Revista Jet-Set

Valter Kühne diagnostica enfermedades con un pelo

El mexicano Valter Kühne revoluciona el mundo de la medicina en México y Estados Unidos. Con su terapia curativa, que formula a partir del estudio del ADN del pelo, atiende en Colombia a más de cuarenta pacientes al mes y a partir de abril del 2013 llegará con su franquicia a cinco ciudades del país.

Valter Kühne diagnostica enfermedades con un pelo. Según Kühne, las zonas montañosas y volcánicas de Colombia favorecen su tratamiento. “Donde hay mucha energía, la curación se da más rápido”, dice. Foto: Imagen Reina/12.

Según Kühne, las zonas montañosas y volcánicas de Colombia favorecen su tratamiento. “Donde hay mucha energía, la curación se da más rápido”, dice. Foto: Imagen Reina/12.

Su ciencia no es ficción. Valter Kühne es un ingeniero especializado en física cuántica que trabaja, desde hace diez años, con un equipo de 16 profesionales de diferentes áreas de la medicina en el centro de investigación Renovatium, en México. Su historia con Colombia empezó hace cinco años, cuando llegó a su organización una muestra de pelo de Mauricio Mondragón, un paciente de Medellín que sufría de una esclerosis múltiple avanzada. “Lo curioso es que nunca lo vi. A mí me llegó la muestra de su pelo, hice el estudio, le diseñamos su tratamiento y se le hizo llegar a su casa. En el 2010, completamente restablecido su sistema nervioso central, fue dado de alta”.

La noticia se regó como pólvora y en los últimos cuatro años Kühne ha tratado a más de cien pacientes colombianos desde sus consultorios en México y Nueva York. Después de tanto tiempo, y en búsqueda de una conexión física con el país, decidió venir. En su primer viaje, en marzo de este año, se contactó con Santiago Rojas y hace seis meses recibe a los pacientes en los consultorios del colombiano especialista en medicina alternativa. “Hemos hecho un equipo extraordinario, trabajamos en armonía y realizamos intercambio científico”, cuenta. En una de sus visitas mensuales a Bogotá, se detuvo a explicar “con peras y manzanas”, como él dice, de qué se trata su terapia atómica biomolecular de bajo impacto.

¿En qué se basa su terapia?
-Nuestro sistema permite identificar las actividades moleculares que se encuentran desfasadas en cada uno de los órganos, aparatos y sistemas que nos integran como seres humanos. Configuramos un ADN perfecto en una computadora y, a través de campos de baja frecuencia, lo comparamos con el del paciente. Tomamos una muestra de pelo e identificamos todo lo que no entra en el esquema de valores normales, lo que no funciona bien y provoca la enfermedad.

Después de hacer el estudio, ¿cómo sigue el tratamiento? -Hacemos una actualización del ADN, completando todo lo que no está en los genes de la persona. Luego, cargamos información en los electrones de cualquier sustancia que pueda ser ingerida por el paciente, como por ejemplo, un glóbulo homeopático. Finalmente, se estimula el organismo con el tratamiento por cinco meses más hasta generar una nueva memoria que devuelva la salud y permanezca así por el resto de la vida.

¿Existen enfermedades que no se pueden curar? -Más que un tipo de enfermedad, se trata del paciente. Estamos compuestos de vibraciones, y los campos electromagnéticos se pueden pasar de positivo a negativo dependiendo de las emociones y la forma de vida. Si una persona está cerrada al conocimiento de la física cuántica y no cree, no le funciona. Algo que nos ha dado credibilidad es que la gente llega recomendada por pacientes que han tenido resultados extraordinarios.

¿Hay otro caso en Colombia que se pueda mencionar? -Adriana Dávila Londoño es una paciente que llegó a nosotros con un cáncer de tiroides muy agresivo y metástasis al intestino. En Colombia la operaron, pero no pudieron extirparle uno de los tumores, porque estaba abrazando una arteria importante. La iban a irradiar, pero decidieron esperar los resultados de nuestro tratamiento; 45 días después, el tumor desapareció.

¿Qué lo mantiene cerca de Colombia? -Ayudar. Aparte de atender a los pacientes que pueden costear su tratamiento, estoy muy ilusionado con un proyecto totalmente altruista. Vamos a tratar a niños de estratos bajos, entre 3 y 9 años, que estén enfermos de cáncer, y lo haremos gratuitamente. En abril del próximo año abriremos nuestra franquicia de Renovatium en Bogotá, Cali, Medellín, Barranquilla y Cartagena.

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