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El delirio suicida de Sinéad O’Connor

El delirio suicida de Sinéad O’Connor

REVISTA JET-SET

La cantante irlandesa, quien sufre de trastorno bipolar, volvió a poner en vilo a su familia y a sus fans con un nuevo intento de quitarse la vida anunciado por Facebook.
El intenso drama emocional de la cantante, de 49 años, se advierte en esta imagen tomada en el recital que dio en el Barbican Centre, de Londres, en abril de este año.
Por: 17/12/2015 00:00:00
Incontinencia temperamental. Eso es, según su propio amigo Donal Lynch, el mal que padece la diva, el cual ha puesto otra vez en primera plana la tragedia operática en que se ha convertido su existencia. A comienzos de diciembre, O’Connor utilizó su cuenta en Facebook para dar un terrible aviso: “Tomé una sobredosis. No hay otra manera de ser respetada. No estoy en casa, estoy en un hotel, en algún lugar de Irlanda, bajo otro nombre. Si no publicara esto, mis hijos y mi familia no se darían cuenta. He podido estar muerta aquí por semanas y ellos jamás se habrían enterado”.
La vocalista, quien ya había intentado suicidarse en 1999, fue hallada por la policía en un hotel de Dublín y trasladada a un hospital, donde fue puesta fuera de peligro, según informaron sus amigos. Al despertar, la crisis emocional no había pasado, según sus siguientes mensajes en Facebook, impregnados de dolor e ira. 
“Vinieron a verme al hospital cuando estaba en cuidados intensivos. Se fueron antes de que me despertara y no han vuelto. Por favor, por qué me están haciendo estas cosas. Los necesito. Necesito su amor”, expresaba, al parecer dirigiéndose a sus parientes, y continuaba: “Vengan y díganme por qué está pasando esto. Vengan y díganme que soy amada. Vengan y díganme que soy querida y valorada. Los he extrañado a todos por semanas. Oír que estuvieron aquí y se fueron me puso como en agonía. Estoy completamente sola. Por favor, por favor, quiéranme. Vengan al hospital, pasen tiempo conmigo y ayúdenme a arreglar esto. No me dejen así, tan asustada y sola”.
La cantautora, catapultada a la celebridad mundial en 1990 por su canción Nothing compares 2 U, compuesta por Prince, sigue siendo aclamada por su talento, pero en los últimos años su obsesión por ser sincera dentro y fuera del escenario, ha cimentado también su fama de artista desbocada, temperamental y caprichosa. En 2003 reveló su trastorno bipolar y siempre han sido de dominio público los graves problemas con su familia, los cuales parecen no tener alivio, según lo dejó ver en sus recientes y erráticos escritos en Facebook: “Me cago en ustedes. Ustedes me han matado. Ustedes mataron a su madre. Ustedes me robaron a mis hijos. Me dejaron sola por 12 semanas (...). Y ahora se han ido y no contestan el teléfono. Quiero mi derecho a morir”.
Sinéad se refería, en parte, a la batalla legal que ha dado por la custodia de sus hijos menores, Shane, de 11 años, y Joshua, de 8, cuyos padres, al parecer, los han alejado de ella debido a sus raras conductas y a su enfermedad. La irlandesa ha abrazado la causa en contra del estigma a las afecciones mentales, muchas veces en términos agresivos. Para la muestra, sus enfurecidas cartas abiertas a Miley Cyrus, a quien amenazó con demandarla, por considerar que sus trinos en Twitter se burlaban de estos pacientes.
Sinéad Marie Bernardette O’Connor nació en 1966 en Glenageary. Cuando tenía 8 años, sus padres se separaron y ella padeció maltratos físicos y emocionales por parte de Marie, su madre. A los 15 se fugó del colegio y robó en tiendas, ante lo cual fue puesta en un reformatorio dirigido por monjas, a quienes acusó también de abusos. En 1985 su mundo se derrumbó por la muerte de Marie, a quien anhelaba a pesar de todo. 
Por esas fechas, con cinco canciones de su autoría bajo el brazo, huyó a Londres, donde inició su exitosa carrera como cantante. Apenas cobró celebridad, se dedicó a fustigar a la Iglesia católica y es muy célebre el momento en el que despedazó una foto del papa Juan Pablo II en público. Luego, se hizo ordenar sacerdotisa por Michael Cox, un obispo católico no reconocido por la Santa Sede. Ganadora de varios premios MTV y Grammy, ha escandalizado también por su sexualidad, sobre la cual le dijo a Entertainment Weekly, en 2005: “Soy tres cuartos heterosexual y un cuarto gay”. 
Se ha casado cuatro veces y tiene cuatro hijos, tres de los cuales no son de sus esposos, sino de otros compañeros sentimentales. Los dos mayores, Jake, de 28, y Roisin, de 19, han querido ayudarla en las angustias de su trastorno, atestiguó su amigo Donal Lynch, quien además cree que hay algo de cálculo y avidez de notoriedad en la conducta llamativa de O’Connor, aislada hoy del mundo por conflictiva. “Ella vive absolutamente en sus propios términos. Tiene independencia económica, de modo que trabaja cuando quiere (...). Lo que debe pasar ahora es que Sinéad, la persona, sea rescatada de la legendaria artista”, concluyó Lynch en una nota para el Irish Independent. Quizá, un comienzo de ello se vislumbró luego de la salida de la artista del hospital tras su reciente intento de suicidio, cuando sus mensajes en Facebook irradiaban un tono más positivo: “Me levantaré, volveré. He aprendido”.
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