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10 años de escándalos políticos

Eventos

La primera década del siglo XXI estuvo cargada de sorpresas políticas. En los últimos diez años la vida privada de los dirigentes nacionales e internacionales se ventiló en los medios de comunicación tal y como sucede con los personajes de la farándula.
Marbelle y Ronye. La pareja se casó en el año 2002, después de casi dos años de romance. Los padrinos fueron el ex presidente Andrés Pastrana y su esposa Nohra Puyana. Foto: Archivo Revista Semana.
Por: 22/10/2010 00:00:00
Tal parece que el poder ya no goza de la privacidad de otros tiempos. Acá numeramos algunos de los escándalos políticos de la última década:

La ranchera amarga de Marbelle y Royne Chávez

Marbelle apenas acaba de cumplir 30 años, pero su vida ha sido tan intensa, que, según ella, “se parece a la de una viejita”. Cuando se casó con Royne Chávez, el jefe de seguridad de Andrés Pastrana, el cuento de hadas de la cantante acabó convertido en una pesadilla de agresiones, escándalo por enriquecimiento ilícito y la condena a prisión de su marido.

En el año 1999, ya había bajado la temperatura de la fiebre que despertó el disco Collar de perlas que hizo famosa a Marbelle. Pero a ella nadie le había disputado el título de reina de la tecnocarrilera. Igualmente, todavía era una princesa enquistada en el corazón de la cultura popular colombiana que seguía llenando sus conciertos en ferias y pueblos. Fue así como llegó a San Vicente del Caguán, cuando el gobierno de Andrés Pastrana lanzó su fallido intento de paz con la guerrilla de las Farc. Pero la joven cantó y de un solo disparo flechó al jefe de seguridad del Presidente, Royne Chávez, y a alias ‘Romaña’, quien en esos días robaba protagonismo como miembro de la cúpula del grupo subversivo.

Cuenta la prensa que ‘Romaña’ y Chávez trataron de seducirla y se disputaron el amor de la joven como dos caballeros: “Recuerdo que el guerrillero le decía suegra a mi mamá”. Ambos la bombardearon por teléfono, pero Royne finalmente la conquistó. La subió en una nube romántica, y luego la bajó a la realidad con una relación que se volvió tormentosa, no sólo por la continuas peleas, sino por las acusaciones de incremento patrimonial injustificado contra el oficial, y que alcanzaron a mortificar a todos los miembros de la Casa de Nariño.

En el 2002, se casaron en medio de un fastuoso matrimonio que tuvo como padrinos a Pastrana y a su esposa Nohra Puyana. Sólo que la luna de miel fue corta y adquirió un sabor amargo por tantas lágrimas e insultos que salían de las recriminaciones mutuas de la pareja. Royne le dejó de regalar palabras de amor, y tal como ella lo reveló en la telenovela Amor sincero, él la golpeó y se entregó al alcohol. El mismo Chávez le dio la razón años más tarde. No sólo tomaba whisky de 18 años, sino que le entró el complejo de rey del mundo que podía comprar lo que quisiera, todo, menos la tranquilidad perdida en el hogar: “Yo decía: Si yo quiero ir a la luna yo voy a la luna”, afirmó alguna vez.

Pero no fue posible. Ese mismo año, ocho días después del gobierno Pastrana, Chávez fue llamado por la Procuraduría: debió responder por una serie de propiedades, al parecer, de dudosa procedencia. En las primeras indagatorias debió hacer un recuento de la lista de bienes, mientras Marbelle se dedicaba a la casa y a los cuidados de Rafaela, su hija recién nacida. El ex jefe de la seguridad presidencial dijo que tenía un parqueadero en la calle 39 con carrera octava, en Bogotá; dos terrenos que compró en Ricaurte y Tocaima, Cundinamarca; varios vehículos y un billar en el centro de la Capital. Nunca habló del burdel que aparece en la telenovela.

A Chávez lo obligaron a explicar los incrementos patrimoniales superiores a 1.600 millones de pesos en el 2001, y en especial la procedencia del parqueadero cerca al Parque Nacional. Fue cuando acudió a su esposa. En una nueva indagatoria aseguró que había recibido dineros de la estrella de rancheras, de su suegra y de algunos amigos. La justicia no quedó convencida con sus argumentos y Chávez fue condenado por enriquecimiento ilícito.

