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Alberto de Mónaco y Charlene se venden

Eventos

El príncipe Alberto de Mónaco y su futura esposa, Charlene Wittstock, decidieron venderse al mejor postor en una gala a beneficio de la lucha contra el sida, en la que subastaron, por 700.000 dólares en cada caso, un partido de tenis y una clase de natación.
Alberto de Mónaco y Charlene Wittstock se venden al mejor postor. Foto: Queen Internacional.
Por: 20/5/2011 00:00:00
La pareja fue la protagonista anoche de la tradicional y más lujosa fiesta por la que merodean las estrellas del Festival de Cannes, la que la asociación amfAR celebra cada año al margen del certamen cinematográfico y que en esta ocasión se saldó con una recaudación de 10 millones de dólares, según anunciaron hoy los organizadores.

La "mayor recaudación obtenida por 'cine contra el sida en Cannes'", proclamó la asociación estadounidense, que este año echó de menos como maestra de la subasta a Sharon Stone, que no asistió.

Alberto de Mónaco consiguió para la causa benéfica 700.000 dólares por jugar al tenis con él y su prometida, ex nadadora sudafricana, tendrá que ponerse el bañador para dar la clase que prometió por otro tanto.

Todo ello en una subasta muy peculiar que tiene entretenidos -y alejados durante unas horas del festival de Cannes- a los guapos y ricos que se pasean por la costa azul estos días.

Y en la que este año Elizabet Taylor tuvo un recuerdo especial.

La fallecida actriz de los ojos violeta fue maestra de ceremonia en actos pasados, elevó y dignificó la importancia de la lucha contra el sida y su retrato "Liz", uno de los que le realizó Andy Warhol, fue una de las estrellas de la gala y alcanzó los 567.000 dólares.
Janet Jackson fue la encargada de recordar a Taylor, de la que se vendió además una tirada limitada de una fotografía de Herb Ritts, "Elizabeth Taylor, Malibu", por 212.000 dólares.

A 425.000 dólares salió otra foto, "Rolling Stones American Tour Richfield Colliseum, Cleveland, USA, 1981," firmada por su autor, Jean Pigozzi, y por Mick Jagger.

Karl Lagerfeld, que andaba también por allí, ofreció "la muy rara oportunidad" (en palabras de los organizadores) de formar parte de una exposición de su obra fotográfica y en el paquete incluyó además: una chaqueta a medida Chanel y "la oportunidad" de sentarse en una sesión fotográfica "privada" del modisto.
Todo esto costaba 510.000 dólares y hubo quien los pagó.

Además de dar dinero, a los invitados había que entretenerlos, y para eso estaba Milla Jovovich, que se marcó una insinuante interpretación de "I want to be loved by you" y Courtney Love le cantó dos canciones a los asistentes.

Estaban todos los que no estaban en otras fiestas, es decir: Robert De Niro, Sean Penn, Goldie Hawn, Jane Fonda, Patrick Dempsey, Gwen Stefani, Donatella Versace o Jude Law y los que pasan por todas, como Naomi Campbell, que regresaba al escenario de la subasta, donde estuvo de fiestón dos días antes.

Las limusinas de Uma Thurman, Kirsten Dunst y muchos más atascaron hasta altas horas de la madrugada los accesos al hotel Du Cap-Eden-Roc, y el viernes por la mañana se veían por decenas en Cannes a restos de la fiesta -traje negro para ellos, largo para ellas- devorando cruasanes y con una botella de más.

EFE
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