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Las peleas de Viviane Morales

Las peleas de Viviane Morales

REVISTA JET-SET

Ni siquiera un batallón de twitteros que la atacan, la critican y se burlan por su cruzada contra la adopción igualitaria, ha detenido la intención de la senadora de revertir esa decisión de la Corte Constitucional. Consiguió 2.300.000 firmas, su proyecto de referendo está a punto de ser discutido y su posición contra el matrimonio gay, sigue intacta.
Viviane dice que su cosmovisión de la vida y la política está directamente relacionada con el cristianismo, que es su religión, que además se identifica con los derechos humanos.
Por: Revista Jet-set10/8/2016 00:00:00

Este, sin duda, ha sido un año agitado para Viviane Morales. Su referendo sobre la adopción igualitaria no solo tiene alborotadas las redes sociales, los medios de comunicación, a los políticos y a la comunidad LGBT, sino que le han dicho de todo, desde homófoba, insensata y prejuiciosa hasta fanática religiosa. Incluso, a raíz de un twitter de la senadora Claudia López, se propagó el rumor de que una de sus hijas tiene una relación con una mujer. Cuando la discusión tomó este giro, la exfiscal de Colombia se pronunció: “Yo no creo en quienes reivindican sus derechos pero pretenden atropellar los de los demás. El derecho a la intimidad de las personas y las familias es sagrado”.

Hoy su cruzada para que sea el pueblo el que decida los derechos de los niños en condiciones de adopción está a punto de discutirse en el Congreso gracias a las 2.300.000 firmas que consiguió para poder presentar el proyecto.

Pero sus enfrentamientos con la comunidad LGBT no cesan, ni en las redes, ni en la vida real, donde por otros temas, como el programa de alimentación escolar del Ministerio de Educación, la discusión vuelve al punto de partida.

Ella es frentera, clara y enfática en sus apreciaciones y declaraciones. Siempre lo ha sido y no es la primera batalla pública a la que se enfrenta. Por eso alega que no es homófoba, que su pelea es por el bienestar de los niños que son los más vulnerables, que sigue siendo liberal y que sí, que todo tiene que ver con su cosmovisión del mundo que está íntimamente relacionada con la religión que profesa: el cristianismo.

Está de pelea con Gina Parody y Claudia López, ¿por qué? ¿Es personal?

"No, mira, lo peor que pueden hacer es informar el tema así. Lo de Gina era un debate sobre el programa de alimentación escolar que ha tenido, desde hace por lo menos un año y medio, quejas en todos los departamentos: no hay plata, se está prestando mal el servicio y hay corrupción. El debate había sido aplazado varias veces, y tenía que ver también con ‘Ser Pilo Paga’. Eso no es nada personal. Lo de Claudia López sí es un enfrentamiento de posiciones antagónicas instigado porque ella ha tenido unas actitudes bastante faltas de elegancia y con la mínima ética. Yo, cuando discuto, lo hago con argumentos, pero no me gusta meterme en la vida privada de nadie porque eso es sagrado".

Esa discusión con Claudia ha generado todo tipo de reacciones…

"Me parece que los que están agarrados de ese tema tienen almas muy mezquinas. Yo reivindico el derecho a la intimidad, que es cada vez menos derecho y más limitado. Tengo una familia preciosa y me enorgullezco de mis tres hijos. En mi casa lo principal ha sido el amor. No permitiré que mi vida y la de ellos sea instrumentalizada en este debate con efectos publicitarios. Siempre he estado bajo el escrutinio de la gente, pero mi vida familiar está compuesta por personas que merecen un respeto y ni siquiera yo tengo el derecho de exponerlos públicamente".

Las redes sociales han cambiado mucho la política… 

"Es interesante lo de la apertura de las redes sociales porque la gente siente que hay participación".

¿Y transparencia? 

"Transparencia no tanta. Porque las redes te dejan en el nivel de un trino y de lo que pueda tener más resonancia mediática. Eso no es ganar en transparencia, es ganar a veces en escándalo, en morbo. Lo que decimos ahí demuestra, en ocasiones, que esta sociedad está muy enferma. Hay demasiada amargura, demasiada rabia, demasiada bajeza. Se dicen cosas que no se atreven a decir de frente".

Su pelea con los defensores de la comunidad LGBT ha sido especialmente intensa…

"Yo descubro en la comunidad LGBT un gran poder. Tienen una gran vocería en los medios de comunicación, en las cortes y han tenido presidentes de la República. Tienen un gran apoyo económico, financiero y hay muchas fundaciones internacionales, que están dando esta batalla por ellos. Creo que hay una lucha frente a un poder grande".

¿Pero, por qué está en contra?

