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El hijo de Camilla Parker estuvo en Cartagena

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El periodista llegó a Cartagena como parte de un viaje gastronómico que pronto compartirá con los lectores del magazín Esquire. Durante cinco días, el hijastro del príncipe Carlos, visitó unos diez restaurantes y algunos sitios populares como El Portal de los Dulces.
Después de este viaje culinario, el cronista y periodista inglés dijo que volverá a Cartagena, donde se alojó en el hotel Quadrifolio, del Sector Histórico. “Es una ciudad que verdaderamente me deslumbró”, aseguró. Foto: Andrés Rozo/11.
Por: 31/10/2011 00:00:00
El escritor dio cátedra de sencillez y humildad durante su estadía en el Corralito de Piedra. Exclusiva Jet-set.

Tom Parker Bowles, el hijo de Camilla Parker e hijastro del príncipe Carlos de Inglaterra, tiene un trabajo envidiable en el que se requiere un apetito voraz y una curiosidad de aventurero para enfrentarse sin inhibiciones a las gastronomías más exóticas del mundo. Tom vive de comer, pero no con la intención de llenar el estómago. Por lo general, lo hace para degustar todo tipo de platos, en virtud de su paladar, que educó para disfrutar y escribir acerca de la buena mesa, pero también de la comida popular y artesanal como la que descubrió hace poco en Cartagena. Parker Bowles es editor de alimentos de la revista Esquire del Reino Unido, un oficio que, si se quiere, se puede comparar con el de un crítico, pero que en lugar de calificar libros o películas se dedica a evaluar restaurantes y platillos por los cinco continentes.

El hijo mayor de la Duquesa de Cornualles, quien recibió tratamiento de Alteza Real después de su matrimonio con el heredero al trono inglés, llegó a la capital de Bolívar gracias a su contacto con Proexport, como parte de una investigación gastronómica que será publicada en la revista en la que trabaja. En la ruta culinaria contó con el acompañamiento de una funcionaria del organismo de promoción del país, el fotógrafo Christopher Paul Leah, y el empresario Francisco Montoya, perfecto conocedor de la comida local, y quien en pocos días abrirá su restaurante FM, en Cartagena. La referencia más seria y confiable que tenía de la ciudad, antes de emprender el viaje, Tom la escuchó de un amigo británico que estuvo de visita en La Heroica y en Medellín.

Durante cinco días, el escritor gastronómico pudo conservar su línea de puro milagro, pues el espíritu investigativo y el buen apetito de plebeyo (él no tiene títulos de nobleza) lo llevaron a por lo menos diez restaurantes del Corralito de Piedra. La ruta de sabores típicos incluyó el Club de Pesca, La Olla Cartagenera, La Bonga del Sinú, Narcobollo, Candé, Don Juan, El Portal de los Dulces y La Cocina de Pepina, de la investigadora María Josefina Yance, quien se perfiló como una promotora calificada de la comida autóctona del Caribe colombiano. “Este último le impresionó. Dijo que sus sabores eran maravillosos”, aseguró Francisco Montoya, uno de los compañeros de Tom en este viaje culinario.

Allí, gracias al desparpajo caribe de la anfitriona, el hijo de Camila Parker se apartó del formalismo inglés y le pidió que lo llevara a la cocina para observar cómo preparaban las viandas. El periodista, de 37 años, quedó deslumbrado con el sabor sutil del ñame, un tubérculo indispensable en la preparación del mote de queso y de los sancochos costeños. Con la inesperada visita del ilustre periodista, Yance alcanzó a estresarse, pero confiada en la carta que también le elogió Gabriel García Márquez, lo invitó a probar diez de sus delicias, convertidas en best-sellers. Tom salió con la barriga llena y el corazón contento después de degustar una porción de camarones en salsa de aguacate, carimañolas de queso, hayacas de cerdo, ajíes rellenos, una cazuela de frutos del mar, un pocillo rebosante de arroz apastelado y un plato de atún en escabeche. Y aun así, el joven no subió de peso, aunque muchos en Inglaterra no le crean.
Después de ese reto que lo dejó satisfecho, el paseo incluyó una estación en Barú, donde los comensales disfrutaron de las delicias típicas de María Luisa Buitrago. “Tom es carismático y sencillo”, dijo la chef, que quedó deslumbrada con el hijastro del príncipe Carlos. Por supuesto, nadie se atrevió a preguntarle por su polémica madre, y menos, por el futuro monarca de Inglaterra, quien también es el padrino de bautismo de Tom.

Este cronista especializado en temas de la gastronomía es el hijo mayor de Camilla Parker con su primer esposo, Andrew Henry Parker Bowles, y cuya relación terminó en la firma del divorcio cuando se enteró de que ella sostenía un romance clandestino con el príncipe Carlos. Aun así, la escandalosa separación de sus padres no impidió que Tom y su hermana Laura se acercaran a los miembros de la Familia Real, incluyendo a los príncipes William y Harry, quienes fueron invitados a su matrimonio con Sara Buys, una de las editoras de moda de la revista Harpers & Queen. Tom no ha sido polémico, pero el nombre de su mamá lo llevó a hacer parte de la comidilla de la prensa rosa, que lo considera un tanto aburrido porque jamás ha sido protagonista de un solo escándalo. Su vida transcurre entre la familia, cuando no anda en su viajes gastronómicos o escribiendo libros, pues ya lleva tres con sus recetas favoritas. En el cuarto, que ya está en camino, posiblemente hablará de su aventura gastronómica en Cartagena.
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