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Chocó está de moda

Chocó está de moda

REVISTA JET-SET

La primera edición del Festival Detonante, iniciativa de Semana Sostenible, llegará a Quibdó del 3 al 5 de diciembre para darle protagonismo a los proyectos culturales, ambientales y sociales de Chocó. El departamento suena fuerte por estos días con la nueva Señorita Colombia, ChocQuibTown, Ilia Calderón, Nigeria Rentería y el legado del escritor Arnoldo Palacios quien falleció recientemente.
Andrea Tovar, señorita Colombia 2016, y ChocQuibTown, música del Chocó para el mundo.
Por: 3/12/2015 00:00:00
Andrea Tovar Velásquez
La segunda corona para Chocó
La abuela materna de Andrea Tovar Velásquez era reconocida en el barrio La Yesquita gracias a su inigualable preparación de pollo ahumado. Desde el pasado 16 de noviembre, cuando su nieta fue elegida como la nueva Señorita Colombia, su fama creció en Quibdó. Sin embargo, Andrea, que le dio la corona por segunda vez a Chocó después de 14 años, ha soportado críticas que apuntan a que su piel no es lo suficientemente oscura como para representar a su gente, y que se ha sometido a tantas cirugías plásticas que sus rasgos afro ya no existen. La reina de belleza ostenta un escultural cuerpo de 1,79 metros de estatura. Dice que solo se hizo un pequeño retoque en la nariz y que su color es simplemente el producto de las mezclas raciales de un país tan pluriétnico como Colombia: su padre, el médico Antonio Tovar Mendoza, proviene de una familia indígena de Ovejas, Sucre. Y Rosa Velásquez Salguero, su madre, es una administradora de empresas oriunda de Quibdó y orgullosa de su ascendencia mestiza. La joven, de 22 años, que tiene en su mesa de noche el libro de Diana Uribe, África, nuestra tercera raíz, espera reflejar la identidad de las mujeres de Chocó, a quienes describe como emprendedoras y bellas. Mientras unos sufren por su triunfo, la mayoría festeja que una reina de belleza afrocolombiana los represente en Miss Universo 2016, después de que Ariadna Gutiérrez haga lo propio el próximo 20 de diciembre en Las Vegas. Sus paisanos, los integrantes de ChocQuibTown, resaltaron su triunfo con una frase: “La sonrisa del Chocó fue coronada”.
ChocQuibTown
Música del Chocó para el mundo
En 2006, ChocQuibTown le cantó a Colombia: “Somos Pacífico”, y en el coro pegajoso de su primer éxito musical, Goyo, Tostao y Slow Mike resaltaron que a la gente de su región los une “la pinta, la raza y el don del sabor”. A punto de cumplir diez años de mostrarle al mundo la calentura de Chocó a través de sus canciones, en las que mezclan el folclor del litoral con los sonidos urbanos, la banda acaba de obtener otro Grammy Latino. Su trabajo El mismo, en el que rapean orgullosos de su color de piel: “Sueño llegar lejos, pero con mi combo, con mi melanina like Lupita Nyong’o”, les trajo el primer lugar en la categoría de mejor álbum de fusión tropical. Gracias a su proyección y talento, en 2010 sonó por primera vez una marimba de chonta en el Mandalay Bay Events Center de Las Vegas, Nevada, y se llevaron el gramófono dorado con su canción “De donde vengo yo”. Ellos vienen de Condoto y Quibdó, donde la cosa no es fácil pero igual sobreviven, porque como dice la composición, “de tanto luchar siempre con la nuestra nos salimos”. Y ellos se han salido con la suya. Hoy son reconocidos como la banda latinoamericana con mayor renombre internacional, conquistando públicos tan disímiles como los de India, Alemania, Argentina, Suiza y Francia. El trío de talentosos chocoanos que han arrasado en festivales como el South by Southwest, de Estados Unidos, y el Womex, de Dinamarca, volverán a su tierra y pondrán a bailar a todo el mundo con su flow, en el cierre del Festival Detonante, una iniciativa que busca darle un nuevo significado al Pacífico desde lo que lo hace único: la cultura.
Ilia Calderón
Talento chocoano en la televisión internacional
La presentadora del noticiero nacional de la noche, en la cadena de televisión hispana Univisión, nació en Istmina, Chocó. Ilia Calderón estudió trabajo social en la Pontificia Bolivariana de Medellín y el camino la llevó a los informativos de Teleantioquia. Allá la descubrió Yamid Amat a finales de los años 90 y los televidentes de CM& se dejaron encantar por la bella mujer de raza negra que presentaba las noticias con mucha seguridad. Aunque nunca estudió periodismo, los ejecutivos de Telemundo se la llevaron a Miami en 2001 para ser la cara de los noticieros de fin de semana. Solo dos días después de su debut en la televisión estadounidense, ocurrieron los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York y la chocoana tuvo que ponerse al frente de la transmisión en directo durante horas. Esa prueba reina, más el cubrimiento de la captura de Saddam Hussein, y de la devastación causada por el huracán