Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

El escandaloso dilema de Mia Farrow

El escandaloso dilema de Mia Farrow

Revista Jet-set

La actriz dejó boquiabierto al mundo tras revelar que sospecha que el padre de su hijo Ronan no es Woody Allen sino el fallecido Frank Sinatra, con quien el joven guarda un curioso parecido.
Ronan, un joven superdotado, no tiene la misma risa de Woody Allen, pero sí un talento para la sátira que podría insinuar que lleva sus genes. Fotos: AFP, AP y Getty Images
Por: Edición 26910/10/2013 00:00:00
Hace un tiempo, Ronan Farrow fue noticia porque su inteligencia superior le permitió graduarse de abogado a los 21 años en la Universidad de Yale y trabajar con la secretaria de Estado Hillary Clinton. Ahora, el apuesto joven está por los 25 y vuelve a figurar en los medios, no por su carácter de superdotado sino por las dudas sobre su origen. En una entrevista para el número de noviembre de Vanity Fair, su madre Mia Farrow lanzó la bomba de que “posiblemente” él no es hijo de su excompañero sentimental Woody Allen, sino de Frank Sinatra, con quien estuvo casada en los años 60.

La sensacional suposición es la continuación de uno de los escándalos más estruendosos de Hollywood y que parecía dormido. Como se recuerda, luego de una relación de doce años con el director Allen, tanto amorosa como profesional, pues hicieron 13 películas juntos, Farrow lo dejó en 1992 al descubrir que había convertido en su amante a Soon-Yi Previn, una joven de origen vietnamita a quien ella había adoptado años antes con el pianista André Previn, su segundo esposo. El cineasta terminó casándose con la joven, 35 años menor que él y quien nunca más volvió a hablarle a Mia ni a sus hermanos.

Hoy, muchos califican la salida de la actriz como una venganza por la pérdida de Soon-Yi, pero lo cierto es que Ronan nunca se ha parecido a Woody Allen y, en cambio, guarda mucha semejanza con el célebre cantante. Para comenzar, tiene los ojos azules que lo hicieron famoso y canta, se dice, con un timbre y un dejo que también lo recuerda. Según Nancy Sinatra, hija del intérprete, “él es un miembro más de nuestra familia”.

Mia Farrow se casó en 1966 con Sinatra, quien era 30 años mayor, pero se divorciaron en 1968 porque ella se negó a dejar su rol en El bebé de Rosemary, que la catapultó a la fama, para actuar con él en otra cinta. No obstante, Frank siempre fue el amor de su vida, según lo acaba de confesar en Vanity: “él volvía una y otra vez, una y otra vez (…). Nosotros nunca terminamos”. En esas circunstancias, Sinatra habría concebido a Ronan a los 72 años.

Ronan es uno de los 15 hijos entre biológicos y adoptados de Mia y cuando estalló el revuelo por las afirmaciones de ella, escribió este trino: “Oigan, todos somos *posiblemente* hijos de Frank Sinatra”. No resultó claro si ello era un rechazo o un guiño a lo dicho por su madre, pero a juzgar por lo que ha declarado antes, no le dolería mucho confirmar que no es hijo de Woody Allen, a quien detesta por el lío con Soon-Yi. “Él es mi papá y se casó con mi hermana. Eso me hace su hijo y su cuñado. Es una enorme transgresión moral”, dijo en alguna ocasión, mientras que en otro momento afirmó: “no puedo verlo”. El año pasado, con motivo del Día del Padre, escribió este mordaz trino: “Feliz Día del Padre, o como se diría en mi familia, ‘feliz día del cuñado’”.

La misma repulsión sienten sus hermanos, quienes han borrado a Allen de las fotos y videos familiares. En el reportaje de Vanity Fair, uno de ellos, Fletcher Previn, afirma que debido a su conducta, es el culpable de la muerte de su hermana Lark. Pero la que más se declara su víctima es Dylan, una de los dos hijos que Mia adoptó con Allen y protagonista de la otra parte de este verdadero culebrón hollywoodense.

Dylan reafirmó en Vanity Fair que Allen abusaba de ella cuando niña. De hecho, cuando se separaron, Mia sostuvo con él una dura batalla legal por la custodia de los niños y ese fue uno de sus alegatos. Los jueces no hallaron evidencia contundente del delito, pero sí la autorizaron para alejar a los menores de un padre “ensimismado, poco fiable e insensible”. Según Mia, él estaba obsesionado con Dylan y un día desapareció con ella. Al volver, la niña no tenía su ropa interior. Una niñera, además, les dijo a los jueces que una vez sorprendió a Allen con la cara en el regazo de la pequeña. Y allegados a la familia recordaron cómo ella se ponía irascible o inquieta cuando lo veía y se encerraba en el baño. Mia asegura que le pidió ayuda a Sinatra y él la puso en contacto con un sujeto de la mafia que le dijo que lo llamara si Allen volvía a molestarla.

Ahora, casada y dedicada a la literatura, Dylan narra cómo su padre se aprovechaba de ella en su casa, lo cual incluso la llevó a intentar suicidarse. “Siento miedo de él, de su imagen”, manifiesta y agrega: “no me acuerdo de muchas cosas, pero sí de lo que pasaba en el ático (…). Yo tenía siete años y me sentía una mala niña porque no quería hacer lo que mi padre me pedía que hiciera (…). Yo lo hacía porque estaba asustada. Quería que aquello parara”.

Allen, quien se casó y adoptó dos hijos con Soon-Yi, niega estas acusaciones y en varias ocasiones ha querido reconciliarse con sus hijos infructuosamente.
LO MÁS VISTO