"No, no estoy en contra. Yo lo que estoy es defendiendo unas convicciones acerca de la familia. Es algo que creo que debe ser discutido, porque nuestra sociedad nunca ha tomado en serio esos temas. Mi lucha es porque la adopción de los niños se haga con parejas conformadas por un hombre y una mujer. No digo que es una lucha contra, es una lucha a favor de los niños que están en condición de vulnerabilidad, para que tengan una familia constituida por un hombre y una mujer".

¿En un país donde tantos niños necesitan ser adoptados, así sea por familias ‘no tradicionales’?

"Ese es un argumento un tanto engañoso. Las cifras dicen que en los últimos diez años se radicaron en el Bienestar Familiar 17.000 solicitudes de adopción de parejas heterosexuales y solo se han concedido 9.000. Luego hay un exceso de solicitudes frente a los niños que se han dado en adopción. El ICBF tiene dificultades y una de las más grandes la creó la Corte Constitucional que en una tutela de 2011 los obligó a buscar hasta el sexto grado de consanguinidad de un niño, antes de darlo en adopción. Quiere decir hasta primo tercero. ¿Se imaginan lo que demora el Bienestar Familiar cumpliendo este procedimiento administrativo? Eso ha hecho que pasen hasta cinco años para que se conceda una solicitud de adopción. Y como es natural, las parejas que adoptan buscan niños pequeños para constituir los lazos de paternidad. Lo que nos dicen es que hay una dificultad para adoptar 5.000 niños, de los cuales 2.800 son mayores de 14 años. Los demás, son discapacitados y otros tienen grupos de hermanos donde también es muy difícil la adopción. Son temas donde hay que discutir la posibilidad de otras políticas públicas, pero creo que es un sofisma decir que el problema de esos 5.000 niños se va a solucionar si son adoptados por otro tipo de familias. Las parejas del mismo sexo no son más del 1 o el 2 por ciento en las estadísticas, entonces decir que esos niños van a encontrar la solución en este tipo de decisiones no es cierto. Ahí hay un argumento muy bien presentado para la opinión, pero si uno lo desmenuza, no es cierto".

¿Y está en contra del matrimonio entre parejas del mismo sexo?

"Te voy a contar algo que ha pasado en silencio. Hace apenas un mes, el tribunal de derechos humanos más importante del mundo, que es el tribunal de Estrasburgo de la Unión Europea, dijo que no se vulneran los derechos humanos cuando no consagran el matrimonio para las parejas homosexuales. Pueden mantener el matrimonio solamente para las parejas conformadas por un hombre y una mujer, pero eso sí, lo que tienen que hacer es regulaciones jurídicas que le den la suficiente protección a las parejas del mismo sexo. Yo creo que el matrimonio es una noción donde se vincula la unión del hombre y la mujer con un fin de procreación. Así está definido desde hace cientos de años. Creo que las parejas del mismo sexo tienen derecho a tener toda la protección del Estado en el sentido de que la pareja tenga los derechos sucesorales, a salud, a pensión, toda la protección que se le da a la persona como compañero de vida. Que se pueda distinguir entre matrimonio y que la relación entre parejas del mismo sexo se llame pacto solemne o pacto civil. Entonces me parece que, como lo dijo la corte en el año 2011, son parejas que tienen que tener una regulación jurídica pero que son distintas, son distintas las parejas heterosexuales a las homosexuales".

Desde su corazón, ¿no es un prejuicio? ¿Cómo es su relación con los homosexuales?

"He tenido excelente relación con personas homosexuales, en el sentido de amistad; profesionalmente, en mi equipo de trabajo hay personas homosexuales; en la Fiscalía General, en mi equipo más cercano de trabajo, había homosexuales… ¿Quiénes mejor que todos ellos pueden dar fe de que mi relación ha sido totalmente desprejuiciada? No es la orientación sexual la que le quita o le da dignidad a la persona".

¿Su posición tiene que ver con su religión?

"Yo soy cristiana y claro, tengo una cosmovisión cristiana porque si no, no lo sería. Mi vida, mi conciencia y mis posiciones parten desde mi cosmovisión, que además se identifica con los derechos humanos. El cristianismo reivindicó, a pesar de todas las guerras religiosas, la dignidad del hombre; reivindicó la dignidad de la mujer, y la democracia. ¿Qué parte de la democracia? El principio fundamental que dice que todos los hombres somos iguales".

¿Va a votar por el ‘sí’ en el plebiscito?

"Sí".

¿Como manda el Partido Liberal?

"Claro, yo voto por el ‘sí’. Es que eso de que me critiquen de no liberal por el tema del referendo mío es una macartización de mi figura. Yo soy una persona liberal, he dado luchas liberales, por la justicia social, por los derechos de las mujeres y, por supuesto, estaré por la paz".

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