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Las amistades peligrosas de los reyes de España

Las amistades peligrosas de los reyes de España

REVISTA JET-SET

Felipe y Letizia afrontan la primera crisis de imagen de su reinado al develarse un chat en el que apoyaban a un amigo de la infancia del monarca, acusado de corrupción y delitos sexuales.
Los reyes de España en la pasada parada militar de Año Nuevo en el palacio Real de Madrid. Ella fue tildada de ‘inculta’, ‘cualquiera’ y ‘corriente’ por el lenguaje que usó en el chat con López Madrid.
Por: 23/3/2016 00:00:00

La luna de miel de España con los reyes se alargaba de manera insólita tras cerca de dos años en el trono, hasta que los traicionó el nuevo azote de los famosos: lo que hablan a través de sus teléfonos inteligentes.

En una investigación a Javier López Madrid, la Guardia Civil descubrió en su iPhone un chat entre él y los reyes que pronto se convirtió en la comidilla. Él ha sido amigo de Felipe VI desde que estudiaron en el colegio Los Rosales y cuando inició su relación con Letizia les hizo el ‘cuarto’, por lo que se ganó el cariño de la reina. Pero el viejo vínculo terminó por costarle insultos y cuestionamientos a la pareja real, cuando el periódico digital Eldiario.es filtró la polémica charla.

Fechada en octubre de 2014, la conversación tuvo lugar a través de iMessage, sistema de mensajería instantánea de Apple. Por esos días era noticia el escándalo de las tarjetas negras de Caja Madrid, institución que había sido rescatada de la quiebra con 23 mil millones de euros del erario. En el colmo del despilfarro, sus directivos y consejeros habían pagado sus cuentas personales con plásticos que pertenecían a la institución y uno de ellos era justamente López Madrid, quien acababa de ser fustigado por La Otra Crónica (LOC), suplemento de El Mundo. A ello se refería la reina en el diálogo, identificada como Ltzia: “Te escribí cuando salió lo de las tarjetas en la mierda de LOC y ya sabes lo que pienso Javier. Sabemos quién eres, sabes quiénes somos. Nos conocemos, nos queremos, nos respetamos. Lo demás, merde [mierda, en francés]. Un beso compi yogui (miss you!!!) [te extraño, en inglés]”. López le respondió que en el futuro tendría más cuidado y en el acto el rey, identificado como PF PT, intervino también con estas líneas textuales: “Y tanto! Me uno al chat, pero prefiero tener un rato para charlar sin intermediación telefónica ni electrónica. Comemos mañana? Abrazo”. Y le aconsejaba a su amigo disfrutar “lejos de este barullo”.

A Felipe VI le criticaron que no abriera los signos de exclamación e interrogación, una falta de ortografía en castellano. Peor aún, molestó que un robo millonario como el de la Caja le pareciera un simple “barullo”, en un país que atraviesa por una dura crisis económica y de desempleo. No agradó esa actitud condescendiente para quien se había gastado, indebidamente, más de 34 mil euros (cerca de 120 mil millones de pesos) de una entidad pública como Caja Madrid, que luego se fusionó con otras para constituir Bankia. Si bien López devolvió el dinero, sigue ligado al caso y sus fiscales piden para él más de un año de cárcel.

No obstante, el agua más sucia le cayó a Letizia. Fue mal visto que siendo reina, y además periodista, se refiriera a un medio de comunicación como “la mierda”, y que volviera a utilizar esta palabra en la lengua de Balzac. “En últimas no es tan fina como parece”, dijo un lector en 20minutos.com. Otro escribió: “Lo que queda demostrado es que la reina de España es una corriente, una inculta, se le sale por los poros la familia de la que proviene. Y el rey es un idiota que se casa con esta cualquiera”. El escándalo reavivó el sentimiento de que la corona es una institución parásita, cuyos miembros “viven en un mundo de fantasía que les pagamos nosotros y tienen amistad con defraudadores del pueblo”, como se leyó en otro foro online.

La expresión “compi yogui” de la reina se explica porque ella y López asistían juntos a clases de yoga, pero los bromistas de las redes sociales supusieron que se refería al oso Yogui, el personaje de dibujos animados, lo cual sirvió para poner en ridículo a la familia real con toda suerte de memes.

El Mundo tampoco calló. Letizia debió ponerse colorada de la furia o de la pena con la carta de su director adjunto, Iñaki Gil, quien le espetó que no la consideraba su colega y que le sorprendía su imprudencia y falta de cautela. “[Espero] que su augusto marido y Usted no conocieran las andanzas del señor López, al que un juez ha interrogado para saber si financió con 1.8 millones de euros de dinero negro al PP en el marco de la operación Púnica [otro escándalo de corrupción]. Espero que tampoco estuvieran al corriente de las tormentosas relaciones de su compañero de yoga con la doctora Pinto, que darían para algún capítulo castizo y sombrío a lo [50 sombras de] Grey”, señalaba Gil en su irónico texto, aludiendo al otro caso que tiene en la mira de la justicia a López Madrid: las acusaciones de acoso sexual de la dermatóloga Elisa Pinto, quien resultó misteriosamente apuñalada y asegura que López tiene comprada a la policía. En el marco de esta investigación surgió el chat de la discordia.

En su misiva, el directivo de El Mundo le asestaba otro tenaz dardo a los monarcas: “Sorprende que, cinco días después de conocerse la lista de beneficiarios del plástico opaco [la dilapidación en Caja Madrid], usted se solidarice con él [López Madrid]. Contrasta esta actitud con la salida fulminante de la Casa Real de otro beneficiario de las dádivas negras de la caja rescatada, Rafael Spottorno, consejero privado de su esposo, el rey Felipe VI, que fue apartado del cargo”.

La indiscreta charla no pudo ser revelada en un peor momento, ya que por esos días la hermana del rey, la infanta Cristina, se sentaba en el banquillo de los acusados, en el marco del caso Nóos, señalada de secundar a su marido Iñaki Urdangarin en el desvío de más de seis millones de euros de fondos públicos, algo que jamás había sucedido en la historia de la monarquía española, que vuelve a caminar en la cuerda floja.

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