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Los papás de Óscar Iván Zuluaga venden empanadas en el Chicó

Los papás de Óscar Iván Zuluaga venden empanadas en el Chicó

Revista Jet-Set

Ovidio Zuluaga y Carina Escobar venden empanadas y no para recoger fondos para la campaña presidencial de su hijo. Con los recaudos apoyan obras sociales en Usme, en Bogotá. Dicen que aunque Óscar Iván llegue a la Casa de Nariño seguirán con su negocio.
Desde hace ocho años, los Zuluaga Escobar venden empanadas y pandebonos a los feligreses de la Iglesia Inmaculada Concepción del Chicó. El dinero que recogen se destina a obras sociales de la localidad de Usme, en Bogotá. Foto: Revista Semana ( © Guillermo Torres/13)
Por: Edición 2734/12/2013 00:00:00
Desde hace ocho años los papás del candidato del uribismo por la Presidencia de la República, Óscar Iván Zuluaga, tienen una cita todos los domingos: la venta de empanadas, pandebonos, obleas y jugo en la Iglesia Inmaculada Concepción del Chicó en Bogotá, de 9:00 de la mañana a 1:00 de la tarde. Con sus primeras ganancias ayudaron a construir la Iglesia de Usme al suroriente de la ciudad. Ahora el dinero que recogen lo destinan a dar almuerzos a los niños en los comedores comunitarios de esa localidad o para otras obras sociales que lideran junto con monseñor Rafael de Brigard.

La pareja coincide en que pararse a ofrecer empanadas en la puerta de la parroquia es una actividad divertida y que cuando no lo hacen la gente los extraña y hasta les reclama. Ahora la mayoría los reconoce por ser los padres del candidato presidencial. “En muchas ocasiones Óscar Iván nos ha ayudado a vender y se sienta con nosotros después de la misa a contar la platica”, cuenta la madre del exministro. Ella asegura que así su hijo llegue a la presidencia van a continuar con esta actividad. “Llueva, truene o relampaguee vamos a seguir porque el compromiso que tenemos con la gente es muy grande. Todos los domingos calentamos 500 empanadas caldenses, las originales de carne y papa, y 500 pandebonos que se venden en un abrir y cerrar de ojos. Recogemos más de un millón de pesos”, comenta Ovidio, el papá de Óscar Iván, quien es el encargado de llevar las cuentas. Con el tiempo ya han hecho su clientela y todo se vende a 1.500 pesos. Hace unos años era a mil, pero un día Carina puso un aviso que decía: “Llegó la inflación”, y le subió 500 pesos a todos los productos y la gente siguió comprando sin problema.

Familia tradicional

Carina y Ovidio son primos en segundo grado, llevan 57 años de casados, tienen cuatro hijos –tres hombres y una mujer– y nueve nietos. Nacieron en Pensilvania, Caldas, y hace cinco décadas llegaron a vivir a Chapinero, en Bogotá, con la ilusión de tener un mejor futuro. “Nos costó adaptarnos, sufrimos mucho al comienzo pues veníamos de un pueblo”, cuenta la mamá de Óscar Iván. En la capital, Ovidio puso un negocio de importaciones mientras que Carina cuidaba a los niños. Ahora los dos están dedicados al hogar y a atender sus diversos compromisos sociales.

La historia familiar de esta pareja se ha visto marcada por una unión que ellos definen “a prueba de fuego”, donde la necesidad de tenderle la mano a los demás es casi una obligación. Carina siempre se vio involucrada en obras sociales: desde hace años es voluntaria de FE, una institución que ayuda a niños con discapacidad mental y dicta clases de tejido en lana a las empleadas de la Fundación del Club Los Lagartos. Ella heredó esa vena social de su madre, quien fundó en Pensilvania hace 12 años el Hogar Santa Ana, en el que educan a 22 niñas cada año. Para financiar esta obra social, todos los viernes en la casa de los Zuluaga Escobar se hace una frijolada en la que invitan a los amigos y a la familia, y se da una cuota que va a parar al fondo común del Hogar Santa Ana. “Los nietos mensualmente dan lo que puedan ahorrar de la plata de las medias nueves’’, concluye Ovidio.

Ese espíritu filantrópico ha pasado de generación en generación. “Mi nieta Juliana, la hija menor de Óscar Iván, se encuentra en Kenia, África, haciendo servicio social con una organización internacional. Mi sobrina Catalina Escobar es la creadora de la Fundación Juan Felipe Gómez Escobar, entidad que trabaja para erradicar la mortalidad infantil en Cartagena. Somos una familia unida y católica que le gusta ayudar a los demás. Óscar Iván siempre me ha dicho que su deseo es el de trabajar por los colombianos”, afirma Carina, quien en su solapa siempre lleva un botón que dice: “Yo estoy con Óscar Iván”.
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