Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Poca paz para María Paz

Poca paz para María Paz

Revista Jet-Set

Con solo cinco meses como directora de Artbo, María Paz Gaviria está entre la espada y la pared por la exclusión de la galería de su padre, César Gaviria, de la feria de arte de Bogotá. Días antes de la polémica desatada por La W Radio, la presidenta de la Cámara de Comercio de Bogotá habló con Jet-set sobre las cualidades e independencia de la hija del expresidente.
María Paz Gaviria aclaró que la decisión de excluir a la galería de su padre solo podía ser tomada por él y sus socios, o por la Dirección de la CCB. “No es asunto de mi competencia, ni tengo sobre ello responsabilidad alguna”, dijo. Foto: Imagen Reina/12.
Por: 5/10/2012 00:00:00
Hace apenas una semana, todo parecía estar claro entre la nueva directora de la Feria Internacional de Arte de Bogotá 2012, Artbo, María Paz Gaviria, y Consuelo Caldas, presidenta ejecutiva de la Cámara de Comercio de Bogotá (CCB). El único detalle que dejaba entrever algún tipo de duda sobre quién tenía la vocería y el mando fue la constante insistencia en que la joven de 29 años no podía conceder entrevistas, ni posar para fotos sin la compañía de la presidenta Caldas y María Elvira Quintana, gerente de Relacionamiento Institucional de la CCB. Este detalle, aunque causó algo de dudas, no pasó a mayores, menos cuando se evidenciaba una firme convicción en su elección como directora de la Feria.

Según Caldas, la llegada de María Paz a Artbo el 23 de abril de 2012 formaba parte de una reestructuración para fortalecer los programas artísticos de la CCB. En la entrevista con Jet-set dijo que la eligieron por ser una persona con muchas potencialidades, que conoce como pocos el mercado, está en el circuito, va a las ferias internacionales y por ser amiga de coleccionistas y galeristas. “Lo que pasa es que cuando uno viene de ciertas familias, como la de ella, a veces no ven a la persona, la estigmatizan, cosifican y termina siendo como una mercadería. Ella es muy valiosa y realmente pienso que lo que más quiere es ser independiente en el mundo del arte”, aclaró.

De repente, la mencionada independencia no estaba muy firme ante los ojos de la presidenta de la CCB. El parentesco entre César Gaviria y María Paz se convirtió en el florero de Llorente, pues el expresidente es socio de Nueveochenta, una de las 57 galerías que habían sido seleccionadas para participar en la Feria, que va del 18 al 21 de octubre.

Todo comenzó el pasado 24 de septiembre, fecha en la que Carlos Andrés Hurtado, director de la galería Nueveochenta, hizo público su conocimiento de que la presidenta ejecutiva de la CCB no estaba de acuerdo con su participación como galerista en Artbo. En una carta dirigida a Consuelo Caldas expresó su inconformidad y su desvinculación de la Feria: “Nos encontramos muy sorprendidos al recibir esa información, pues no habíamos sido notificados anteriormente. Ni siquiera cuando aplicamos como todos los expositores, sometiéndonos al Comité de Selección (…). Por lo anterior queremos manifestarle la decisión de retirar nuestra participación en la Feria, de la que hemos formado parte de manera ininterrumpida desde nuestra creación, pues no permitiremos que se ponga en duda el trabajo de la directora”.

La directora, María Paz Gaviria, que estudió historia del arte en la Universidad de Columbia en Nueva York, resaltó durante la entrevista a Jet-set que desde que tiene memoria se ha sentido atraída por este mundo: “En mi niñez uno de mis planes favoritos era visitar museos y talleres de artistas, como el del maestro Negret. A los 16 años hice una pasantía en la galería Ramis Barquet, de Nueva York, ciudad adonde me fui a vivir sola todo el verano. Esa fue realmente mi primera experiencia en el mercado del arte”.

Pero luego de vivir 18 años entre Washington y Nueva York, su primera experiencia en el mercado del arte en Colombia empezó a tener visos de conflicto solo cinco meses después de su nombramiento. El 24 de septiembre, el mismo día que la galería de su padre renunció a la Feria, le escribió una carta formal a la presidenta de la CCB en la que reflejaba su extrañeza por la polémica: “Durante el proceso previo de mi escogencia para el cargo que actualmente desempeño en la entidad, tuve la ocasión de expresarle la situación de la galería Nueveochenta, al igual que su eventual vinculación a Artbo. Después de un largo proceso, que duró varios meses, y en conocimiento de la relación de mi padre como copropietario de dicha galería, ustedes llegaron a la conclusión de la inexistencia de causales de inhabilidades o conflictos de intereses que impidieran mi vinculación. (…) No obstante, ya he recibido la notificación formal de la galería, en el sentido de no participar en el evento. Es bueno dejar claro que tal decisión solo puede ser tomada por ellos o por la Dirección de la CCB, ya que no es asunto de mi competencia, ni tengo sobre ello responsabilidad alguna”.

Tres días después, el 27 de septiembre, sobre el escritorio de la presidenta de la CCB reposaba una nueva carta. Firmada por artistas, galeristas, curadores y críticos convocados por el coleccionista Alejandro Castaño, la misiva solicitaba una revisión sobre la decisión de no permitir la participación de la galería Nueveochenta en la octava edición de Artbo: “No pretendemos generar controversia alrededor de la feria de arte de la ciudad, pero consideramos que no existe un conflicto de intereses con la directora por ser hija de un miembro de la galería en mención, más aún cuando ella no es siquiera socia o accionista. Es de nuestro conocimiento que ellos no están recibiendo ningún tratamiento especial o diferente al resto de galerías nacionales e internacionales. Le agradecemos señora presidenta, en beneficio de la feria de arte y del propio arte colombiano, que ordene revisar estos temas permitiendo la participación con base en méritos artísticos y profesionales, de acuerdo con los procesos de selección que ustedes han implementado”.

Al parecer todas estas cartas no obtuvieron respuesta, hasta que el periodista Julio Sánchez Cristo, el viernes 29 de septiembre, confrontó a las partes en su programa La W Radio. Habló Carlos Andrés Hurtado, director de la galería Nueveochenta, y se quejó el artista Juan Fernando Herrán, quien vio tambalear su participación en la Feria por estar representado por ellos. Después de mucha insistencia, finalmente respondió Consuelo Caldas, presidenta de la CCB, y tras evadir la pregunta de por qué siempre debía estar presente en las entrevistas y fotos que los medios le quisieron hacer a María Paz Gaviria, se limitó a decir lo que en la tarde confirmó con un corporativo comunicado de prensa. Escudada en “un estricto Código de Ética”, lamentaba que la galería no pudiera participar, pero no explicaba por qué les permitieron pasar por el comité de selección : “Previo a su vinculación como directora de Artbo, la alta dirección de la CCB manifestó a María Paz Gaviria el conflicto de interés presentado con la participación de la galería Nueveochenta a la Feria, al ser su padre el dueño de esta. La CCB aprecia y valora el trabajo que ha desarrollado María Paz Gaviria, y por consiguiente ratifica el apoyo de la entidad para continuar adelante con su cargo, en el liderazgo de Artbo 2012”.

Con contradicciones sobre si se había advertido o no sobre el conflicto de intereses en el momento de su vinculación a la CCB, lo único cierto hasta ahora es que María Paz continuará su tarea como directora de la Feria Internacional de Arte de Bogotá 2012. Quién sabe si aún siga pensando igual que hace un par de semanas, cuando dijo: “En la Cámara me he sentido muy cómoda porque he podido ser independiente y aportar la visión que tengo del tema”.
LO MÁS VISTO