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Juana Acosta con amor y sin amor

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Cuando inició su carrera en España, hace 11 años, a la actriz Juana Acosta la llamaban para interpretar personajes como prostitutas o inmigrantes ilegales. Hoy ha logrado romper los estereotipos de la mujer latina y competir en igualdad con actrices europeas.
El principal papel de Juana es el de mamá. La actriz sueña con darle muy pronto un hermanito a su hija Lola, de 5 años. Foto: Raúl Higuera/11.
Por: 25/8/2011 00:00:00
Jet-set conversó con ella a propósito del estreno en Colombia de la película Con amor y sin amor, en la que comparte escena con Angie Cepeda.

Mientras Juana Acosta estaba en Bogotá en campaña de promoción de la comedia musical Con amor y sin amor, las páginas de la revista española Semana mostraban fotografías de la actriz en bikini a bordo de un velero en las playas de Ibiza y Formentera en compañía de su esposo, el actor argentino Ernesto Alterio y su pequeña hija Lola. “Ernesto y Juana tuvieron sus momentos de intimidad y demostraron que su relación de más de siete años sigue tan apasionada como el primer día”, relata la publicación. Los actores, que se conocieron en el 2003 en una exposición de arte en Madrid, no son muy amigos de figurar en la prensa. “No tenemos interés en ser la pareja de moda ni exponernos a los medios, procuramos cuidar nuestra intimidad”. Por eso, en las entrevistas, cuando le preguntan por su vida privada, Juana dice que atraviesa por un buen momento personal, pero que prefiere hablar de sus proyectos profesionales, que son finalmente los que le ha dado el reconocimiento.

Para la caleña, de 34 años, pisar Colombia es “conectarse con su cordón umbilical” que cortó hace once años cuando viajó a Madrid con la intención de estudiar Arte Dramático en la reconocida academia de teatro de Juan Carlos Corazza, en la que también estuvieron Margarita Rosa de Francisco y Patricia Ércole. “Me fui porque sentía la necesidad de aprender, de reinventarme y empezar de cero”. En la Madre Patria desapareció Juanita y nació Juana. “Juana suena más contundente, aunque también me encanta que me llamen Juanita”, dice.

Los que la conocen coinciden en afirmar que es una mujer valiente, pues después de protagonizar en Colombia las novelas Mascarada, La dama del pantano y La reina de Queens, y cintas como Es mejor ser rico que pobre, Kalibre 35 y Juegos bajo la luna, decidió irse a probar suerte al país ibérico. Allí, además de ser una desconocida, tuvo que cargar con el estigma de ser una colombiana marcada por la violencia: a uno de sus hermanos lo secuestraron en las proximidades de Cartagena y lo liberaron cinco meses después.

En España empezó interpretando a inmigrantes, prostitutas y a una barriobajera colombiana en la cinta A golpes. Pero fue su papel de Sofía Carrillo en Hospital Central, el que la puso en el ojo de cineastas y productores españoles. De ahí llegaron series como Crematorio, en la que se enamora de un hombre 35 años mayor de ella con quien protagoniza un par de escenas eróticas, e Hispania, cuya tercera temporada se empezará a rodar el próximo 15 de agosto.

“Es simpática a rabiar, guapa y muy estilosa. Las editoriales de moda se la rifan y los directores de cine también”, escribió un periodista de la revista Hola. Estos comentarios Juana los toma con prudencia, no es muy amiga de frases como: ‘actriz colombiana triunfa en Europa’. “No me gusta que me encasillen ni que me pongan etiquetas. Estoy trabajando para convertirme en la actriz que quiero ser en 20 años.
 
Siento que la gente tiene muy relacionado el mundo de la actuación con el del glamour y la sofisticación, y nosotros somos casi orfebres, obreros del arte. Es verdad que los artistas tenemos nuestro ego, pero es igual al de todos”. Al referirse al éxito que ha tenido en la pantalla española, enfatiza en que es gracias a su trabajo, “no me han regalado nada, esto se lo debo a la disciplina y a la dedicación”. Asegura que su mayor triunfo es levantarse todos los días y ver a su esposo y a su hija.

Pero España no es el único país que le abrió las puertas, en Francia entró pisando fuerte con Carlos, la producción sobre el terrorista venezolano apodado ‘El Chacal’, que ganó un Globo de Oro a Mejor Miniserie. Luego actuó en Les Beaux Mecs, una serie parisina de gángsteres en la que compartió créditos con Victoria Abril, una de las ‘chicas Almodóvar’. El próximo año protagonizará su primer filme en tierras galas, Anna, en la que encarnará a una mujer bipolar. “La primera vez que leí el guión no podía parar de llorar. Es un personaje muy complejo”.

Aunque las puertas de Europa se le han abierto de par en par, su país la sigue tentando. A final de año los colombianos tendrán la oportunidad de verla de nuevo en las salas de cine nacional como protagonista de El cartel de los sapos, cinta que dirige Carlos Moreno y en la que también actúa Manolo Cardona. “Esta película representa mi regreso a mi patria después de una década. Fue como volver a conectarme con mis raíces. Extraño mucho a mi familia. Hay épocas en las que me entra una melancolía por no estar en Colombia, pero tengo claro que mi vida ahora está en España, aunque me encantaría poder seguir haciendo proyectos cortos en mi tierra”.
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