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Paulo y Diego Laserna nos muestran dos maneras de ver a Bogotá

Paulo y Diego Laserna nos muestran dos maneras de ver a Bogotá

REVISTA JET-SET

Al presentador de 'Quién quiere ser millonario' y a su hijo, Diego Laserna, los unen las ganas de trabajar por Bogotá, aunque desde orillas distintas. El joven, de 31 años, hará campaña al Concejo por el Partido Verde; y Paulo, un conservador de pura cepa, ha sonado para lanzarse a la Alcaldía.
Paulo y Diego tienen una formación académica muy similar: los dos estudiaron ciencias políticas. Desde Monserrate, coinciden en que quieren trabajar para sacar adelante la ciudad.
Por: 7/5/2015 00:00:00
Recientemente se rumoró en los medios de comunicación que Paulo Laserna pidió una licencia en La Luciérnaga para aspirar a la Alcaldía de Bogotá; aunque, según él, aún no ha tomado ninguna decisión.
Quien sí tiene claro que quiere participar en las próximas elecciones es su hijo mayor, Diego Laserna Arias, que será candidato al Concejo.

El ADN político de Diego fue heredado de su padre, exconcejal de Bogotá y exgerente de la Empresa de Teléfonos de la ciudad. Los dos tienen vocación por el servicio público, aunque disientan en temas de la ciudad. Paulo es conservador, un tipo sensato, aterrizado pero con un mordaz sentido del humor que lo hace divertido y, en ocasiones, lo mete en problemas. Diego milita en el Partido Verde y cree en la cultura ciudadana.

En su casa se habla con frecuencia del caos de la capital y de las posibles soluciones. Jet-set los entrevistó.

Jet-set: De los tres hijos de Paulo, ¿usted es el más parecido?

Diego: Mis dos hermanos son artistas, yo he tenido vocación por la política. Aunque todos coincidimos en la sensibilidad social y el interés porque la gente tenga más oportunidades en Colombia.

Jet-set: ¿Por qué si su papá es conservador, se va a lanzar al Concejo por el Partido Verde?

Diego: Elegí ese partido porque es donde me siento más cómodo, conozco personas en las que confío. Aunque soy cercano a Claudia López y Angélica Lozano, la gente con la que trabajo es como yo, nuevos en la política y apasionados por Bogotá.

Paulo: Además los intereses de él son más los de un partido como el Verde que tiene una línea distinta. Siempre le he dicho que los partidos tradicionales no necesariamente son malos, pero a él le ha parecido que la forma de hacer política debe ser independiente, sobre todo independiente de mí, y eso lo respeto.

Jet-set: ¿A Paulo le está picando el bicho de la política nuevamente?

Paulo: Hay una diferencia entre que a uno le pique el bicho por lo político que por lo público. Por ejemplo, en las elecciones pasadas, por vanidad política, los candidatos dejaron que hubiera una explosión de candidaturas y ganó una minoría, porque los demás no fueron capaces de ponerse de acuerdo. Eso no puede volver a pasar.

Jet-set: ¿Cree que en las próximas elecciones va a ser distinto?

Paulo: El reto no es que haya varios candidatos sino que Pacho Santos, Rafael Pardo, Enrique Peñalosa y quienes se lancen, tengan la inteligencia, la madurez y la responsabilidad de ir a algo como una primera vuelta, para definir quién nos va a representar en el futuro de Bogotá. Luego de eso los precandidatos seguro dirán: “Definitivamente usted no va a ganar hermano, no se lleve esos votos que se vuelve a tirar la ciudad”.

Diego: Creo que tiene que haber una coalición sin Pacho Santos y Clara López.

Paulo: Si Pacho Santos entiende que con los votos que saque va a perder la ciudad, tiene que entrar a la coalición, eso es lo que uno espera de una persona inteligente y él lo es. De pronto no entra como tampoco entra Pardo, quien es el más terco hoy en día. Él dice: “Yo no me voy a unir con nadie sino que a mí se me adhieran”, pero esa no debe ser la mentalidad.

Jet-set: Diego, ¿cómo va a ser su campaña al Concejo?

