Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

Miguel Ángel Rojas en Christie’s por primera vez

Miguel Ángel Rojas en Christie’s por primera vez

Revista Jet-set

La prestigiosa casa subastará dos obras del artista plástico bogotano que ha revolucionado el mercado del arte colombiano con sus novedosas propuestas. En ellas se incluyen trabajos hechos en hoja de coca y su versión del David renacentista con un soldado colombiano mutilado.
Una de las obras más conocidas de Miguel Ángel Rojas fue la serie de fotos del Teatro Faenza, en la cual aparecen hombres teniendo sexo en la platea y en los baños. Foto: ©Imagen Reina/13.
Por: Edición 26023/5/2013 00:00:00
La prestigiosa casa Christie’s puso sus ojos en el artista bogotano Miguel Ángel Rojas, quien subastará dos de sus obras en la Colección de Arte Latinoamericano que se realizará el 29 y 30 de mayo en Nueva York. La primera, Times Square, hecha con hojas de coca, hace alusión al tema del tráfico de drogas y a la doble moral. La segunda, David, es la fotografía de un soldado mutilado que posa como la escultura homónima de Miguel Ángel Buonarroti.

David es una de las obras más reconocidas del artista bogotano y su propuesta nació de la columna clásica que encontró en una tienda de carretera. “Su forma me hizo cuestionarme sobré qué conocimiento de Grecia tenía la persona que la construyó. Después fotografié las columnas del Capitolio, que son más poderosas. Y se me ocurrió que un soldado mutilado por la guerra puede ser la víctima entre esos dos estados de conciencia: el popular y el culto”.

Con la idea clara, lo más difícil fue encontrar el modelo. “Pensé que podía decirle a cualquier soldado que me posara, pero a ellos les tienen prohibido aparecer en los medios de comunicación porque pueden utilizar esa imagen en contra del gobierno. Un día mi asistente y yo madrugamos a pedir el permiso al batallón de Puente Aranda y cuando nos vieron la cámara casi nos meten a la cárcel. Nos rodearon varios hombres armados hasta los dientes. Le expliqué al coronel lo que quería, me dijo que le enviara una carta con mi solicitud y la respuesta fue negativa. Afortunadamente, Juan Gallo, mi galerista, logró que pusieran diez jóvenes mutilados a mi disposición. Escogí a este soldado, cuyo cuerpo me llevó a pensar en la escultura clásica de Miguel Ángel. Cuando le dije que me posará como el famoso David, me dijo: ‘¿Cuál David?’, y ahí entendí que yo no estaba en su lugar porque tuve la oportunidad de recibir educación”.

Rojas estudió Arquitectura en la Universidad Javeriana y Artes Plásticas en la Nacional. “Usé el arte para autodefinirme como de ‘clase emergente, indio y homosexual’, características poco comunes en un medio cultural que es de clase alta”. A finales de los años 70 se metía durante horas enteras a los teatros de cine rotativo como el Faenza o el Imperio de Bogotá, y tomaba fotos experimentales de hombres teniendo sexo en la platea o en los baños. “Lo interesante de estas imágenes fue haberme arriesgado a decir: ‘Yo soy así y me importa un carajo’. Fue un acto comprometido con una minoría satanizada”. Sin embargo, en un momento empezó a sentir que no podía quedarse toda la vida haciendo fotos dentro de esos teatros, sin proponer nada, y se le ocurrió añadirle semen al montaje. “Hubiera podido dedicarme a hacer grabados, que en los 70 se vendían muy bien, pero mis decisiones de trabajo siempre han sido romper con lo que ya he hecho previamente”.

Esa idea de experimentar con diferentes materiales fue el origen de sus obras hechas con hoja de coca, que consigue en un resguardo indígena en Chaparral y con las que trabaja desde hace 17 años. “El problema del narcotráfico nos va a tener ocupados mucho tiempo porque es algo que las nuevas generaciones quieren experimentar. Es el negocio que mueve más dinero en el mundo, después del petróleo”, asevera.

Rojas ha expresado con crudeza su visión crítica del mundo en fotografías, dibujos e instalaciones. Sus obras han formado parte de colecciones en el Museo Whitney de Arte Americano en Nueva York, Daros Latinamerica, el Museo Nacional de Bogotá, el Museo de Arte Contemporáneo de Monterrey y el Museo de Arte Moderno de Nueva York. Ahora entra al cerrado círculo de artistas colombianos en Christie’s. “Es muy halagador estar ahí, aunque a mí no me preocupan mucho las vías del mercado. Si me preguntan el precio de una de mis obras, no tengo ni idea, siempre digo: ‘Llamen a mi galerista’”.
LO MÁS VISTO