La ley le aplicó el proceso de extinción de dominio y congeló todas sus cuentas. Lo perdió todo, incluyendo a Marbelle, que, según él, lo dejó cuando llevaba tres meses en la cárcel. La artista se marginó de la prensa, pero años más tarde se enfrentó a los recuerdos de los meses en que fue reina de la tecnocarrilera sin corona y sin un peso: “Estaba pasando hambre, dispuesta a trabajar en una cafetería, hasta que apareció El factor X”.

Ella se enamoró del cubano Sergio Chaple, y Royne rehizo su vida con Faride Narciso, una mujer que lo rescató de sus pensamientos suicidas y lo hizo abandonar el catolicismo, hasta convertirlo en líder de un grupo religioso que espera la llegada de un Mesías. Royne expió su pasado. Marbelle siguió por su nuevo camino. Pero, él se había convertido en un fantasma que la perseguiría aun en su nueva casa.

Hace poco, una revista de farándula publicó una entrevista en la que el hijo mayor de Royne Chávez afirmó que había tenido una relación íntima con Marbelle en los días en que su papá se encontraba tras las rejas. Marbelle lo desmintió y al final acudió a una de sus frases mordaces que acuñó a fuerza de golpes y escándalos: “Tengo carne de burro con tanto palo que me han dado en la vida”.

Ernesto Samper y Andrés Pastrana: todos en la cama…

Andrés Pastrana renunció a la Embajada en Washington como protesta por el nombramiento de Ernesto Samper en París. El resultado fue que los dos perdieron el puesto.

La decisión del presidente Álvaro Uribe, durante el primer periodo de su gobierno en el 2006, de nombrar a Ernesto Samper como el representante diplomático de Colombia ante Francia, desató las más duras críticas por parte de los medios y de los dirigentes políticos de la oposición, quienes ya se habían manifestado negativamente ante el hecho.

La tormenta se desató intempestivamente cuando Andrés Pastrana, quien hacía un año ocupaba el cargo de Embajador en Washington, se pronunció diciendo que él no podía hacer parte de un equipo diplomático donde estaba el ex Presidente involucrado en el ‘Proceso 8.000’. Entre 1994 y 1998, Samper fue acusado de recibir dineros del narcotráfico para su campaña presidencial y por esa razón le fue cancelada su visa a Estados Unidos. Aunque Samper fue absuelto por el Congreso, varios de sus colaboradores fueron condenados a prisión.

Pastrana renunció y Samper escribió a la Cancillería diciendo que desistía de su nombramiento, al tiempo que Uribe intentaba convencer a Pastrana de que no renunciara, al menos hasta la aprobación del TLC con Estados Unidos. Él insistió en que tenía “impedimentos morales” y a Uribe no le quedó más remedio que aceptar su irrevocable renuncia.

Samper decidió, entonces, pasar un tiempo en París mientras se calmaban los ánimos políticos en Colombia, tomando clases de francés, y haciendo una pausa en su vida política.

Andrés Pastrana declaró a la prensa en ese momento que “el movimiento que ha hecho Uribe es una decisión sólo de él, que es quien tiene que medir las consecuencias de la designación de Samper en París”.

Ante tanto rifirrafe, la solución del ex presidente Uribe fue la de nombrar a Carolina Barco en Washington y a María Ángela Holguín en Francia, sin embargo, ésta última no aceptó por razones personales.

Con el tiempo pasó la borrasca y todo quedó en el olvido, lo único cierto fue que ambos ex presidentes perdieron el puesto.

Nicolas Sarkozy, Cécilia Ciganer-Albéniz y Carla Bruni: Trío amoroso en el Eliseo

Al Presidente francés no le ha dado pena ventilar en público su turbulenta vida amorosa, primero con su segunda esposa, Cécilia Ciganer, quien lo dejó por otro, y ahora con Carla Bruni, la vampiresa fatal con quien conforma la pareja más polémica del mundo.