Katrina, entre otros acontecimientos mundiales, pusieron en evidencia su espíritu emprendedor heredado de su madre, Ana Beatriz Chamat, quien fue alcaldesa de Istmina. Desde marzo de 2007, Ilia cambió de cadena de televisión, y le imprimió su estilo y acento colombiano a la presentación del programa Primer Impacto de Univisión. Ella también ha sido noticia: la revista People en español la eligió como uno de los rostros más lindos de la televisión hispana en Estados Unidos; su unión con el neoyorquino de origen coreano Eugene Jang fue tema en programas como El gordo y la flaca y El show de Don Francisco por su amor interracial; y el nacimiento de su hija, Anna, en octubre de 2013, fue un suceso después de enfrentar una enfermedad en los ovarios.
Nigeria Rentería
La promesa de una nueva política
Más de 38 mil personas votaron por Nigeria Rentería Lozano para que fuera la gobernadora de Chocó para el periodo 2016-2019. Aunque no ganó las elecciones, la abogada que ha hecho carrera en la promoción de los derechos de las mujeres y de los afrocolombianos, marcó un precedente y agradeció a sus electores el apoyo que le dieron a su partido Alianza Social Independiente: “Hoy, sin temor a equivocarme, sé que nuestros sueños y anhelos por el Chocó que queremos son una posibilidad palpable y que juntos lo construiremos”, dijo. Esta bella mujer que nació por accidente en Codazzi, Cesar, y que creció en Quibdó, es tan chocoana que en alguna oportunidad le propusieron representar a su departamento en el reinado de Cartagena. Pero su destino no estaba en las pasarelas. En 1999 inició la misión de sacar adelante a su región como secretaria general de la capital chocoana. Luego, desde su cargo de jueza del tribunal de lo contencioso administrativo en Condoto, le entregó las tierras a la comunidad como lo exigía la Ley de las Negritudes. Más adelante se destacó como directora de la regional Chocó del ICBF, y su desempeño la puso en la mira del presidente Juan Manuel Santos quien la nombró en 2013 como Alta Consejera para la Mujer. Nigeria, a quien su padre, el ingeniero agrónomo Carmelo Rentería, la bautizó así con el fin de recordar siempre sus raíces africanas, también fue designada para remplazar a Luis Carlos Villegas en la mesa de negociaciones de La Habana. La esposa del arquitecto Vicente Murillo y madre de Roberto y Vicente Carlos, renunció a las tareas que le había encomendado el mandatario para lanzarse a la Gobernación. Ahora que se quedó con un esperanzador segundo lugar en las urnas dice estar segura de que su departamento necesita un líder preparado, como ella.
Arnoldo Palacios (q.e.p.d.)
Gloria de las letras chocoanas
Por los días en que Chocó celebraba la elección de una de sus hijas como la más hermosa de Colombia, también lamentaba la desaparición, a los 91 años, de este literato que en 1949 puso a su tierra en el panorama de la narrativa nacional con su novela Las estrellas son negras, hito del género. A través de su protagonista, Irra, un humilde jovencito de Quibdó, Palacios pintó vívidamente la paradójica realidad de las comunidades afrodescendientes de la región, rica en oro y platino, pero atormentada por el hambre y la pobreza. El mérito de Arnoldo, junto a su punzante denuncia, que tocó el alma colombiana, fue su acopio de las nuevas técnicas narrativas que desembarcaban de Europa, como el monólogo interior de Joyce, sazonado con la picaresca nativa. 
La vida de Palacios fue más novelesca que la de Irra. Nacido en Cértegui, pueblo fundado por sus ancestros, la poliomielitis lo obligó a caminar con muletas desde niño. Pero un curioso personaje, el tío Rey, dueño de la única biblioteca de aquel paraje de la selva, le inspiró el amor por las letras y tal ambición intelectual, que ni siquiera la discapacidad pudo atajarlo. 
En aquella época, en que salir del Chocó era un peripecia, Arnoldo llegó a Bogotá desde Buenaventura para concluir el bachillerato y se dio a conocer en los cenáculos literarios, cuando era raro ver a un hombre de su raza descollar en la capital. El manuscrito original de Las estrellas son negras se quemó en El Bogotazo de 1948, lo rescribió en dos semanas y pronto conquistó el aplauso de la crítica. 
Quiso volar más alto, quizá para hacer honor al significado de su nombre (el que tiene el poder del águila) y se radicó en Francia, donde se codeó con personajes de la talla de Brigitte Bardot y Roman Polanski, y se casó con una aristócrata, Béatrice, de quien luego se separó. Autor de obras de teatro, artículos para revistas, ensayos, un libro de memorias y de otra novela, La selva y la lluvia, Palacios cumplió puntual la cita con la belleza hasta sus últimos días, en los cuales, siempre lúcido, no dejó de reír con su sonora carcajada y predicar que un poco de anarquía no le viene mal al mundo.
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