Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Orlan se transforma en obra de arte

Orlan se transforma en obra de arte

Revista Jet-Set

Esta artista, de 65 años, utiliza el bisturí en lugar de pinceles, y su cuerpo en vez de lienzo. Su paso por los quirófanos, donde se puso dos prótesis para parecerse a la Mona Lisa, hacen parte de una polémica obra que por estos días está colgada en el Mambo y en el Museo de Antioquia.
Orlan se ha sometido a varias operaciones para parecerse a las mujeres de las pinturas más famosas del arte universal como la Mona Lisa, de Da Vinci, y la Venus, de Botticelli. Los resultados de su intervención más polémica son los dos cuernos que se incrustó en la frente. Foto: AFP
Por: 13/6/2012 00:00:00
La artista Orlan, conocida por sus provocaciones a la Iglesia y por las dos prótesis que se incrustó en la frente, llegó a irritarse cuando la prensa le regaló el apelativo de la ‘Michael Jackson de Francia’, para hacer alusión a las siete veces que había pasado por los quirófanos. La creadora, quien filmó sus transformaciones físicas para luego incluirlas en sus ‘videoartes’, dijo que lo hizo con un sentido de crítica social contra los cánones de belleza de Occidente y los iconos que promueven la publicidad y los medios de comunicación. Pero no todo el mundo creyó en las intenciones de esta artista de 65 años, cuyas arriesgadas performances realizó en complicidad de un grupo de médicos que no le inyectaron anestesia general para ayudarla a disfrutar del dolor, mientras declamaba poemas y recriminaba los patrones universales de la belleza.

“La diferencia entre ella y la Duquesa de Alba, que la supera en número de operaciones, deformación estética y resonancia mediática y hasta personalidad, es que Orlan llevó cámaras a las salas de cirugías”, aseguró el sicólogo y antropólogo Carlos Granés, antes de que Orlan expusiera su obra fotográfica y audiovisual en el Museo de Arte Moderno de Bogotá. Por la fiereza de sus cuestionamientos fue invitado a escribir en la revista Arcadia, desde donde tildó a la francesa de “vedette con ideas amarillistas y truculentas”.

Los videos de las operaciones no lo conmovieron, so pena de compararlos con el reality de la televisión norteamericana Extreme makeover, en el que centenares de mujeres se sometían hasta a siete operaciones en línea para lograr el parecido físico de Angelina Jolie, Jennifer Aniston y otras estrellas del celuloide. Aún en medio de los reproches que ha recibido de la crítica especializada, el Museo George Pompidou la redimió al incluirla en la prestigiosa lista de los cien artistas más importantes del siglo XX. Su obsesión por el cuerpo permitió recordar tangencialmente la obra de Frida Kahlo y la serie pictórica en la que la mexicana se autorretrataba entre pincelazos de sangre y órganos humanos.

Paralelamente a la primera etapa de sus cambios extremos, Orlan desafió a la Iglesia católica con sus performances que hacían alusión a la imagen religiosa de Santa Teresa. En 1974 emuló a la mártir con todo y su ropaje renacentista, del que se fue desprendiendo hasta quedar desnuda como Eva. En 1983 volvió a echar mano de la iconografía teresiana, pero con un pecho al aire, con el fin de incomodar una vez más la moral religiosa.

“Mi cuerpo es una creación artística”, le ha dicho a sus detractores, no en vano se incrustó dos turupes en la frente para tenerla igual a la de la Mona Lisa, o se abrió el mentón con la intención de refinarlo como el de la Venus de Botticelli.

La exposición de Orlan estará en el Mambo hasta el próximo 3 de julio, y en el Museo de Antioquia como parte de las doce exposiciones simultáneas que colgó en China, Croacia y España. Su provocación vende. 
LO MÁS VISTO