Todos los presidentes de Francia han tenido vidas amorosas tumultuosas, pero ninguna, nunca, había sido objeto de titulares ni escándalos como la de Nicolas Sarkozy. Cuando se posesionó en el 2007, llevaba del brazo a Cécilia Ciganer-Albéniz, bisnieta del compositor Isaac Albéniz, quien decía que no se veía de Primera Dama y que no era políticamente correcta. Era rebelde, no votaba en las elecciones y ya se le había ido a Sarkozy una vez con su amante, Richard Attias. No quiso vivir en el Eliseo, se metía en política y desaparecía de repente de la mirada pública durante días. En octubre del 2008, la pareja anunció sorpresivamente su divorcio y Cécilia corrió a los brazos de Attias, con quien se casó.

Al Presidente, la tusa le duró hasta los últimos días del año, cuando conoció en una cena a Carla Bruni, de una familia noble de Italia, que hizo parte del boom de las top models en los 90. Tenía en ese momento una nueva carrera como cantante en Francia y desde el destape de su romance con ‘Sarko’ en Eurodisney, el mundo no deja de sorprenderse con su pasado, su glamour y su personalidad. Fue amante de Mick Jagger, Eric Clapton, Donald Trump y Vincent Perez. Tiene un hijo, Aurélian, con Raphael Enthoven, con cuyo padre también coqueteó. Por esos días, ella misma se decía devoradora de hombres, amante de la poliandria, e Internet se inundó de sus fotos posando desnuda cuando era modelo.

El 2 de enero del 2008, la pareja se casó en la intimidad y, a los pocos meses, ya se decía que el Presidente hacía lo que ella decía y que lo sometió a un régimen de ejercicio para rejuvenecerlo. Él se lo tomó tan en serio, que se le fue la mano y un día sufrió un desmayo mientras corría. No fue un infarto, como se dijo, sino que estaba agotado. A los seis meses, una canción suya hablando de la cocaína colombiana, causó malestar en el Gobierno de Bogotá.

Este año estalló otro escándalo por el rumor de que mientras él tenía un amorío con su ministra de Ecología, Chantal Jouanno, la Primera Dama hacía lo propio con el actor Benjamin Biolay. Pero, hace poco se supo que se trató de un complot de la ex ministra Rachida Dati, quien pretendía que el Presidente dejara a Carla y se volviera a casar con Cécilia, según una biografía publicada en septiembre. Por esos mismos días, otro relato de su vida afirmó que ella no quiere a Michelle Obama y que es adicta a las cirugías desde niña.

Rey Juan Carlos de España ¿¡Por qué no te callas!?
El único que ha logrado que el mismo Rey de España perdiera la compostura, tiene nombre propio: Hugo Chávez. El monarca, desesperado, le lanzó un grito que dejó petrificados a los espectadores. “¿¡Por qué no te callas!?”, le dijo al mandatario venezolano, ante los jefes de Estado y de Gobierno de la Cumbre Iberoamericana en Chile, en el 2007.

Como en un salón de clase, tres importantes mandatarios: Hugo Chávez, José Luis Rodríguez Zapatero y el rey Juan Carlos de España, en la XVII Cumbre Iberoamericana en Santiago de Chile, se centraron en un altercado que terminó con el grito desesperado del soberano pidiéndole a Chávez que se callara y dejara hablar al presidente del Gobierno español, Rodríguez Zapatero.

Las palabras de Hugo Chávez, que duraron 33 minutos tildando en tres ocasiones de fascista al ex jefe del Gobierno español, José María Aznar, lograron desencadenar la tormenta.

Por su parte, Zapatero se dirigió a Chávez exigiéndole respeto a Aznar, que no estaba presente, pero las interrupciones constantes del Presidente venezolano colmaron la paciencia del Rey y lo llevaron a que se saliera de casillas, no controlara su ira y señalándolo con el dedo le gritara en su propia cara: “¿¡Por qué no te callas!?”. De inmediato, se entendió que don Juan Carlos sólo quería oír hablar a Zapatero. Algunos espectadores rieron y otros aplaudieron, pero la mayoría quedaron sorprendidos.
En instantes el Rey abandonó la sala y la presidenta de Chile y anfitriona, Michelle Bachellet, debió ir a buscarlo para pedirle que volviera para la clausura. Entonces, el monarca regresó a la ceremonia, pero luego volvió a retirarse y no estuvo presente durante el cierre de las deliberaciones.

