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Vanessa de La Torre y DIego Santos un amor a punta de trinos

Vanessa de La Torre y DIego Santos un amor a punta de trinos

Revista Jet-set

La presentadora de Noticias Caracol y el gerente de contenidos digitales de la Casa Editorial El Tiempo se conocieron por Twitter. Los periodistas cayeron enamorados en la red y a los cinco meses de escribirse decidieron su destino juntos. Hoy son padres de Raquel y Carlota.
Diego y Vanessa dicen no estar tan seguros de contarles a sus hijas, Raquel, de dos años, y Carlota, de cinco meses, que se conocieron por Internet: “Con tanto loco que hay por ahí, eso no es tan seguro. El nuestro es un caso excepcional”. Foto: Imagen Reina/14.
Por: Edición 28721/7/2014 00:00:00
A primera vista son tan diferentes que nadie se imaginaría que a solo tres años de su primera cita, hoy son los padres de Raquel y Carlota. Vanessa de La Torre es una mujer de tacones, faldas fashion y movimientos glamurosos. Diego Santos Caballero, hijo de Rafael Santos Calderón, es un tipo con facha de intelectual, cinéfilo y nerd de la informática. Su historia de amor es como de película. En la primera escena Diego escribe un mensaje en una servilleta de papel en el café de un aeropuerto: “Las probabilidades eran mínimas. Ella en Washington, él en Bogotá. Ambos periodistas, pero de muy distinto perfil. Por si fuera poco, los envolvía un sentimiento de incredulidad al haberse conocido de una manera poco ortodoxa, por Twitter”.

Era la primavera de 2011. Vanessa terminaba una Maestría en Estudios Latinoamericanos en la Universidad de Georgetown, en Washington, y trabajaba como corresponsal para Caracol Televisión, El Espectador y La W. “Mi papá había muerto hacía unos meses y a la distancia le compré a mi mamá un perro pointer inglés para que la acompañara”, cuenta. Se lo había mandado por correo de Bogotá a Cali y la entrega estaba programada para las 7:00 p.m., pero los encargados le dijeron que se lo daban al siguiente día. Cuando se enteró del incumplimiento, trinó furiosa en Twitter que cómo era posible que dejaran a un cachorro de dos meses de nacido en una bodega. Diego Santos, gerente de contenidos digitales de la Casa Editorial El Tiempo, seguía su cuenta, y le pidió que le diera un teléfono para contactarla. Vanessa no le pasó ningún número, pero lo agregó a su lista para comunicarse a través de mensajes directos. Gracias a la gestión del bogotano, el perrito llegó a la casa de Gloria Sanclemente, la futura suegra. Pasó un mes sin ninguna comunicación, hasta cuando la periodista caleña se descrestó con un especial multimedia sobre Chapinero en Eltiempo.com, del que Diego es editor. “Le escribí para felicitarlo y fue el inicio serio de nuestras conversaciones”. Esa vez les dieron las 2:00 de la mañana chateando… “Una coqueteadera por Twitter de dos profesionales de la palabra”, resume ella. Solo dos días después, Diego le anunció a Vanessa, hija de Alejandro de La Torre, que iría a Washington a conocerla.

“Me inventé que tenía una reunión allá, pero la verdad es que quería ver en persona a la periodista de la foto, quien me parecía despampanante”, recuerda Diego. La primera reacción de ella fue decirle: “¡No!”, que Twitter era como Las Vegas: que lo que pasaba en Twitter se quedaba en Twitter. El hombre le prometió que solo quería tomarse un café con ella y charlar. Diego aterrizó el miércoles en el aeropuerto Dulles de la capital estadounidense, le tocó llegar solo al hotel y aguantarse hasta el día siguiente para verla en el Starbucks que quedaba a dos cuadras de la casa de ella. “Yo estaba preocupada porque justo ese día llegaba Juan Manuel Santos a reunirse por primera vez con Obama. Cuando vi a una persona en una mesa con 50 periódicos alrededor, pensé que ese tenía que ser él”. Se levantó de la silla, la saludó con un abrazo y sintió cuánto temblaba: “Normalmente el de los nervios siempre es uno, y ella me desplegó la alfombra roja desde el primer momento. Ahí dije, se pagó el viaje”, comenta sonriente Diego. Al rato, el idilio se vio interrumpido por una llamada de trabajo, la reportera y amante de las chivas noticiosas, tenía que salir corriendo a la Casa Blanca. Le dijo a Diego que antes tenían que besarse…“No puedo negar que me dejó sorprendido, pero obviamente le zampé el beso”.

Las escenas siguientes transcurrieron en parques, museos, restaurantes y bares, con mucha salsa, sushi, vino y romance. La despedida quedó con la promesa de encontrarse para la graduación de Vanessa en Georgetown. @diegoasantos estaba seguro de que su futuro estaba al lado de @vanedelatorre. Hasta ahí llegaron los ocho años que ella llevaba viviendo en Estados Unidos. Pasaron cuatro meses y con nuevas ofertas de trabajo decidió regresar a Colombia, aceptó la propuesta de vivir juntos de una vez, y en un abrir y cerrar de ojos hoy son cuatro en la familia Santos-De La Torre.
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