Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Pippa Middleton y James Matthews tuvieron una boda casi real

Pippa Middleton y James Matthews tuvieron una boda casi real

REVISTA JET-SET

La cuñada del futuro rey William de Inglaterra desata el furor con su fastuoso casamiento con un acaudalado financista. El costo de los festejos se aproxima al millón de dólares, según la prensa local.
James y Pippa se casaron tras un año de noviazgo en el pequeño pueblo de Englefield. Él tiene un próspero negocio de capitales de riesgo, Eden Rock Capital Management Group, mientras que ella es empresaria, columnista de revistas, autora de libros sobre fiestas y figura de la alta sociedad británica.
Por: Revista Jet-set30/5/2017 14:20:00

Pippa es famosa por su sonrisa y sus curvas y no decepcionó en su esperado matrimonio a los fans que la aman en todo el mundo desde aquel 29 de abril de 2011, cuando fue la dama de honor de su hermana mayor, Kate Middleton, quien ese día se convirtió en duquesa de Cambridge y futura reina de Gran Bretaña. Ese día el vestido de Alexander McQueen halagaba sensualmente la silueta de Philippa Charlotte, su nombre completo, y tanto éxito seguro la motivó a elegir la misma línea sencilla en el corpiño y las mangas casquillo para su enlace con James Matthews, heredero de una rica familia de hoteleros, pero quien también ha hecho su propia fortuna en el negocio de los capitales de riesgo.

James y Pippa se casaron tras un añoo de noviazgo en el pequeño pueblo de Englefield. Él tiene un próspero negocio de capitales de riesgo, Eden Rock Capital Management Group, mientras que ella es empresaria, columnista de revistas, autora de libros sobre fiestas y figura de la alta sociedad británica. Foto: AP.

El matrimonio convirtió por unas horas al pequeño pueblo de Englefield, condado de Berkshire, en el epicentro del suceso social más importante del año en Gran Bretaña, el cual, a falta de enlaces muy sonoros en la monarquía por estos tiempos, cobró visos casi que reales. De todos modos, no hay que olvidar que la novia es tía del futuro rey George de Inglaterra, la otra estrella del festejo, pues actuó como su paje, al tiempo que su hermana menor, la princesa Charlotte de Cambridge, fue su damita de honor.

Fue un final feliz para dos hermanas provenientes de humildes mineros y preparadas por su padres para brillar en sociedad. Si la una se casó con el futuro rey de Inglaterra la otra lo hizo con el dueño de una fortuna de 2.600 millones de dólares. Foto: Look Press Agency.

El matrimonio ofreció todo un fresco de movilidad social en la otrora rígida Inglaterra, pues así como asistieron dos futuros reyes, George y su padre, William de Cambridge, el padrino y encargado de darles la bienvenida a los invitados a la iglesia de St. Mark era el playboy Spencer Matthews, hermano del novio y celebridad local por su participación en el reality show Made in Chelsea. Definitivamente, esta mezcla de realeza con farándula era impensable décadas atrás.

Lea también: Spencer Matthews, el rumbero de reality y cuñado de Pippa Middleton

El playboy Spencer Matthews, padrino del novio, es una conocida estrella de los reality shows en Inglaterra y uno de los solteros de oro de Gran Bretaña. Foto: AP.

Spencer recibió a William y a su hermano Harry, quien para decepción de la prensa del corazón, llegó sin su novia Meghan Markle, vista ya por muchos como su futura esposa. Entre los más de cien invitados a la ceremonia figuraron también la princesa Beatriz de York y lady Gabriella Windsor, primas de los príncipes; el tenista Roger Federer y una nómina de nobles, altos ejecutivos, dueños de grandes fortunas y gente del espectáculo.

El futuro rey William llegó con su hermano el príncipe Harry a la ceremonia, mientras su esposa Kate se encargaba de los pajes y damitas.   Foto: Look Press Agency.

El buen clima le sonrió a Pippa, quien pasadas las 11:30 de la mañana, llegó acompañada por su padre, el millonario Michael Middleton, en un Jaguar Mark V de 1951. Expertos en moda, alabaron su vestido de Giles Deacon, por el swoosh o especie de crujido que producía, al movimiento de la novia, su mezcla de guipur de algodón y capas de tul y organza en la falda.

