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Todo por un pollo

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Revista Jet-Set

En unos hechos confusos Shakira se enfrentó legalmente a Divier Hernández y Maritza de Ávila, su chofer y cocinera de toda la vida. Ellos la demandaron porque se sintieron mal liquidados y ella los contrademandó. Se habla de una indemnización millonaria, extorsión y amenazas.
La pelea de Shakira con los dos miembros de su servidumbre tomó carácter penal cuando los demandó por extorsión. Al parecer, ellos la habrían chantajeado al exigir una gruesa suma de dinero a cambio de no revelar intimidades suyas. Fotos: AFP/ Gerardo Gómez/12.
Por: 22/8/2012 00:00:00
Divier Hernández y Maritza de Ávila, los exempleados domésticos de la cantante Shakira, conocían la mordacidad de algunos periodistas de la prensa rosa y la farándula, pero no lo habían vivido en carne propia hasta la semana pasada, cuando su apoderado, el abogado Abelardo de la Espriella, citó a una rueda de prensa para hablar de la demanda instaurada a la artista, pero en cambio los comunicadores insistían en preguntar por el embarazo de la barranquillera.

La pareja de esposos evadió magistralmente las preguntas sobre la vida personal de Shakira porque quieren dejar claro que ellos solo buscan su indemnización y no lucrarse con los asuntos privados de la artista. Sin embargo, sí dijeron que el tema llegó a los estrados judiciales porque se sintieron maltratados por su jefa, a quien sirvieron durante años en Barranquilla, Miami, las Bahamas y Barcelona.

Los trabajadores se encargaban de atenderla en “jornadas de hasta 17 horas y sin retribución adicional por el tiempo extra”. Maritza, quien llevaba 24 años como cocinera y aseadora de la cantante y sus padres, y su esposo Divier, que se desempeñó como chofer y cocinero de la estrella del pop en la última década, acudieron a la justicia española después de que Shakira diera por terminados sus contratos laborales.

La pelea, que se extendió a los titulares ibéricos, se desató el pasado 20 de mayo luego de un roce verbal de la cantautora barranquillera con Divier en la mansión de Barcelona, donde él era el empleado de confianza; no en vano se lo llevaba para las Bahamas y Miami cuando no estaban en la Península Ibérica. El detonante fue la petición que le hizo la artista de preparar un pollo al horno para ella y sus amigos a la una de la madrugada, cuando apenas llegaban a casa. Al parecer, Divier Hernández se rehusó a hacerlo argumentando que estaba cansado por su jornada laboral, que había empezado a las ocho de la mañana del día anterior.

El empleado afirmó que Shakira se exasperó, quizá porque interpretó su acción como un comportamiento desafiante: “Me dijo: ‘No me sirves para nada, lárgate de aquí. Las personas que trabajan para mí deben hacerlo hasta la hora que me dé la gana. Vete. Fuera de mi casa’ ”. Entonces Divier se marchó al apartamento ubicado en la Avenida Joseph Tarradellas, de Barcelona, cuyo canon de arrendamiento de 744 dólares mensuales pagaba Shakira como bonificación, además de los cuatro mil dólares de sueldo que recibían él y su cónyuge. Posteriormente, el 26 de mayo llegó hasta allí una de las asistentes de la cantautora de Pies descalzos con la intención de que firmaran el documento de la liquidación, que se trazó al amparo de las leyes de las Bahamas, atendiendo a que este es el lugar de residencia de la cantante.

La funcionaria de Shakira les había ofrecido seis mil dólares, cerca de once millones de pesos, y los tiquetes de regreso a Barranquilla. Pero según De la Espriella, sus apoderados rechazaron la oferta: “La indemnización podría llegar a cien mil dólares y más. Pretendían que ellos renunciaran a sus derechos”. El jurista afirmó que días después, Divier, Maritza y su hija fueron desalojados del apartamento. Con 40 euros en el bolsillo y sin rumbo, durmieron una noche completa en un parque de Barcelona. Ante el desespero, la pareja llamó al exnovio de la artista, Antonio de la Rúa, quien les buscó un alojamiento provisional mientras regresaban a Colombia.

La tensión de las dos partes llegó al punto más crítico cuando la pareja reveló que a través de unos correos electrónicos intimidantes, alguien del equipo que rodea a la artista barranquillera los había amenazado de muerte. “Corres o terminas como te muestro”, escribieron en uno de los mensajes, que estaba acompañado con la imagen de un cuerpo decapitado. Los abogados de ella aseguraron que Divier se habría autoamenazado. Ezequiel Camerini, uno de los representantes de Shakira Mebarak en Nueva York, denunció hace poco que recibió una llamada amenazante de la contraparte, en la cual le advertían que si no pagaban 250 mil dólares, se revelarían fotos y detalles de la vida privada de la cantante. Frente a estos hechos, Shakira los demandó por extorsión y el delito contra la intimidad ante una autoridad competente de Barcelona.

En el documento se afirma que Divier y Maritza entraron en contacto con el programa Sálvame, de la cadena Telecinco, que alcanzó a promover una campaña de expectativa acerca de las supuestas imágenes íntimas de Shakira y su actual pareja. En consecuencia, Abelardo de la Espriella preparó una contrademanda hacia Camerini por el delito de difamación y lo invitó a retractarse públicamente por señalar a Divier y Maritza como los posibles extorsionistas. Debido a los daños morales que alega la pareja, De la Espriella exigió los diez mil dólares que contemplan las leyes españolas, además de los cien mil de la liquidación por los años trabajados. Mientras llegan a un acuerdo con su exjefa, Divier Hernández y Maritza de Ávila empezaron a buscar empleo en Colombia.
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