Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Charlene: “No es fácil convertirse en Princesa”

Charlene: “No es fácil convertirse en Princesa”

Confesiones de una plebeya

Fotografiada por el colombiano Ruvén Afanador, la prometida de Alberto II de Mónaco habló por primera vez para la prensa, en entrevista para Tatler. Los celos de los monegascos, las intrigas palaciegas y las metidas de patas han hecho más duro su ascenso a la monarquía.
Monte Carlo, 19 de noviembre del 2010. Charlene fascinó en su primer Día Nacional con su elegante sombrero. Ha nacido la nueva Grace Kelly. Foto: Queen Internacional.
Por: 15/12/2010 00:00:00
La futura Princesa ya disfruta de las mieles del trono, pero no ha sido fácil. En la entrevista que le concedió a Tatler, en la cual demostró que le gusta decir lo que piensa, contó que en Mónaco ha sido blanco de los celos de la élite del principado, “pero eso viene con el territorio”.

“Aunque he conocido personas maravillosas desde que vivo en Mónaco, los veo como conocidos. Sólo hay dos personas a las que considero como amigos”, relató. Según las revistas chismosas, se trata de la hermana de Alberto, Carolina, y la hija de ésta, Charlotte. Entre la realeza europea, dijo estar encantada con Harry de Inglaterra, a quien conoció en un partido de polo. “¡Qué joven tan extraordinario! Espero conocerlo mejor”, afirmó.

Pese a que Alberto declaró a Le Figaro que ella se ha ganado el corazón de sus súbditos, Charlene cree que la brecha aún es grande: “La gente con la que me codeo en Mónaco no entiende mi mentalidad surafricana ni mi humor”, explicó. De todos modos, no niega que ya ama a esta pequeña nación mediterránea que espera que con ella renazca el glamour que un día impusieron los padres de su prometido, Rainiero III y Grace Kelly.

En la portada de Tatler, la nadadora aparece fotografiada por el colombiano Ruvén Afanador en el Palacio de Monte Carlo, con un regio atuendo de princesa, al que no le fue fácil adaptarse. En la entrevista evocó cómo su primera gala, el Baile de la Rosa del 2006, uno de los eventos sociales más célebres del mundo, fue un fiasco. “Yo solía vivir en traje de baño y totalmente despistada acerca de la moda”, recordó. “La noche del baile, había pasado todo el día jugando voleibol en la playa y no había pensado en alistarme hasta por la tarde (...) Una amiga me prestó un vestido verde, me peiné yo misma y me pinté las uñas de rojo. Me veía como un árbol de Navidad”.

En efecto, así lo comentaron las revistas del corazón al día siguiente.

Pero de esos pasos en falso ya no queda nada. La preparación de Charlene ha dado sus frutos, como se vio en su primer compromiso oficial internacional, la reciente visita a Japón junto a Alberto, toda un prueba de fuego, si se tiene en cuenta que allí el protocolo es un arte, pero, tan complicado, que se sabe que la actual emperatriz Michiko, esposa del emperador Akihito, y su nuera Masako, han sufrido depresiones por sus estrictas exigencias. Según Paris Match, Charlene dio la talla, en especial en el encuentro con los monarcas, porque no tuvo un solo tropiezo en el complicado ceremonial, en el cual llegar tarde o vestir colores como el rojo, el violeta o el blanco son consideradas faltas de lesa majestad. Un año duró Wittstock preparándose para la cita, según la revista francesa.

Días más tarde, el 19 de noviembre, Charlene asistió por primera vez al Día Nacional, una emocionante ocasión en la que la Familia Principesca Grimaldi se asoma al balcón de Palacio y saluda al pueblo en pleno. La futura consorte, por supuesto, fue el blanco de todas las miradas y fascinó con su sastre de Alta Costura y un soberbio sombrero de ala ancha y a medio lado.

Además de tutores de historia, idioma francés, protocolo y moda, Charlene cuenta en su preparación con asistente personales, uno de los cuales le dijo a Paris Match que es muy perfeccionista: “No se concede el mínimo derecho al error”, aseguró.
Con la entrevista a Tatler y sus actuaciones en Japón y la fiesta patria, la surafricana revirtió la fama que tenía de sumisa. Al parecer, su rol no será nada pasivo, pues también anunció en la revista inglesa que quiere modernizar a Mónaco con sencillos detalles, como impulsar la apertura de un café Starbucks y una tienda de Manolo Blahnik, el zapatero del jet-set.

A su regreso de Oriente, agregó Paris Match, Charlene se dedicó a la delicada escogencia del modisto del traje para su boda el 3 de julio del 2011. Armani y Dior encabezan la lista, pues son sus favoritos.
LO MÁS VISTO