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Tiro, el nuevo golf con escopeta

Tiro, el nuevo golf con escopeta

REVISTA JET-SET

El Club Cazandes, uno de los más emblemáticos y de mayor prestigio en Colombia, reúne a más de un centenar de aficionados que practican en Guatavita este deporte de reyes, al que se le conoce como el ‘golf con escopeta’.
Algunos de los participantes de la Copa Mario Murani Sporting Clays se reunieron a celebrar: Freddy Pérez y su perro ‘Hunter’, Juan Romero, Lina Medina de Ángel, Alfredo Ángel, Emilio Ángel, Christian Toro, Kiki de la Espriella, Miled Haikal, Camilo Ángel Uribe, Antonio Álvarez Restrepo, Antonio Álvarez Jaramillo, Rafael Klug Unger, Nacho Cajiao, Andrés Palacios y Eduardo Lehmann.
Por: Revista Jet-set.5/10/2016 00:00:00

Si hay algo que une a los tiradores, es su espíritu deportivo. Son amantes de la naturaleza y de la fauna, y dicen que los depredadores furtivos que acaban con las especies y matan a los elefantes por el marfil no tienen nada que ver con ellos. El tiro al vuelo es un deporte de precisión y concentración, que hoy es llamado el ‘golf con escopeta’ y que en Colombia practican importantes empresarios, arquitectos, abogados o industriales como Alejandro Santo Domingo, Gonzalo Sanz de Santamaría, Lina Medina de Ángel, Eduardo Lehmann, Roberto Herrera Obregón, Rafael Klug o Andrea Samper.

Estos hombres y unas cuantas mujeres, coinciden en que es una terapia, una manera de sacar por el cañón un poco del estrés de la ciudad y el trabajo, pero que dista mucho de la violencia con la que algunos lo relacionan. “Se trata más de adrenalina que de agresividad. Es sentir la emoción cuando le das al blanco”, dice Christian Toro, quien es aficionado al tiro hace casi 30 años. El reconocido publicista recuerda sus inicios en este deporte al lado de Fernando Londoño en el Club El Puente, cuando cazaba palomas en el Tolima, “pero desde hace 14 años preferimos dispararles a los platos”, dice.

Él destaca que son una cofradía, un grupo de buenos compañeros. Este gentleman, también apasionado por el golf, dice que su relación con los amigos del tiro es más íntima, ya que el grupo es más cerrado. “Es una actividad divertida en la que prima el buen humor, pero también el respeto por las normas de seguridad. Cuando uno sale a disparar en esta modalidad del Sporting Clays se va en grupos de cinco o seis personas, en una ronda de 16 puestos. Es como jugar los 18 hoyos de golf”, explica.

El Sporting Clays se volvió tan popular en el mundo que no podía pasar inadvertido a la familia Santo Domingo, que por intermediación de Alberto Lleras Puga, trajo al país las primeras máquinas manuales de esta modalidad. La disciplina tomó fuerza al inicio de los años noventa, y se practicaba en las fincas de los más importantes hacendados del país. “Las personas que hoy disparamos, es porque nuestros padres fueron cazadores. Aunque es un deporte muy caro, porque la munición no está exenta de impuestos, mantenemos la pasión”, dice Miled Haikal, presidente del Club Cazandes, uno de los más antiguos y de mayor prestigio en Colombia. Desde 1950 se ha fortalecido como una logia de amigos, que en el inicio se reunían los domingos en pequeños grupos de máximo seis cazadores en la sabana de Bogotá. Atrás quedaron las cacerías de patos en las lagunas de La Herrera y La Florida en Madrid y Mosquera, Cundinamarca; época en la que, como narra el libro que conmemora los 65 años del club, “no era extraño encontrarse cazando a personajes como los presidentes de la República, Alberto Lleras Camargo y Guillermo León Valencia”.

En 2010 fue oficialmente inaugurada la sede ubicada en El Raudal, una finca de 102 fanegadas en Guatavita, a dos kilómetros de la represa de Tominé. Este campo, con más de 1.500 eucaliptos y acacias, es el lugar de reunión de familias que comparten su afición y recorren en sus cuatrimotos las 16 estaciones diferentes, que catapultan los platos a diferentes alturas, velocidades y ángulos. Cada uno de ellos diseñados para representar el movimiento de animales como conejos o faisanes. Es un plan perfecto de fin de semana en el que además aprovechan para hacer vida social, organizar cenas con amigos, y algunas veces, cerrar negocios.

Los 130 socios de Cazandes practican el tiro al vuelo, que se transformó en tiro al plato, originario de Inglaterra en donde se realizaba a manera de entrenamiento por los miembros de la realeza cuando no era temporada de cacería. En el mundo está tan de moda que más de 2.000 tiradores de múltiples nacionalidades participan en el Campeonato Nacional Estadounidense de Caza Deportiva, modalidad Sporting Clays, realizado en el National Shooting Complex de San Antonio, Texas.

El tiro deportivo, que se remonta a las primeras olimpiadas de la era moderna, realizadas en Atenas, Grecia, en 1896, le dio a Colombia uno de los momentos gloriosos en este deporte. En los Juegos Olímpicos de Múnich, Alemania, en 1972, el joven de 22 años Helmut Bellingrodt Wolff, se subió al podio para recibir la medalla de plata en la modalidad de tiro al jabalí. La última semana de octubre, 40 tiradores colombianos viajarán a representar al país en San Antonio, Texas.

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