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Ilia Calderón y su amor interracial

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La presentadora colombiana que lidera el rating de las tardes de Univisión, con el programa Primer Impacto, vive una relación de esas que se ven muy poco en la vida. Ella es afro-hispana y él de origen coreano: una muestra más de que en el amor no existen barreras.
El joven de origen coreano, Eugene Jang, y su novia, la presentadora de Primer Impacto de Univisión, llevan un año y medio de noviazgo. A pesar de las diferencias raciales, tienen muchas cosas en común, incluso, él la acompaña a misa, aunque no es católico. Foto: Pablo García/10.
Por: 8/11/2010 00:00:00
Jet-set estuvo con ellos en Miami.

Hace poco, el programa El show de don Francisco celebró el Día de San Valentín con un inusual desfile de novios y esposos que aparentemente no tenían nada en común.
 
Con su tono de fanfarria, el animador chileno anunció en el set la presentación de parejas disparejas, por la que pasaron gordos enamorados de flacas y hasta hombres muy maduros con novias jovencitas. Nada que fuera extremadamente curioso, hasta que apareció la presentadora chocoana Ilia Calderón, del magazín Primer Impacto, con el fisioterapeuta Eugene Jang, de origen coreano, y quien la enamoró hace año y medio. Evidentemente, los dos estaban allí porque se atrevieron a romper moldes por las polaridades culturales, religiosas y raciales que separan a los asiáticos de los latinos.

Por ejemplo, Ilia es católica y Eugene dice que no profesa religión. De vez en cuando va a misa con su novia, aunque todavía no entiende a fondo los rituales y festejos que reafirman la fe del cristianismo.

En esos mismos días, la revista People en español, y varios portales de Internet que acababan de reseñar el romance, hicieron hincapié en las supuestas diferencias que superaron los novios para enamorarse. Sin embargo, la situación fue menos complicada que la versión noticiosa que relataron el magazín y los medios alternativos en Florida. Sencillamente, hubo amor a primera vista.

Una noche después de que los presentó el entrenador del gimnasio donde él trabaja y ella hace ejercicios, los enamorados se fueron a cenar solos, sin percatarse de los comentarios de los curiosos que regaron el chisme de que la presentadora de Primer Impacto “estaba saliendo con un chinito”.

En realidad, Eugene nació en Nueva York, pero es de familia de origen coreano. “Es un hombre con una mentalidad completamente abierta y dispuesto a aceptar los cambios. Nos llevamos bien. Nos acomodamos desde la comida hasta la diversión y la forma de concebir la vida. Él es muy disciplinado y ambos hacemos deportes. Nos respetamos mucho el espacio”, asegura la colombiana, que domina el rating de las tardes de Univisión desde hace cuatro años.

En los días que Ilia quedó flechada del neoyorquino, comenzaba otro buen momento profesional en su vida. La cadena hispana la acababa de pasar de los fines de semana a la emisión central de lunes a viernes del magazín que echa mano de imágenes impactantes y de casos curiosos, violentos y dramáticos que afectan a los hispanos en Estados Unidos. Pese a las críticas que lo señalan por sus contenidos incendiarios, Primer Impacto lleva 15 años en el aire. Por supuesto, tiene en Ilia a una de sus grandes defensoras: “Somos un espacio de información que cuenta las cosas como la gente las quiere oír. ¿Cómo más le vas a decir a una mujer que mata a su hijo que no es desalmada? No estamos inventando nada. Informamos lo que pasa y lo ponemos en el lenguaje del televidente. ¿A quién no le indigna el pastor o el sacerdote que viola niños?”.

Pero el telemagazín también maneja contenidos más amables, como la farándula y los deportes, dos temas que han paseado a Ilia por el mundo. Hace poco dejó solo a Eugene, durante casi un mes, debido el cubrimiento del Mundial de Fútbol, donde la periodista volvió a disfrutar del trabajo de reportera, “a cargar ladrillos o meterse en el fango”, como dice ella. Allí entrevistó al Pibe Valderrama, una de sus glorias predilectas de las canchas colombianas.

Después de la larga prueba de la distancia, Ilia regresó a Miami y sintió que la relación estaba más sólida que antes, pero no como para hablar de matrimonio y, menos, de la maternidad que se mete en los sueños de muchas mujeres: “En ningún momento de mi vida he sentido que me dejó el tren, que me tengo que casar, que debo tener hijos, o que necesito a alguien por el simple hecho de estar acompañada. Estoy enamorada. Si voy a casarme o a ser mamá, no lo sé. Todavía él y yo no nos hemos sentado a tomar la decisión de dar estos pasos”.

Eugene e Ilia tienen más cosas en común de lo que piensa la gente. Los dos pertenecen a una minoría sociocultural de Estados Unidos que todavía siente los pasos gigantes de la discriminación, con casos como la Ley Arizona, que fue tildada de abierta persecución a los latinoamericanos. Los dos la repudiaron.

Más allá del amor, la colombiana y el joven de origen coreano viven entrelazados por dos mentes muy abiertas que atacan el rechazo de algunas sociedades a mujeres, homosexuales y negros.

El día en que ellos estuvieron en El show de don Francisco los invitaron a hablar de las aparentes diferencias y de lo que es capaz de hacer el corazón para tumbar las barreras de raza que todavía se interponen en el amor.
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