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La dueña de Zara es la heredera más rica del mundo

La dueña de Zara es la heredera más rica del mundo

REVISTA JET-SET

Marta Ortega es la hija favorita y más conocida de Amancio Ortega, el fundador de Zara y demás marcas del imperio textil Inditex, que lo ha hecho dueño de la segunda mayor fortuna del planeta.
Marta, de 32 años, en la gala de la Real Federación Hípica Española del año pasado en Madrid. Empezó a trabajar desde abajo en la empresa de su padre, en los probadores de sus almacenes. Hoy está al frente del área de tendencias de la sección femenina de Zara.
Por: 30/6/2016 00:00:00

La Zariña o la Niña, como la llaman los cronistas de sociedad, ha pasado del anonimato a ser uno de los personajes obligados de las revistas del corazón. Sus apariciones semanales, a propósito de su carrera de equitadora o de su nuevo romance con Carlos Torretta, marcan un vuelco total en la historia de la familia de Amancio Ortega, cuya inclinación al bajo perfil ha sido tan poderosa como la tenacidad con que amasó su fortuna de 74.500 millones de dólares. Los Ortega, en efecto, son conocidos por vivir como una familia más de La Coruña, en Galicia, sin alardear de sus caudales ni mostrar el mínimo asomo de autobombo. En las oficinas de la compañía, Amancio y Marta almuerzan en la cafetería de sus empleados y pagan con la tarjeta de subsidio de alimentación de la empresa.Con la Zariña las cosas empiezan a cambiar, a tal punto que los diarios más leídos de España, El País y El Mundo, coincidieron hace poco en el mismo titular, ‘La nueva vida de Marta Ortega’, para encabezar artículos que daban cuenta de esta especie de “florecer mediático” de la joven de 32 años. Aunque sus amigos aseguran que ella no busca llamar la atención, se dice que fue quien terminó de romper con la tradicional reserva de su casa el pasado 28 de marzo, cuando le preparó una fiesta sorpresa a su padre, con motivo de sus 80 años.Ese día, él llegó a la sede central de Inditex en Arteixo (La Coruña), listo para una jornada normal. Pero cuando la puerta del ascensor se abrió, se encontró a su hija menor esperándolo en compañía de la planta de trabajadores, que le prodigó un caluroso aplauso. Ortega, cuya timidez es famosa, no paró de llorar durante el recorrido que hizo con Marta por todas las oficinas y talleres para recibir más ovaciones, a lo que siguió la proyección de un videoclip en el que los empleados de la empresa en diversos lugares del globo interpretaban coreografías al son de Celebration, el pegajoso tema de Kool & The Gang. La pieza no solo dejaba ver el cariño de los 150.000 trabajadores de Inditex por su jefe, sino la magnitud de su conglomerado, que cambió la historia del consumo de la moda, a través de marcas asequibles como Zara, Massimo Dutti, Bershka y Pull & Bear, entre otras.El video traspasó las fronteras de Inditex, se volvió viral en internet y dejó por primera vez al descubierto a una familia que había sido tan celosa de su intimidad. Pero está claro que Marta está llamada a ser la estrella de los Ortega, de modo que cada vez más aumenta la atención por su vida y milagros.Por estos días, justamente, es noticia su noviazgo con Carlos Torretta, delfín de otro imperio de moda, creado por su padre Roberto Torretta, el modisto argentino que hoy brilla como uno de los más admirados de España. Al igual que Marta en Inditex, él es un cazador de tendencias, además de que trabaja en Elite Model, agencia que representa, entre otras, a Kendall Jenner, la hermana modelo de las Kardashian, y Adriana Lima, ángel de Victoria’s Secret.Marta se divorcio en 2015 de Sergio Álvarez Moya, uno de los 20 mejores jinetes del ranking de la Federación Ecuestre Internacional y padre de su hijo, Amancito. Al igual que su ex, ella siempre está presente en las pruebas del circuito ecuestre, al lado de amigas ricas como Athina Onassis, Carlota Casiraghi y Jessica Springsteen, hija de Bruce Springsteen. De igual modo, conserva las compinches de toda la vida de La Coruña, donde habita en el ático del mismo edificio donde residen su padre, de quien heredó el carácter, y su madre, Flora Pérez, con quien guarda un notable parecido.Sus allegados aseguran que lleva una vida normal, pero es difícil creer que sea así para alguien que no solo heredará al menos 30.000 millones de dólares de su progenitor, sino también la responsabilidad de preservar el imperio Inditex, el cual Amancio Ortega, hijo de un obrero de ferrocarriles, fundó a partir de un modesto taller de batas de baño.Luego de educarse en Aiglon, el internado de los niños millonarios en Suiza, Marta Ortega cursó administración de empresas y negocios en la Universidad de La Coruña y la European Business School, en Londres. Allí, empezó a trabajar en Inditex, desde abajo, como parte de un plan ideado para que conociera todos los detalles del negocio. Su primer empleo fue en los probadores de una tienda Bershka y luego atendió a clientes de los almacenes de su padre en Barcelona. Hoy, labora en las oficinas de Arteixo, en el departamento de tendencias de la sección femenina de Zara, donde pretende ser una empleada más. Ni siquiera tiene oficina privada sino un escritorio junto al de sus compañeros.Está claro que Amancio Ortega ve por los ojos de Marta, quien no es su única hija, pero sí con la que ha cultivado una verdadera relación filial. Sus otros dos herederos son Sandra y Marcos, frutos de su primer matrimonio con la fallecida Rosalía Mera, la otra fundadora de Inditex. Según Xavier R. Blanco, biógrafo de Rosalía, los esposos se distanciaron luego de que Marcos naciera con parálisis cerebral. Después, ella fue la última en enterarse de que Amancio le era infiel con Flora Pérez, operaria del departamento de corte de Zara, tras el nacimiento de Marta, lo que provocó un amargo rompimiento y que nunca más volvieran a tratarse. Sandra tomó partido por su madre, de modo que sus relaciones con Amancio son frías, lo mismo que con su hermana menor. En 2013, Sandra se convirtió en la segunda mujer más rica de España al heredar la fortuna de Rosalía y aunque es accionista de Inditex, no le interesa inmiscuirse en su manejo sino en pasar inadvertida. Por eso, al menos por ahora, está claro que Marta seguirá acaparando los titulares como la futura dueña y señora del colosal conglomerado que viste al mundo.

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