El jet-set del más allá

Por: Patricia González/06
2012/10/22

En el Cementerio Central reposan los restos de algunos de los más célebres personajes de la historia de Colombia. Por eso fue declarado patrimonio nacional y actualmente es un destino turístico escogido por muchos.

El Ángel Duma o del Silencio guarda la paz de todos los que descansan en el cementerio. José Asunción Silva se suicidó en 1896 de un balazo al corazón. Por tratarse de un suicida, sólo hasta 1937 le fue permitido el ingreso al cementerio. El General Rojas Pinilla es otro de los “santos” populares del cementerio. A él le piden sobre asuntos de vivienda y le dejan crucecitas hechas con palos y piedras. Todos los años, en el aniversario de la muerte de Luis Carlos Galán, su tumba se llena de flores y noticas de aquellos que no olvidan su causa política. El líder sindical José Raquel Mercado fue secuestrado y asesinado por el M-19 en 1976. Quienes visitan su tumba le frotan la frente mientras hacen sus peticiones. Dicen que Leo Kopp es milagroso. Le llaman el ‘santo cervecero’, y la gente hace fila para susurrar peticiones en su oído. Es la tumba más visitada de todo el cementerio. Laureano Gómez está enterrado en la alameda central, a pocos metros de Rojas Pinilla, quien lo derrocó en 1953 mediante un golpe militar. Aunque Gonzalo Jiménez de Quesada está enterrado en la Catedral Primada, en el Cementerio Central se construyó este monumento para honrar su memoria. Junto con la de Silva, la tumba de Rafael Pombo es la más frecuentada por los amantes de la literatura. Después de 15 años del asesinato de Carlos Pizarro, su tumba sigue siendo una de las más populares. Las placas de agradecimiento y apoyo que los visitantes dejan, lo demuestran.
Más galerías en FOTOS   
Buscar en FOTOS