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Un ‘reality’ buena nota

Un ‘reality’ buena nota

Revista Jet-Set

La voz Colombia es el programa de televisión con más rating del momento. El concurso, que busca al mejor nuevo cantante del país, logró juntar con camaradería a Carlos Vives, Fanny Lu, Andrés Cepeda y Ricardo Montaner como entrenadores de los cuatro grupos de participantes.
Carlos Vives, Fanny Lu, Andrés Cepeda y Ricardo Montaner se encargan de elegir las canciones más apropiadas para el estilo de cada uno de sus pupilos. Foto: Gerardo Gómez/12.
Por: 19/11/2012 00:00:00
Cada noche a las 8 en punto, más del cuarenta por ciento de los televisores colombianos se ponen en sintonía con el Canal Caracol. Los presentadores, el puertorriqueño Carlos Ponce y la barranquillera Linda Palma, anuncian en medio de aplausos y música en vivo el inicio de La voz Colombia. El concurso musical (basado en The Voice, formato holandés que se ha producido en más de 41 países y transmitido por 120 canales) es todo un éxito. Y no es gratuito. Quienes forman parte del show, que se presenta en directo desde el 30 de octubre, trabajan muy a gusto. Los cuatro entrenadores: Ricardo Montaner, Carlos Vives, Fanny Lu y Andrés Cepeda, después de una selección, empezaron las presentaciones en vivo con nueve concursantes cada uno. “Fueron 9.000 audiciones, llegaron 130 preseleccionados a Bogotá, y finalmente nos quedamos con nueve participantes por equipo para hacer las batallas. Cada ocho días elegimos a los mejores y en diciembre tendremos que definir el ganador entre muy buenos cantantes”, dice Carlos Vives mientras se prepara en su camerino del teatro Ástor Plaza para una noche de eliminación.

Es martes y en el show de resultados los entrenadores tendrán que salvar a uno de sus dos pupilos que tuvieron la menor votación entre los televidentes. Una hora antes de subir al escenario, Andrés Cepeda les ofrece brownies caseros a los maquilladores, coordinadores, asesores y, por supuesto, a sus tres colegas. Después de preguntarle a la encargada de su vestuario si le queda mejor llevar la camisa fuera del pantalón, revela detalles de sus movimientos en el juego: “La manera de colaborarles a estos artistas jóvenes es hacerlo con coherencia y buena onda. Mi estrategia es salvar a quienes pienso son los mejores, y luego invitar al público a votar a conciencia para salvar a los otros que van por buen camino. Creo que la gente que nos ve y nos escucha tiene la capacidad de elegir bien”.

Pero aunque es claro que La voz Colombia es una competencia entre los entrenadores y sus equipos para llevarse el título del mejor cantante, en el ambiente no se siente ninguna tensión. Así como se ven frente a las cámaras —alegres, solidarios y bromistas—, de la misma manera se comportan fuera del show. El equipo de Ricardo Montaner se ideó una canción que los identifica: “Ay, qué rico, Montaner es el papá de los pollitos”. Carlos Vives se apareció esa noche con un pollo de plástico que, como si fuera un títere, asomó por la puerta del camerino apenas abierta. Él esperaba sorprender al cantante venezolano con el “piar” del muñeco, pero terminó un poco apenado al encontrarse con las caras atónitas de Evaluna, la hija menor de Montaner, y de su esposa, Marelene, quienes viajaron desde Miami para acompañarlo.

A Montaner lo mueve su familia, y eso se nota en la forma como trabaja con sus pupilos colombianos. En su camerino, donde no puede faltar el aire acondicionado con el frío al tope, dice que traslada a los entrenamientos lo que vive en su casa: “Mis cinco hijos son músicos en diferentes ramas: Alejandro Manuel se dedica a la producción editorial; Héctor Eduardo ha grabado dos discos; Ricky y Mau tienen un dúo, y Evaluna se va a lanzar pronto como cantante. Tengo una especie de terapia musical en familia. Suena la batería en un cuarto, en el otro un piano, una guitarra más allá, y más acá alguien está cantando, mientras yo estoy metido en mi estudio… Entonces ahora les doy mis 30 años de experiencia a los chamos de mi equipo, que día a día me dan una ilusión nueva. Estoy totalmente involucrado con el proyecto”.

Los tres hombres del grupo de entrenadores, entran y salen de sus camerinos, hacen chistes, se ríen, comentan lo que viene en el show de la noche, pero Fanny Lu se tarda un poco más en ponerse bella y prefiere que ningún detalle de su maquillaje, peinado y vestuario se descuide. Es femenina y vanidosa, pero nada odiosa. Al contrario, con total sencillez confiesa que el programa le ha ayudado a evaluarse: “El ejercicio de ver a los participantes desde fuera hace que te mires a ti misma, cómo es tu desempeño en la tarima, cuánto te proyectas, si hay un foco o una intención en lo que cantas y hasta cómo interpretas. Esta experiencia en La voz Colombia ha hecho que también revise mi carrera y me ha ayudado a crecer”.

La sensación de crecimiento es una constante en todos ellos. Vives resalta su satisfacción de trabajar para los artistas: “Nos da la oportunidad de enamorarnos de sus voces y de soñar con la posibilidad de que muchos de ellos tengan una carrera exitosa. Formar parte de este proceso me hace sentir muy orgulloso”. Por su parte, Andrés hace su reflexión y dice que La voz Colombia le ayuda a entender el porqué de su profesión. “Me hace pensar en que el impulso primario que nos hace artistas siempre debe estar presente, esa pulsión que tenemos para comunicarnos y cantar. Porque en el momento en que uno se olvide de la pasión inicial y el hambre del escenario, no hay nada que hacer”. Fanny Lu se muestra feliz cuando recuerda las sonrisas de sus concursantes: “Cuando ellos se emocionan porque aprendieron algo nuevo, el corazón me dice que vale la pena retribuirle al mundo las cosas maravillosas que Dios me ha dado. Este es un sueño muy ambicioso, porque la industria musical es muy competida y hay mucha gente talentosa. Me siento feliz de enseñar lo que he aprendido”. Y Montaner, que ya tiene experiencia en otros programas de este tipo (Cantando por un sueño y Idol, en Puerto Rico), reconoce que lo que vive en Colombia nunca lo había experimentado. “Me encanta porque este país es una cantera de valores, y tener que ver con una generación de artistas que nace me satisface. Qué bueno poder decir en un tiempo, ‘yo fui parte del inicio de este famoso cantante’”.

Según sus productores, el ganador de La voz Colombia firmará un contrato con la disquera Universal, “un disco garantizado, un manager que lo acompañe y, con seguridad, este será el inicio de una carrera importante”.
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