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La historia de Mary Kay Letourneau, la 'profe' violadora

La historia de Mary Kay Letourneau, la 'profe' violadora

REVISTA JET-SET

La maestra que fue noticia mundial al ser condenada por abusar sexualmente de su alumno Vili Fualaau, de 12 años, cumple una década de matrimonio con su víctima, con quien tiene dos hijas.
Vili Fualaau, de 31, y Mary Kay, de 53, viven en el mismo vecindario donde comenzó su tormentosa historia, en 1995, cuando ella era maestra de él en sexto grado. Al año siguiente ya eran amantes y ella esperaba a su primera hija de él. El marido de Mary Kay descubrió el romance y ella fue a juicio. Se casaron en 2005, cuando ella cumplió su sentencia por abusar de él.
Por: 23/4/2015 00:00:00
No fue ni el primero ni el último caso de una profesora que violó a un alumno, pero ha pasado a la historia de los peores escándalos por el giro que tomó: víctima y victimario tienen hoy un hogar y dos hijas nacidas en el peor momento del lío.

En 1997, Mary Kay Letourneau, de 34 años, protagonizó titulares en todo el globo al ser condenada por violar a Vili Fualaau, de 12, de quien era maestra de sexto grado en Shorewood Elementary School, un plantel público de Seattle. Casada con Steve Letourneau, el padre de sus cuatro hijos mayores, fue sentenciada a siete años de prisión. Para ese momento, ya había dado a luz a su primera hija con Vili, Audrey, y tras pagar seis meses de cautiverio, salió en libertad bajo palabra y con la prohibición de tener contacto con su exalumno. Pero al poco tiempo fue sorprendida teniendo sexo con él en su auto, por lo cual fue obligada a pagar la pena completa. Al entrar en la cárcel, esperaba con su imberbe amante a su segunda hija, Georgia, quien nació en la cárcel. En 2004 fue liberada, al año siguiente se casó con Vili, en medio de un circo mediático, y ahora, diez años después, resolvieron hablar por primera vez juntos de su truculenta historia a la periodista Barbara Walters.

Mary Kay relató en la entrevista que su relación con su actual esposo pasó de afectiva a sexual. Siendo su profesora, empezó a pasar cada vez más tiempo a su lado para ayudarlo a desarrollar su talento para el dibujo. Al terminar el año escolar, ya eran amigos íntimos, y seis meses después, se habían convertido en amantes. Cuando Walters le preguntó si no se sintió culpable o asqueada por su romance con un niño, contestó: “Yo lo quería mucho y pensaba: ‘¿Por qué no pudo ser solo un beso?’”. El esposo de la maestra supo de sus malos pasos al encontrar una carta que ella le había escrito al joven. Un familiar de él la delató ante la policía y ahí comenzó el drama.

“Me sorprende estar aún vivo. Pasé por una época realmente oscura”, confesó Vili. Nacido en la pobreza, sin padre y con una mala relación con su madre, reveló además que no contó con el apoyo de nadie, ni de su familia, en una experiencia difícil como ser padre en la adolescencia. Ni siquiera la asistencia psicológica que recibió le sirvió porque los consejeros no sabían cómo tratar tan complicado caso e insistían en suministrarle pastillas. Su depresión y alcoholismo se vieron agravados por el hecho de que tenía prohibido visitar a Mary Kay. “Ella era la única persona con la que necesitaba hablar”, aseguró.

A medida que fueron creciendo, sus hijas se dieron cuenta del fuerte vínculo entre sus padres, quienes a través de ellas reanudaron su contacto. De hecho, fueron ellas las que lo ayudaron a proponerle matrimonio en una de sus visitas a su madre. “Cuando nos casamos sentí un gran alivio”, afirmó Fualaau, de raíces hawaianas, quien jamás consideró no estar junto a la profesora, a pesar de que le fue infiel mientras ella estaba presa. “Si nuestra relación no hubiese sido lo suficientemente fuerte como lo fue en el comienzo, no hubiera sobrevivido a esos terribles años que pasamos”, reflexionó Mary Kay.

Hoy, la familia vive en el mismo barrio de Seattle donde la historia comenzó. La pareja contó que sus hijas saben las circunstancias que rodearon su nacimiento, pero no por ellos sino que se enteraron a través de Google y de rumores. Contrario a lo que podría esperarse, no han sido matoneadas por su origen. Vili le aseguró a Walters que su esposa es muy buena madre, mientras que ella reveló que él es un padre muy estricto, que les tiene prohibido a sus hijas tener novio. Y mucho menos apoya las relaciones de jóvenes con personas mucho mayores que ellos.

Vili trabaja de día en un almacén, mientras que de noche se presenta como el DJ Headline en fiestas y clubes. Mary Kay, nacida en una familia ultraconservadora de California y cuyo padre, John G. Schmitz, fue congresista y candidato presidencial, hoy labora como asistente legal y da clases particulares, pero aspira a recuperar la licencia de docente que perdió a raíz del juicio. Su otra aspiración es que un juez ordene que la retiren de la lista de delincuentes sexuales.

Aunque su exesposo le quitó su custodia, nunca ha perdido contacto con los cuatro hijos de su primer matrimonio. “Pasamos todas las vacaciones juntos y ellos son muy cercanos a sus hermanas”, cuenta. Para Vili no ha sido nada fácil la relación con ellos, ya que solo le lleva un año al primogénito de su esposa. “Me produce un sentimiento embarazoso ser contemporáneo en edad de alguien que técnicamente es mi hijastro”, concluyó.
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