Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Óscar Murillo ¿La reencarnación de Basquiat?

Óscar Murillo ¿La reencarnación de Basquiat?

Revista Jet-set

El artista colombiano, quien vive hace 17 años en Londres, está dando de qué hablar por su parecido físico y artístico con Jean-Michel Basquiat. La reciente compra de uno de sus cuadros por $756 millones en la subasta de la casa Christie’s, lo sorprendió un día antes de viajar a Colombia.
Óscar Murillo dice que las comparaciones que le hacen con Jean-Michel Basquiat son inevitables, pero espera que en la medida que su carrera avance pueda ser reconocido por su propia identidad artística. Foto: ©Michael Landsberg/Ml3media
Por: Edición 26310/7/2013 00:00:00
Óscar Murillo todavía puede andar por las calles de Bogotá sin que lo reconozcan. Muy poca gente sabe que el pasado 26 de junio, en la subasta de arte contemporáneo de la casa Christie’s de Londres, se vendió su obra Sin título (2011) por US$391.475. Una suma elevada, si se tiene en cuenta que el vallecaucano de La Paila recibió el título de magíster en pintura en el Royal College of Art de Londres apenas hace un año. El trabajo del artista plástico, quien vive en Inglaterra hace 17 años, no es producto de un golpe de suerte. Al inicio de su carrera fue representado por la galería Modern Art de Londres. Entre 2007 y 2012 su trabajo se vio en 23 exposiciones individuales y colectivas en Los Ángeles, Berlín, Nueva York, Milán y Londres. El año pasado fue el primer artista en hacer una residencia en el Rubell Family Collection de Miami, en donde todavía permanecen expuestas cinco de sus obras.

Hoy forma parte de la lista de artistas representados por las galerías Carlos/Ishikawa, de Londres, e Izabella Bortolozzi, de Berlín. Esta última llevó su trabajo al Art Basel Unlimited en Basilea, Suiza, el mes pasado: cuatro cuadros de gran formato con una instalación de video y esculturas. Según sus propias palabras, su obra está hecha con óleos, pero también son una mezcla de polvo, suciedad y contaminación. En su estudio, en el barrio Dalston de Londres, Murillo deja tirados sus lienzos, telas y papeles para que se vayan llenando de mugre y pisadas: “no se trata de dejar huellas, es esperar a que las cosas maduren por sí mismas, como el envejecimiento del queso”, le dijo a Legacy Russell en una entrevista publicada en la página web de la revista cultural Bomb. Este artista y curador, describe al joven de 27 años como “un pintor con un toque performativo, que a menudo trabaja con videoinstalación”.

Y es que Óscar Murillo también incluye a su familia colombiana en sus performances. Las fiestas con música de La Fania, las comidas con sus seres queridos y las costumbres de su pueblo natal, La Paila, Valle, forman parte de una expresión artística que él llama “manifestaciones sociales”. A pesar de haber llegado tan joven a Londres, Óscar se mantiene en contacto con sus raíces, y no solo porque muchos de los Murillo viven en Inglaterra, sino porque regresa con frecuencia al país. De Colombia recuerda la libertad con la que creció, lo divertido que le resultaba ayudarles a los maestros de construcción a mezclar el cemento, y las colombinas que le llevaba su mamá cuando ella trabajaba en una fábrica de dulces del Valle.

Un día antes de viajar a Bogotá desde Nueva York, recibió la noticia de la millonaria venta de su cuadro en la subasta de la casa Christie’s. Pero cuando se le pregunta por la sensación que le produce la cotización de su obra, prefiere evitar el tema, dice que él sabe de arte y no de dinero. Anda muy entusiasmado porque ya tiene entre sus planes volver a Colombia para participar en el Salón Nacional de Artistas, que este año se realizará en Medellín del 5 de septiembre al 3 de noviembre.
LO MÁS VISTO