Revista Jet-Set

Tatiana Santo Domingo y Andrea Casiraghi, el cuento de hadas

Después de siete años de noviazgo y una pelea de unos pocos meses, el nieto de Grace Kelly descubrió que quiere pasar el resto de su vida con la nieta de Julio Mario Santo Domingo y le propuso matrimonio.

Tatiana Santo Domingo y Andrea Casiraghi, el cuento de hadas. Valentino, Giambattista Valli, Missoni y Karl Lagerfeld suenan entre las Casas que podrían vestir a Tatiana en su boda. Foto: Quee Internacional.

Valentino, Giambattista Valli, Missoni y Karl Lagerfeld suenan entre las Casas que podrían vestir a Tatiana en su boda. Foto: Quee Internacional.

La propuesta tomó por sorpresa a muchos. Hace pocos meses habían peleado y no se descartaba que el rompimiento fuera definitivo. En la entrevista que le dio a Vanity Fair de España, Tatiana no mencionó a Andrea y hablaba de empezar una nueva vida en Londres, evidentemente sin pareja.

Sin embargo, esa separación fue corta. La ausencia de Tatiana hizo que Andrea comprendiera que no era fácil reemplazarla ni vivir sin ella. Llevaban siete años de novios. Se habían conocido cuando eran niños, pues desde los 15 años ella se hizo amiga de Charlotte, la hermana de su futuro marido y con quien estudió en el Liceo François Couperin, en el suburbio parisino de Fontainebleau.

Cuando la gente se enamora demasiado joven, con el transcurso de los años salen a flote dudas acerca de que no han conocido la vida por la exclusividad de esa relación. Eso les sucedió a ambos antes de su separación transitoria. Pero no es sencillo para Casiraghi encontrar a una joven de la distinción, inteligencia y clase de Tatiana Santo Domingo, quien tiene que ser una de las pocas en el mundo que no se descreste con él. Ella lo quiere por lo que es y no por su condición de “príncipe”, aunque oficialmente no lo sea.

Tatiana, que tiene fama de colombiana, en realidad conoce muy poco el país. Nacida en Nueva York, el 24 de noviembre de 1983, es la heredera de uno de los apellidos más prestigiosos de la alta sociedad internacional. Su padre, Julio Mario Santo Domingo Braga, hijo mayor del desaparecido industrial Julio Mario Santo Domingo Pumarejo, era mitad colombiano y mitad brasileño, pero vivió siempre entre Europa y Estados Unidos, hasta su muerte en el 2009.

Por su parte, su madre, Vera Rechulski, una apasionada por India, proviene de una prestante familia de Río de Janeiro, pero está residenciada en São Paulo. Así, en el hogar de Tatiana se hablaba más inglés, francés y portugués que español. Aunque ha venido todos los años a Cartagena y a Barú a la casa de su abuelo, sus temporadas son más de vacaciones en el Caribe que visitas a su patria. A Bogotá prácticamente no la conoce y, que se sepa, no tiene ningún amigo en el país.

Hasta los 15 años, la heredera vivió en Ginebra y pasaba sus veranos en Bali o en Brasil. Sus siguientes escalas fueron en las grandes capitales del mundo: en París, terminó el bachillerato; en Londres, inició estudios superiores en la American University; y en Nueva York, hizo un máster de Comunicación Visual en la New School. Hoy, Tatiana le rehúye al cliché de la “pobre niña rica” y no le agrada que la llamen “socialité”, un término que “con frecuencia se le aplica a personas que tienen sus propios trabajos y cuyas vidas no solo consisten en ir de fiesta”, como expresó en su entrevista para Vanity Fair. Lo que pocos saben es que ella trabajó un año con el director de arte Giovanni Bianco, quien ha hecho campañas publicitarias para Prada, Zegna y Versace.

Luego laboró como investigadora para Aimée Belle, subdirectora de la edición estadounidense de Vanity Fair. Aficionada a la escritura y la fotografía, acaba de lanzar, junto a su amiga chipriota Dana Alikhani, Muzungu Sisters, una empresa de moda ética on-line que ofrece prendas confeccionadas por artesanos y cooperativas de todo el mundo, muy en consonancia con el chic multicultural de Tatiana, nombrada por Vanity Fair como la mejor vestida del mundo en el 2010. Un año antes, esa misma revista la había incluido en su lista los herederos más prometedores del orbe, junto al propio Andrea, Antoine Arnault; Lapo Elkann, nieto de Gianni Agnelli; y sus grandes amigas Eugénie Niarchos, nieta del armador Stavros Niarchos; y Margherita Missoni, heredera del célebre emporio textil italiano.

Fue precisamente en la boda de Margherita, a finales de junio y en el cual Tatiana fue una de las damas de honor, que las decisiones matrimoniales comenzaron a acelerarse. Andrea y Tatiana volaron a París, y él, después de comprar un anillo en la joyería Repossi, perteneciente a la familia de Gaia Repossi, otra de las grandes amigas de su novia, le propuso que se casaran. En ese momento no estaban en la Ciudad Luz ni Carolina de Mónaco, que se encontraba en Saint-Tropez, ni la mamá de Tatiana, de visita en Córcega. Por lo tanto, la primera celebración fue íntima entre la pareja y algunos amigos cercanos, mientras las familias asimilaban la noticia.

Los detalles del matrimonio, entre ellos la fecha exacta, no se han acordado, porque dada la importancia social de los Grimaldi y los Santo Domingo hay muchos elementos de protocolo por decidir. Andrea, aunque es hijo de Carolina, no es heredero del trono, pues al haberse casado su tío Alberto (soberano del principado) con Charlene Wittstock el año pasado, la sucesión principesca estará por ese lado si ellos tienen hijos. Por lo tanto, para que Tatiana sea princesa se requeriría que de esa unión no hubiera herederos. Eso hace que por ahora los novios puedan casarse sin los requisitos de la dinastía de los Grimaldi.

Los dos quieren dividir el matrimonio en dos etapas: una ceremonia por lo católico (la religión de ambos), sencilla y en compañía solo de parientes y algunos amigos íntimos, en alguna iglesia que no sea ni en Mónaco ni en Colombia; y días después, una fiesta con todas las de la ley. Para la misa han pensado preliminarmente en Gstaad (Suiza), la capital de la élite internacional para la temporada de esquí. Ese lugar paradisiaco es muy cercano al corazón de Tatiana, por sus recuerdos de Ginebra.

La segunda parte de la celebración está por definirse, pues podría ser tanto en Cartagena, por ser la ciudad de los grandes festejos de los Santo Domingo, o en el Principado de Mónaco, por ser la sede de los Grimaldi. Lo cierto es que dónde quiera que la famosa pareja decida realizar el ágape, este será un momento inolvidable para la nueva sangre del jet-set. 

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