Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

La comentada entrevista de Pedro Santos García: “No tengo nada que ocultar”

La comentada entrevista de Pedro Santos García: “No tengo nada que ocultar”

REVISTA JET-SET

El hijo menor del exvicepresidente Francisco Santos rompió su silencio. El carismático fotógrafo radicado en Nueva York habló en exclusiva con Jet-Set luego del trino en el que Martín Santos dejó sugerida la homosexualidad de su primo.
Estudió fotografía y cine en la School of Visual Arts de Nueva York y es asistente de Emma Summerton, una de las fotógrafas australianas más importantes en Estados Unidos y Europa.
Por: Revista Jet-set.7/9/2016 00:00:00

Pedro Santos recibió la noticia de que su primo Martín Santos Rodríguez lo había nombrado en un trino, en su casa en Bogotá y con la compañía de su mamá María Victoria García Borrero. Era miércoles 10 de agosto y llevaba un par de semanas tomándose un descanso de su trabajo como fotógrafo en Nueva York. El hijo menor de la familia Santos García, quien nunca ha querido abrir una cuenta en Twitter, no sabía lo que estaba pasando hasta que empezaron a llegar mensajes de sus hermanos Benjamín, Gabriel, y Carmen, al chat familiar que crearon hace tiempo en WhatsApp.

Sin poder darle crédito a lo que veía, leyó: “Qué pensará Pacho Santos y en especial su hijo Pedro cuando su amo y coequipero discriminan homosexuales y dicen que no tienen valores”. La reacción fue de un silencio total. Según Pedro, quien a los 22 años se caracteriza por su ecuanimidad, simplemente no sabía qué decir. Esa noche terminaron los seis reunidos en la cama de los padres, y sin ahondar más de lo necesario en el tema, se refugiaron en la misma fortaleza que les permitió enfrentar el secuestro de Francisco en 1990, el exilio de la familia en España, o las fuertes críticas y la ausencia de privacidad durante los ocho años en la Vicepresidencia de la República. Además, para ningún miembro de la familia, la homosexualidad de Pedro ha sido motivo de conflicto, de ocultamiento, ni mucho menos de vergüenza. Al contrario, desde que él les contó que es gay, a los 14 años, ha recibido su apoyo incondicional con gran naturalidad.

Lea también: "Ya quisiera yo ser la novia de Martín Santos", Vanessa Domínguez

Ese mismo día Martín eliminó el comentado trino que lejos de crear una polémica política, puso a los usuarios de la red a favor de Pedro como ser humano. “Si. Borré el trino por respeto a Pedro que nada tiene que ver. Da piedra el matoneo a minorías por intereses políticos”, corrigió. Ante el episodio, la reacción de Pacho Santos fue cambiar su avatar de Twitter por la foto de su hijo. Un gesto silencioso que algunos calificaron de grandeza, y que a Pedro le sacó unas cuantas lágrimas de orgullo, porque su padre le demostró que no solo lo apoya a él sino a la comunidad LGBTI.

¿Qué pasó después del trino?

"A la semana me encontré con Martín en el bar Floyd, que estaba lleno de gente. Nos saludamos, nos dimos la mano y después cada uno se dedicó a lo suyo. A la salida volvimos a coincidir y sentí en el corazón una necesidad de tregua. Le di un abrazo gigante y le dije que no nos podíamos hacer la guerra, que somos familia y ya tenemos suficiente con la gente que nos quiere hacer daño. Le sugerí que mejor nos cuidáramos entre nosotros".

¿Cómo ha sido su relación familiar con Martín?

"Con ese lado de la familia no he sido muy cercano, aunque nos llevamos muy bien. Martín y yo somos de generaciones diferentes, pero Esteban salió del colegio con mi hermana Carmen, y ha sido más cercano a mí, lo quiero mucho, es un ser humano increíble y tiene el corazón más noble".

¿Cómo se siente ahora? 

"A mí me enseñaron a perdonar y seguir adelante. No me puedo enfrascar en sentimientos de tristeza, de rabia o rencor. Ya pasé la página, y respeto a Martín porque creo que siempre hay que ponerse en los zapatos de los otros y tolerar. Lo que pasó se quedó en un error que no es para pagarlo con sangre. Este trino tan infortunado me da la oportunidad para que mis palabras sean leídas por alguien que sufra por su sexualidad y sepa que somos muchos los que estamos en esta situación, pero que lo más importante es la fuerza intern".

Esto pasó a raíz de las marchas en contra de la inclusión de la ideología de género en los manuales de convivencia de los colegios. ¿Qué piensa de las cartillas?

