos hijos y un tercero en camino, Ivanka fue mamá hace poco de una niña preciosa. Es muy divertido disfrutar juntos y verlos crecer.

¿Y con Donald Trump como jefe? -E.T.: Mi papá es probablemente la persona más sorprendente, fascinante e inteligente que yo haya conocido. Es muy divertido trabajar con él y saber que contamos con su apoyo en el proceso de estar a cargo de más responsabilidades. Nos da mucha libertad.

D.T.Jr.: Es un gran jefe y maestro. Es muy exigente, siempre quiere ver los resultados, pero al mismo tiempo es una persona justa. Es un tipo muy práctico, que a veces tiene que alejarse un poco para resolver los problemas.

Eric, hablemos de su fundación… -Es algo que me apasiona mucho. Cuando tenía 23 años, creamos junto a otros amigos la Eric Trump Foundation. Empezó como algo muy pequeño, pero en poco tiempo ha crecido como un monstruo. Trabajamos con el Saint Jude Children’s Hospital, líder en el tratamiento del cáncer pediátrico y otras enfermedades infantiles. Hemos logrado tener unas instalaciones estupendas y con los mejores médicos. Es algo que me hace muy feliz. Dedico el tiempo necesario para conseguirles cada centavo, porque creo en ellos y en todo lo que hacen. En los años 60, un niño con leucemia tenía cuatro por ciento de probabilidades de sobrevivir, hoy tiene 97 por ciento y hay que seguir luchando para que sea ciento por ciento.

¿En algún momento sintieron el impulso de dedicarse a algo diferente y no seguir los pasos de su padre? -D.T.Jr.: En nuestro caso, crecimos inmersos en el mundo de los negocios y desde muy pequeños nos resultó atractivo y nos interesamos en el tema. Difícilmente hubiéramos encontrado un trabajo más emocionante y divertido que el que tenemos.

¿Le suena la idea de que su papá se lance a la Presidencia de Estados Unidos? -D.T.Jr.: Un hombre de negocios sería muy bueno para Estados Unidos, creo que a varios gobernantes les ha faltado dominar más ese tema, no tienen experiencias prácticas e invierten más tiempo en la creación de leyes que en dirigir el rumbo del país. Necesitamos gente que pueda manejar conceptos como un trillón de dólares. Así que, sí, sería una gran idea; mucho mejor que las opciones actuales, sin duda.
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