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Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo boda en primavera

Pierre Casiraghi y Beatrice Borromeo boda en primavera

Revista Jet-set

El hijo menor de Carolina de Mónaco se casa el próximo 20 de abril con una de las jóvenes más bellas, ricas y linajudas de Italia.
Pierre y su flamante esposa en la boda de Alberto II, tío materno de él, en el verano de 2011 en Mónaco. Se enamoraron hace seis años, cuando ambos estudiaban en la Università Luigi Bocconi, de Milán. Foto: AFP.
Por: Edición 2987/1/2015 00:00:00
Mónaco, llamado hoy “el principado feliz”, deja atrás sus tragedias y no deja de producir buenas noticias. El castillo de la célebre roca del Mediterráneo ha visto la llegada de cuatro bebés, entre ellos el nuevo heredero del trono, en cuestión de año y medio, y vivió dos fastuosas bodas, a las cuales sigue ahora una tercera: Pierre Casiraghi, de 27 años, y Beatrice Borromeo, de 29, novios inseparables desde 2008, unirán sus vidas para siempre, en el que promete ser uno de los grandes sucesos del jet set este año.

La boda, según le confirmó un allegado de la pareja al semanario español ¡Hola!, será el próximo 20 de abril y no es una sorpresa. Pierre, como su hermano mayor Andrea, el esposo de la heredera colombiana Tatiana Santo Domingo, ha cultivado un gran y exclusivo amor por Beatrice desde muy joven, de manera que la consecuencia natural es este matrimonio que, comentan las revistas europeas, cuenta con el beneplácito de ambas familias.

El novio es el tercer hijo de Carolina, princesa de Mónaco y Hanover, con su segundo esposo, el fallecido empresario Stefano Casiraghi. Tiene mucho en común con su futura esposa: los dos descienden de antiquísimos linajes italianos, ya que si los Grimaldi de Mónaco provienen de la Génova de la Edad Media, los Borromeo, emparentados con los Médici, hunden sus raíces en la Lombardía de la misma época y han conservado intacta su prestancia entre las familias patricias y opulentas del país.

Mientras que los Grimaldi ostentan el trono de Mónaco desde el siglo XIII, los Borromeo han dado a la historia de su país una sucesión de príncipes, condes, diplomáticos, banqueros, cardenales y hasta un santo, San Carlos Borromeo. Las mujeres de la familia merecen el tratamiento de Donna (voz italiana que significa “mujer”), y los hombres, el de Don.

Los futuros esposos siempre se han movido en el mismo círculo social que congrega a la nueva savia de apellidos de fortuna como los Von Thurn und Taxis, Niarchos, Santo Domingo, Missoni, Maillot, Mandelli, Brandolini o Von Auersperg, quienes seguro asistirán a sus bodas en la próxima primavera.

La familia de Donna Beatrice, como la de Pierre, también se ha visto estremecida por coloridas historias de cama. Su padre, Carlo Borromeo, conde de Arona e hijo del príncipe de Angera, se casó primero con la modelo alemana Sibylle Zota, con quien tuvo tres hijas: Isabella, esposa del petrolero Ugo Branchetti Peretti; Lavinia, casada con John Elkan, nieto del magnate de la Fiat, Gianni Agnelli; y Matilde, esposa del príncipe Antonius von Fürstenberg. Al conde le tocó acabar con ese matrimonio, pues amenazaba su posición, y tomó por esposa a Paola Marzotto, hija de la poderosa condesa Marta Marzotto, cuya familia de textileros domina la moda italiana. Beatrice y su hermano Carlos son fruto de este enlace que, de todos modos, no inhibió a su padre de seguir la relación con su exesposa alemana.

La contessina es halagada por hermosa, pero también por inteligente, con los pies sobre la tierra y hasta se dice que es un poco “izquierdosa”, a pesar de haber crecido en un mundo de privilegios en el que tomar el sol en yate, viajar en avión privado, vestirse de largo cada semana y alternar con grandes personajes, es lo más normal del mundo. Se inició en el modelaje a los 17 años y estudió Leyes y Economía en la Università Luigi Bocconi, de Milán, donde conoció a Pierre. En Columbia University, de Nueva York, hizo una maestría en Artes y obtuvo su título de periodista, carrera con la que se ha hecho popular en Italia. En Anno Zero, un espacio televisivo de la Rai, y en Radio 105 Network, entrevistaba personajes de la política y la cultura como Íngrid Betancourt y Roberto Saviano. Hoy, es colaboradora de Newsweek y The Daily Beast, y redactora de planta de Il Fatto Quotidiano, un diario progresista. Actualmente está realizando un documental sobre un tema candente: las mujeres de la mafia calabresa.

Cuando empezaba a ser conocida, les declaró a los medios que el hecho de que sus hermanas se hubiesen casado con multimillonarios no significaba que ella fuera a seguirles los pasos. “Podría casarme con un mecánico”, aseguraba. A fin de cuentas, terminó por conquistar también a un heredero principesco como Pierre, accionista mayoritario de Engeco S.A.M., la empresa de construcción que fundó su padre.

Aunque sabe que con el sobrino del príncipe Alberto II de Mónaco tiene asegurada una vida de reina, Beatrice insiste en conservar su independencia. Por eso, al menos hasta que se convierta en la señora Casiraghi, vive acorde con sus magros ingresos de periodista y anda en una moto vieja por Milán, donde reside. Vanity Fair la acaba de incluir en su lista internacional de los mejor vestidos, pero lo cierto es que no gasta mucho en la ropa con que impacta en la alfombra roja. “Nunca compro los modelos que visto para algo importante. Me los prestan las casas de moda o se los robo a mi madre, que es estilista, o a mi cuñada diseñadora (Marta Ferri)”, confesó hace poco en una entrevista.
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