Chávez salió de la Cumbre indignado, insistiendo en que el Rey de España debía disculparse, pues con su intervención “explotaron 500 años de soberbia imperial”.
Ocho meses después, en la casa de descanso del Rey, en Palma de Mallorca, los involucrados dieron por superado el incidente y con un abrazo y un apretón de manos sellaron sus diferencias.

Las bacanales de Silvio Berlusconi

El Primer Ministro italiano ha dado más de qué hablar por sus escándalos sexuales que por sus acciones de gobierno. En el 2009, Il Cavaliere fue acusado de tener sexo con menores de edad y de organizar orgías con prostitutas.

El 2009 no fue un buen año para el primer ministro italiano Silvio Berlusconi, quien se vio salpicado por escándalos que lo involucraban con corrupción, mafia y sexo, mucho sexo. En junio de ese año, el diario El País de Madrid publicó varias fotografías de las fiestas en la mansión del Primer Ministro en Roma, donde los invitados se paseaban desnudos por toda la casa y participaban en orgías.

Tras la publicación de estas imágenes, una corte de velinas ha ido desfilando por los medios de comunicación para contar las intimidades de Il Cavaliere. Patrizia D’Addario, la prostituta que destapó el escándalo, aseguró en el diario La Reppublica que cobró dos mil euros por asistir a una de esas fiestas y mantener relaciones sexuales con el Premier italiano. Ante tales acusaciones, Berlusconi admitió que no es un santo, pero aclaró que nunca ha pagado por tener sexo con una mujer. D’Addario, de 42 años, contó que la noche del 15 de octubre del 2008 rechazó dormir en la cama grande del Palazzo Grazioli, regalada por el líder ruso Vladimir Putin al líder conservador, porque había por los menos cinco prostitutas de lujo y a ella no le gustan las orgías.

La bomba D’Addario explotó semanas después del escándalo por la misteriosa amistad del magnate con la joven napolitana Noemí Letizia, en ese entonces menor de edad, con quien se rumoraba que tenía una relación íntima. Todo comenzó el 26 de abril del 2009 cuando “Papi”, como lo llama cariñosamente Noemí, llegó a la fiesta de cumpleaños número 18 de la napolitana con un collar de oro rosa y blanco con 19 brillantes de Damiani, de la colección que diseñó Sofía Loren en el 2006 y que está valorado en 6.000 euros.

Este hecho, así como la inclusión de bellas mujeres en las listas de su partido para las elecciones europeas, colmaron la paciencia de Miriam Raffaella Bartolini, más conocida como Verónica Lario, la segunda esposa del líder italiano, quien en mayo del año pasado le pidió el divorcio. Ella le dijo a los medios que se separaba porque ya no podía permanecer con un hombre que “frecuentaba a menores” y acusó a su marido de mujeriego y pederasta.

Lo que en principio parecía iba a ser un divorcio pacífico, tras 20 años de matrimonio y 10 de convivencia previos, se está convirtiendo en una verdadera guerra por un patrimonio que supera los siete mil millones de euros, según datos de la revista Forbes. El acuerdo de separación al que la pareja había llegado en mayo del 2010, se rompió, y al parecer ya no será tan fácil llegar a una conciliación. Según el diario Corriere della Sera, la ex actriz ha presentado un recurso ante la decisión del juez de rebajarle la pensión de 300 mil euros al mes, que se había pactado en un principio; y de negarle el usufructo vitalicio de la mansión Villa Belvedere, en la que vivió durante 20 años. Verónica piensa que sus tres hijos, Barbara, Eleonora y Luigi, están en clara desventaja frente a los del primer matrimonio de Berlusconi con Carla Dall’Oglio, y dice que no está dispuesta a permitirlo. Habrá que esperar para ver en qué termina todo este novelón.