"Estamos en un momento crucial en el que la comunidad LGBTI está empujando por la igualdad y por los derechos que les han sido negados por muchos años. El tema de las cartillas estuvo muy mal manejado. La desinformación le quitó la importancia al debate que debería centrarse en la elección libre de la sexualidad desde la infancia, de estar cómodos en su piel y ser quienes son. Todo para que no se repita lo que le pasó a Sergio Urrego, un niño que se quitó la vida por la intolerancia de la sociedad".

¿Cuándo decidió aceptar su homosexualidad?

"A los 14 años me fui de viaje de verano a Barcelona, y regresé seguro de hablar. A mi hermano Benjamín lo operaron del apéndice y mientras esperábamos nos fuimos a comer a un McDonald’s. Estaba con mis papás y mi hermana Carmen, rodeados de muchos escoltas y las palabras casi no me salían. Ellos me ayudaron a decirlo y desde ese momento todos hemos aprendido: mi familia enfrentó el reto de vivir con alguien que pertenece a una minoría, y a mí se me quitó el piano que cargaba en los hombros".

¿Fue víctima de matoneo en el colegio?

"Estudié en el Anglo Colombiano, y la verdad es que no sufrí por los demás. El bullying era interno, mi incomodidad con ser yo, con mi intimidad. Era incapaz de afrontar mi realidad y les mentía a todos. Cargaba con una máscara y una personalidad ficticia, y cuando mis amigos hablaban de que les gustaba tal niña, para mí era un conflicto. Después de que salí del clóset muchos amigos del colegio empezaron a escribirme por Facebook y me contaban que les pasaba lo mismo, que sufrían de miedo, que no tenían el valor".

¿La educación empieza por la casa?

"Es cierto. Tengo unos padres y hermanos increíbles que desde el día uno se dedicaron a sacarme adelante. Si no es por ellos no sería quien soy hoy día. Pero hay miles de niños que viven con personas que no entienden que la homosexualidad no es una enfermedad sino algo natural del ser. Que no te hace ni mala gente, ni menos que nadie".

¿A qué edad tuvo su primera pareja?

"A los 18, y lo mejor es que en mi casa lo aceptaron y lo quisieron mucho. Es vital no tener que esconderse. Los secretos pueden redundar en una mala elección de la pareja, o exponerse a peligros. Esa relación duró casi dos años".

¿Ahora está enamorado? 

"No. Estoy concentrado en construir mi futuro. Además, soy muy amiguero y no siento la necesidad de buscar una pareja. Quiero formarme como persona y creo que cuando uno brilla como ser, llega alguien. Por otro lado, amo la soledad, la siento como una amiga que me ha permitido crecer, estar conmigo mismo y darle tiempo a la introspectiva".

¿Qué hace en Nueva York?

"Estudié fotografía y cine en la School of Visual Arts, en Manhattan. Ahora trabajo con Emma Summerton, una reconocida fotógrafa de moda y publicidad que publica en revistas como Vogue o W Magazine. Vivo en las afueras de Nueva York, me desplazo en bicicleta, practico yoga y soy adicto al trabajo".

¿Se fue de Colombia para vivir libremente su sexualidad?

"Realmente fue por buscar normalidad en mi vida, ser totalmente anónimo, no tener que andar en carros blindados con los vidrios arriba todo el tiempo. Yo no sabía lo que era montar en bicicleta".

¿Heredó la vena artística de su mamá?

"Somos como dos gotas de agua. Nos parecemos en todo, ha sido mi mayor inspiración. Siempre estaba con ella en su estudio de pintura, pero además, su pasión por ayudar a la gente me ha mostrado que el camino está en el servicio. Me ha enseñado que no importa figurar y que el nombre de uno quede plasmado en una obra social. Su mejor consejo es que me asegure de poder dormir tranquilo, que la conciencia nunca me pese".

¿Y la política?

"Aunque me gusta y ha sido parte de mi toda mi vida, prefiero apartarme de ella. Creo que con lo que sucedió se evidencia que la política es un juego de quien hala más, hasta que la cuerda revienta. Para mí se acaba de reventar y estamos en un momento de decir “¡alto, no más!”. Lo único que nos queda es el amor y aprender a coexistir".

¿Podría ser activista de la comunidad LGBTI?

"Sí, pero tengo claro que no lo haría desde la política. Me gustaría ayudar en fundaciones como Colombia Diversa, que me parece muy interesante. Estamos muy lejos de encontrar el equilibrio en los derechos y hasta que eso suceda no podemos dejar de luchar. El arte es mi medio y quiero hacer documentales".

¿Por qué decidió a romper el silencio?

"Mi vida es privada y va a seguir siendo así, pero este es un momento en el que siento que debo abrirme. Aprovechar este incidente para decir no más a la indiferencia, aunque vivo bien me importa lo que les pasa a los demás. De todo esto salió algo bueno, es tiempo de que la gente sea consciente de que somos una parte de la población muy olvidada y que la diferencia es la que nos hace bellos".

LO MÁS VISTO