Diego: Mi principal reto es dar a conocer mi trabajo. Tenemos un colectivo que se llama Combo 2600 con el que hace varios años estudiamos temas sobre Bogotá. Hicimos un picnic en el puente de la 106 cuando estaba cerrado el paso para burlarnos de la mala planeación y del despilfarro. También pintamos cebras de colores y recogemos parte de la publicidad exterior visual que ponen las constructoras. Estamos concentrados en que la administración pública sea más juiciosa y menos chambona; y en que los ciudadanos sean menos conchudos en la forma en que se relacionan con los demás. Lo que hacemos es un activismo alrededor de esas dos causas mediante sanción social.

Jet-set: ¿Si llega al Concejo en qué se va a enfocar?

Diego: La prioridad es hacer un control social riguroso a la Alcaldía y que no se vuelvan a robar a Bogotá. La ciudadanía tiene que ser propositiva, empezar a descubrir las cosas buenas que tiene la ciudad y no solo criticar. Uno puede concentrarse en los temas de movilidad, seguridad y medio ambiente, todos son muy importantes, pero lo esencial es el cambio de actitud. No es solamente cómo me afecta esto a mí, sino cómo puedo contribuir a que la ciudad funcione.

Jet-set: Si su papá llegara a quedar de alcalde de Bogotá, ¿cómo ejercería ese control?

Paulo: Eso es una hipótesis, yo no me he lanzado a la Alcaldía.

Diego: Es un caso hipotético, pero igual si uno es responsable hace control político y oposición a las ideas, sin preocuparse por quién las propone.

Paulo: En la eventualidad de que yo fuera candidato a la Alcaldía, él tiene que hacer lo que cree.

Jet-set: ¿En política en qué coinciden y en qué no?

Paulo: Diego tiene una visión más libertaria de la sociedad. En nuestras discusiones le parezco un poco tradicional, aunque considero que no lo soy. Él cree más en la organización de base comunitaria, más colectiva. Me parece que tiene la razón, pero esa es una visión adelantada a las costumbres de este país.

Diego: No coincidimos esencialmente en el tema de la cultura ciudadana ni en el de movilidad: yo soy un promotor del uso de la bicicleta y el transporte público; mi papá piensa que lo que le hace falta a esta ciudad es mejorar la infraestructura.

Paulo: Si por Diego fuera se gastaba toda la plata en transporte público y en bicicletas, y eso me parece bien, pero un país no puede coartar a quienes tienen su medio de transporte. Tenemos que invertir en arreglar la malla vial y hacer nuevas vías.

Jet-set: ¿Cómo son esas sobremesas políticas en la casa?

Diego: Son polémicas, controversiales.

Paulo: Lo que pasa es que tenemos visiones diferentes de la ciudad, y es normal, pero también somos tolerantes con lo que piensa el otro. Si no fuera así, Diego no sería del Partido Verde sino del Conservador.

Jet-set: ¿Qué lugares de Bogotá les gustan?

Paulo: La Candelaria o La Merced. Me gusta la Bogotá vieja, las obras modernas son maravillosas pero me parece más lindo lo antiguo. Mi placer más grande de vivir aquí es pasear por el centro.

Diego: Me gusta la ciclovía, en ella uno está tranquilo, la gente está en buena actitud, es seguro.

Paulo: Sí, la ciclovía es un sitio de integración social sorprendente.

Diego: Hay otros sitios también como el parque Entre Nubes en San Cristóbal, los cerros orientales o el Jardín Botánico.

Jet-set: ¿A qué va al Jardín Botánico?

Diego: A pasear con una niña.

Jet-set: ¿Allá se dan besos? Y Paulo ¿dónde se da besos con su novia?

Paulo: Yo no me beso en público, eso es parte de la diferencia de estilos. ¿Qué tal? Un día cualquiera uno se besa con la novia y al siguiente sale en redes sociales: “Miren el tortolito”.

Jet-set: ¿Por qué lo dice? ¿Le ha pasado?

Paulo: Nunca, pero por ejemplo mi exnovia me daba besos en público y yo me cohibía porque me parecía que no era lo propio. Mi hijo es más fresco.

Jet-set: ¿Paulo qué consejos le da a su hijo que se lanza al Concejo?

Paulo: Que entienda que la política es muy dura y que hay que quebrarse el lomo. Nosotros tenemos una frase en la sala de la casa que dice: “La política es la mejor forma de hacer falsos amigos y verdaderos enemigos”, y es verdad. Así son los juegos de poder.

Jet-set: ¿Y Diego qué consejo le daría a Paulo si se lanza a la Alcaldía?

Diego: Le diría que ande en transporte público.

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