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Rossana,Tatiana y Carolina Castro juntas en lo espiritual y material

Rossana,Tatiana y Carolina Castro juntas en lo espiritual y material

Revista Jet-set

Ahora que Carolina Castro regresó al país, ella y sus dos hermanas trabajarán en función de un objetivo común: la moda y la belleza. Mientras la exreina Tatiana Castro lanzó un bloqueador solar para mujeres, Carolina y Rossana se dedicarán a la internacionalización de la marca de ropa que ellas mismas diseñan. Jet-set las reunió para celebrar el reencuentro.
Rossana, Tatiana y Carolina Castro Abuchaibe tienen personalidades muy diferentes. “Eso se nota hasta en la forma de asumir la moda. Yo soy más compuesta y peinadita, mientras mis hermanas son totalmente informales y relajadas”, dijo Tatiana, ex señorita Colombia. Foto: ©Imagen Reina/12.
Por: 17/1/2013 09:34:00
El mundo no se acabó como lo habían pronosticado los mayas, sino que, al parecer, algunas personas entraron en procesos de cambios espirituales y movimientos energéticos, como lo dijeron astrólogos y metafísicos. Esta hipótesis parece que se cumplió a cabalidad en el seno familiar de las hermanas Tatiana, Carolina y Rossana Castro, quienes en el 2013 les darán un giro abrupto a sus vidas.

Para empezar, Tatiana, la exreina de belleza y pastora de la iglesia De Gloria en Gloria, de Bogotá, regresó al redil de las mujeres ejecutivas después de lanzar un bloqueador solar que lleva su nombre y que se puede usar como base de maquillaje.

Por su lado, la exmodelo Carolina Castro, una de las relacionistas públicas de la casa de moda Jean Paul Gaultier, pidió una larga licencia de maternidad de tres años, que dispone la ley francesa, y se trasteó con su esposo y sus dos hijos a Bogotá. Por último, Rossana Castro, la menor de las tres hermanas y quien tiene un perfil más definido como empresaria, empezó a trabajar con Carolina en la internacionalización de su marca de ropa Duplicity, que dentro de poco llegará a México, Ecuador y Uruguay. Entre las dos diseñan y realizan la investigación de tendencias en los mercados de Europa.

Como ven, el mundo no se acabó y menos para las hermanas Castro, quienes vivieron en países diferentes durante más de diez años por cuenta de sus actividades profesionales.

El reencuentro definitivo de estas mujeres emprendedoras tiene un significado especial para Rossana, quien desde hace aproximadamente seis meses se volvió asidua visitante de la iglesia cristiana que lidera su hermana mayor, Tatiana Castro. “Antes no llevaba una vida espiritual. Ahora oro todos los días y leo la Biblia”, dice la joven. La pastora y ex señorita Colombia jamás la presionó para que ella se interesara por los asuntos de Dios, en virtud de que siempre respetó la religiosidad de sus hermanas. Carolina todavía no ha ingresado al rebaño del templo cristiano De Gloria en Gloria con el argumento de que no es practicante.

No obstante, el tema de la religión no ha sido tan recurrente en ellas como el de la moda y la belleza. Cabe recordar que Tatiana fue señorita Colombia en 1994 y séptima finalista en el Concurso Miss Universo que se realizó en Namibia.

Carolina Castro Abuchaibe tuvo una vertiginosa carrera como modelo que empezó en Stock Models, cuando la agencia pertenecía a Tony Marques e Irma Aristizábal, y que luego desarrolló en Nueva York durante cuatro años, cuando desfiló en las pasarelas de Oscar de la Renta y Carolina Herrera. En Europa, su rostro apareció en los carteles de una campaña de Benetton que recorrió las calles en los buses y taxis. A pesar de esta conexión con el mundo del diseño, siempre rechazó los ofrecimientos de ser reina.

Por su parte, Rossana se marginó totalmente de los concursos de belleza y modelaje, salvo por las participaciones tímidas en uno que otro desfile por petición de sus hermanas.

Ahora que la vida las reunió nuevamente, las Castro Abuchaibe se sentaron hace poco a recordar la niñez que pasaron en una casona del barrio Cedritos, en Bogotá. La mansión tenía tres pisos y el suficiente espacio para llenarla de amigos y vecinos, que casi siempre llegaban a tomar onces. En aquel ambiente femenino había muchos clósets llenos de ropa como para vestir a diez mujeres más. Ahora que tendrán más tiempo juntas, les darán más rienda suelta a los recuerdos. Las hermanas Castro tienen mucho más que contar.
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