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Marilyn Monroe sus amores lésbicos

Marilyn Monroe sus amores lésbicos

Revista Jet-set

Nuevos documentos revelados por el Daily Mail, de Londres, confirman que la gran estrella de Hollywood y su profesora de actuación tuvieron un romance y vivieron como “marido y mujer”.
Marilyn y su amante y entrenadora de actuación Natasha Lytess en 1954. La actriz quería que estuvieran tomadas de la mano todo el tiempo, incluso en pleno rodaje, contó la profesora. Foto: ABC Latin Stock Colombia.
Por: Edición 29123/9/2014 00:00:00
Marilyn admitió haber tenido aventuras con colegas tan famosas como Marlene Dietrich, Joan Crawford y Barbara Stanwyck, pero ahora el Daily Mail ha descubierto una entrevista de su entrenadora de actuación, Natasha Lytess, en la que habla del romance que sostuvo con Monroe durante dos de los siete años en que trabajó para ella.

Lytess, una dominante profesora de arte dramático alemana, conoció a Marilyn en 1946, antes de ser famosa. “No era bella. No podía hablar, ni siquiera sabía cómo abrir la boca y tenía miedo de todo”, recordó Natasha en la entrevista, concedida en 1962, días antes del aparente suicidio de la artista. En 1948, empezó a formar a Marilyn como actriz y luego alquilaron juntas un apartamento en Los Ángeles. “Ella pasaba todo el día desnuda en la casa, y no estoy exagerando”, agregó, antes de confirmar su relación, en la cual la actriz asumía el rol de mujer, mientras que ella se comportaba como el marido. Así lo señala también la escritora Lois Banner en su biografía Marilyn: The Passion and the Paradox, en la que subraya el desmedido apego de la estrella a su amante. “Era como una niña y eso era evidente en su necesidad de afecto físico”, anota la autora.

En su entrevista, Lytess contó que Monroe siempre quería que estuvieran tomadas de la mano. Su asesoría incluía darle indicaciones acerca de cómo interpretar sus escenas en los rodajes, pero Marilyn insistía en que ni siquiera en esos momentos se despegara de ella. “Tenía que estar muy cerca porque siempre estaba pidiéndolo. ‘Podría ella estar un poquito más cerca’, solicitaba, a lo cual los directores (algo molestos) respondían: ‘Sí, pero es que la estamos viendo en la cámara’. (…) Durante las tomas de close-ups, me tocaba agarrar su mano y apoyarla todo el tiempo. Como estos planos solo captan la cabeza, podía sostenerla sin ser filmada”, anotó Lytess, quien murió de cáncer en 1964.

Marilyn le había contado al actor Ted Jordan acerca del romance. “¿Por qué no? El sexo es algo que compartes con personas que te gustan. ¿Qué puede haber de malo en un acto natural?”, le explicó. De su amante, aseguraba además que la había liberado: “La señorita Lytess me ayudó a equilibrarme y a entender la vida. Le debo todo a ella”, reflexionaba Marilyn, famosa además por sus tres matrimonios con James Dougherty, Joe DiMaggio y Arthur Miller.

Lytess, por su parte, insistía en que a la actriz, símbolo erótico por excelencia, la atormentaba una enorme inseguridad. “Le daba miedo dejar las cosas que hacían de ella ‘Marilyn, la sexy’, como los vestidos, el maquillaje y su modo de moverse. Lo curioso es que, en realidad, odiaba el sexo”, relató.

Otra asombrosa revelación de Natasha fue que la sobredosis de alcohol y drogas que le quitó la vida a Marilyn fue el último de varios intentos de suicidio. Una noche de 1950, recordó, la encontró en la cama muy pálida, sumida en el estupor. Sus mejillas se veían abultadas y cuando le abrió la boca, descubrió que se había tomado 16 pastillas para dormir que, le dijo el médico después, habrían podido matarla. “Quería morir porque se sentía perdida”, narró Lytess.

Aunque siempre se ha dicho que Marilyn nunca supo quién fue su padre, la profesora sostuvo lo contrario y fue más allá, al asegurar que la artista una vez se comunicó con él, siendo ya famosa. El hombre, no identificado por Lytess, insistentemente le preguntaba: “¿Quién es usted?”. Cuando ella le respondió que era su hija, él le dijo que ya tenía una familia, que no podía verla. Nunca le cumplió la promesa de llamarla, lo que hizo más hondo el vacío afectivo de Marilyn, de acuerdo con la mujer que la ayudó a crear los personajes que la hicieron una de las actrices más taquilleras de los años 50.

En 1955, 20th Century Fox echó a Natasha, Marilyn se fue a estudiar actuación en el célebre Actors Studio, de Nueva York, y no volvió a responder sus llamadas. Cuando se le presentó en la Gran Manzana no le dijo una sola palabra y dejó todo en manos de su agente Lew Wasserman. “La verdad es que mi vida y mis sentimientos estaban en sus manos. Yo era la vieja, la profesora, pero Marilyn sabía la profundidad de mi apego a ella y se aprovechó de esos sentimientos como solo una persona joven y bella puede hacerlo. Decía ser la necesitada (de afecto), pero era al contrario”, concluyó Lytess. Tras la ruptura, Monroe inició un romance con su nueva entrenadora de actuación, Paula Strasberg, según biógrafos como Michelle Morgan y Michael Thornton, quienes la conocieron en esos años.
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