Lea también: Príncipe Harry le habría pedido permiso a la reina Isabel II para casarse

La novia llegó  a la iglesia de St. Mark con su padre en un Jaguar Mark V de 1951. Los arreglos florales de la novia y la iglesia eran de peonías, arvejillas, fresias, flores de cera y campanillas. Foto: AP.

En otro auto vintage arribaba también su hermana Kate con la corte nupcial, conformada por sus dos hijos más otros 6 pequeños, entre ellos la condesa Philippa Hoyos. Fue ni más ni menos que una inversión de papeles entre las dos hermanas, pues ahora era la duquesa de Cambridge quien no solo se encargaba de arreglarle el vestido a Pippa para que luciera en todo su esplendor, sino que además era la directora de los pequeños, a quienes organizó y recomendó guardar silencio antes de entrar al templo.

La foto de las curvas de Pippa mientras le llevaba la cola del vestido a la duquesa de Cambridge, el 29 de abril de 2011, le valio´ fama y admiración en todo el mundo. Seis años después, sus encantos se conservan y la hermana mayor se encargó de que su entrada a la iglesia también fuera impecable. Foto: AP.

La ceremonia duró unos 45 minutos, al final de los cuales un vuelo de campanas saludó a los nuevos esposos y un camino de pétalos de flores regados por su corte engalanó su camino a la alcaldía de Englefield, escenario de la recepción. Tras el brindis con champaña Ruinart Blanc de Blancs, cuya botella vale el equivalente a 150.000 pesos, más cientos de canapés de langostinos, foi grass y otras delicias, protagonizaron un emocionante momento, al partir en otro Jaguar vintage, esta vez un E-Type, verdadera joya y rareza de la historia del automóvil.

Lea también: Los momentos más tiernos de la boda de Pippa Middleton

Tras la primera recepción con motivo de su boda, partieron en un Jaguar E-Type, un auto tan raro en la historia del automóvil que se dice que no tiene precio. Foto: The Grosby Group.

Pero la exaltación no concluía ahí, pues aún faltaba el banquete nupcial que los Middleton planearon por varios meses, en su mansión de Pease Hill, de 7 millones de dólares, en el cercano pueblo de Bucklebury. Se esperaba un convite en grande y así fue pues, como se recuerda, los padres de la novia se hicieron millonarios con una empresa de insumos para fiestas y la propia Pippa ha escrito libros sobre el tema.

Lea también: El duque Felipe, esposo de la reina Isabel II, le dice adiós a la vida pública

Si algo dio una idea de la magnitud de lo que les esperaba a los más de 300 invitados fue la gran carpa de cristal de 45 metros de largo que los anfitriones instalaron en los jardines de su residencia, traída desde Bélgica, a un costo de 170.000 dólares (más de 560 millones de pesos colombianos). Diarios como el Daily Mirror, contaron que esta fue decorada con árboles de cerezo rosado en flor y otras plantas iluminadas con luces de fibra óptica violeta, acorde con el tema de la noche, un bosque encantado.

Carole Middleton, madre de la novia, vestida por Catherine Walker, con su hijo James. Foto: AFP.

Además, dijo el Express, “corrieron ríos” de Blanc de Noir Millington, vino espumante de la viña Nyetimber, de Sussex, cuya botella cuesta más de 250.000 pesos. Las copas fueron servidas en bandejas de plata por meseros escogidos directamente por la novia, mientras que la cena, de cinco cursos, también fue digna de reyes y de influencia escocesa en honor de la familia del novio: cordero, haggis (plato a base de asaduras de oveja) y whisky.

Lea también: Harry de Inglaterra está enamorado de una divorciada

Los convidados también se entretuvieron con partidas de pimpón con Roger Federer, siete veces campeón en Wimbledon; espectaculares sobrevuelos de aviones de la Segunda Guerra Mundial y música de Dj.

Los padres del novio, David y Jane Matthews, dueños del hotel Eden Rock de St. Bart refugio del jet set en el Caribe. Foto: AFP.

Los esposos seguirán viviendo en la mansión en el oeste de Londres que ya compartían antes de la boda, avaluada en más de 22 millones dólares y que cuenta con 6 cuartos, gimnasio, sala de cine y ascensor, espacio suficiente para mimar a su mascota Zula y a los retoños que seguro vendrán.

LO MÁS VISTO