Revista Jet-Set

Superhéroes reencauchados

Luego de competir a brazo partido en la taquilla en sus épocas de gloria, los hombres fuertes del cine de acción de los años 80 y 90 queman sus últimos cartuchos juntos en la cinta Los Indestructibles 2.

Superhéroes reencauchados. Los héroes de los 80 se juntan tras graves tragedias personales: Jean-Claude van Damme (izquierda) sufre un serio trastorno bipolar. A Arnold Schwarzenegger (centro) lo dejó su esposa por tener un hijo con la mucama. Y Sylvester Stallone acaba de perder a su hijo mayor en extrañas circunstancias. Foto: Look Press Agency.

Los héroes de los 80 se juntan tras graves tragedias personales: Jean-Claude van Damme (izquierda) sufre un serio trastorno bipolar. A Arnold Schwarzenegger (centro) lo dejó su esposa por tener un hijo con la mucama. Y Sylvester Stallone acaba de perder a su hijo mayor en extrañas circunstancias. Foto: Look Press Agency.

Hace 25 años era impensable reunir en un filme a Sylvester Stallone, Arnold Schwarzenegger, Bruce Willis, Jean-Claude van Damme y Chuck Norris. Entonces, a ninguno le interesaba un mano a mano, pues cada cual comandaba su propio reino en el cine de acción y no se trataba de cualquier cosa. Como astutos, guapos y bien entrenados mercenarios, estos actores acapararon los récords de taquilla a través de un género que por sus altos contenidos de sangre, armas y patadas es mirado por encima del hombro por el ala culta del séptimo arte.

Pero lo cierto es que la violencia vende y ha aportado grandes títulos y personajes sin los cuales la historia reciente de la pantalla grande no podría ser contada, como Rambo o Terminator, en el caso de Stallone y Schwarzenegger, respectivamente, quienes tantos años después siguen siendo identificados así por sus fans. A Bruce Willis, por su parte, no es extraño que lo llamen el “duro de matar”, por la serie que con ese título lo hizo famoso.

Ahora que el tiempo ha pasado y se imponen los superhéroes creados por la tecnología de animación, las viejas glorias del cine de aventuras se niegan a desaparecer así como así. Pese a que el tiempo ha dejado sus arrugas y otras huellas en sus cuerpos de campeones, resolvieron sumar fuerzas en Los Indestructibles 2, cuya primera parte fue un gran éxito de taquilla en el 2010, al recaudar aproximadamente 280 millones de dólares alrededor del mundo.

El guion de la nueva cinta, escrito por Stallone y Richard Wenk, no es nada novedoso: el combo de mercenarios, que en inglés se autodenomina The Expendables, se enfrenta al forajido Villain, interpretado por otro guerrero con historia, Jean-Claude van Damme, poseedor de una peligrosa arma de plutonio con la que podría destruir la humanidad. La secuela, filmada en Bulgaria, China y Estados Unidos, encabezó los listados de asistencia en su primer fin de semana en Estados Unidos a mediados de agosto. Y no deja de ser novelesco todo lo que se esconde detrás de esta singular reunión de ídolos del celuloide.

Stallone fue quien tuvo la iniciativa de compartir cartel con sus exrivales, en especial aquellos al borde de la decadencia. “Me gusta llamar a gente que luego de un gran momento ha caído en la mala y darle una oportunidad. Alguien hizo eso por mí y me gusta sentir que yo puedo hacerlo por otros”. Así lo manifestó en la campaña de prensa por el estreno mundial de Los Indestructibles 2, a la cual se le midió pese a la reciente muerte de su hijo mayor, Sage, en raras circunstancias, pues se cree que se suicidó o fue asesinado. Días más tarde murió de cáncer su hermano Toni Ann Filiti.

También conocido como “Rocky”, defendió en entrevista para The Telegraph, de Londres, a los héroes de carne y hueso: “Admiro todo lo que se hace hoy con los computadores en las cintas de superhéroes animados (...). Toda esa magia te sobrecoge, pero no te mueve mucho emocionalmente. Tú no puedes decir: ‘Conozco a ese hombre que veo en la pantalla’, o ‘yo podría ser ese tipo’ ”.

Schwarzenegger, quien hace realidad la famosa frase de su personaje Terminator, “he vuelto”, coincide con su colega: “Nuestra película está más basada en la realidad. Esas nuevas cintas de animación muestran a personajes volando con capas y una superfuerza, pero ¿desea la audiencia ver eso o quiere vernos a nosotros Creo que quiere ambas cosas”, le dijo al Telegraph.

Arnold, como Sylvester, escribió una leyenda y retornó a los sets luego de ser gobernador de California, entre el 2003 y el 2010, y de atravesar un gran escándalo familiar: la revelación de que tuvo un hijo con la mucama de toda la vida de su casa dio al traste con su matrimonio con Maria Shriver Kennedy, sobrina de John F. Kennedy. Él hizo una breve aparición en Los Indestructibles que lo animó a darle más relevancia a su personaje de Trench en esta segunda parte, en la que de todos modos, confesó, sintió algo de susto luego de ocho años lejos de las cámaras.

Van Damme, por su parte, volvió al cine tras luchar contra su adicción a las drogas y un trastorno bipolar. Había perdido el deseo de actuar, pero gracias a Stallone, cuenta, lo recuperó. “Vi a un hombre que pasados los 60 años aún disfruta lo que hace. Estoy feliz otra vez”, afirmó el protagonista de éxitos como Kickboxer o Soldado universal.

Pero Los Indestructibles 2 no es para nada un duelo generacional. De hecho, aquí los veteranos hacen equipo con jóvenes figuras, como Jason Statham y Liam Hemsworth, llamados los próximos fenómenos del género. Además, se espera que la tercera parte de la serie reclute a otros ídolos de la acción como Nicolas Cage, Clint Eastwood, Harrison Ford y Wesley Snipes.

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