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Otra María colombiana en los Óscar

Otra María colombiana en los Óscar

REVISTA JET-SET

Alias María, la película que se grabó en la selva del Magdalena Medio, acaba de ser elegida para representar a Colombia en los premios Oscar. Desde su estreno, la historia de una niña guerrillera ha conmovido a más de 12.000 espectadores del país y a más de 50.000 personas en el mundo.
El director de cine José Luis Rugeles se aventuró a hacer una película sobre los niños en la guerra después de investigar el tema por cinco años.
Por: Revista Jet-set.5/10/2016 00:00:00

Más niños y menos alias, esa fue la motivación del director de cine José Luis Rugeles para hacer Alias María, el filme que representará a Colombia en los premios Óscar en la categoría de Mejor Película Extranjera. La cinta es una cruda fotografía de más de 7.000 menores que fueron reclutados ilegalmente por grupos armados. “El guionista Diego Vivanco me mostró unos escritos que tenía sobre este tema y me pareció pertinente hablar de eso. Entrevistamos excombatientes y encontramos testimonios increíbles que nos mostraron que el conflicto es algo diferente a lo que nos cuentan y nos imaginamos”, asegura Rugeles. Alias María en un inicio iba a narrar cuatro historias paralelas de niños y jóvenes guerrilleros, pero según el cineasta “encontrar cómo viven las mujeres en el conflicto nos marcó, por eso decidimos contar la guerra a través de la mirada de María, una guerrillera de 13 años”.

El reparto está compuesto en gran parte por actores naturales, quienes interpretaron a ‘María’, ‘Junior’ y el ‘Negro’. Estos nuevos talentos fueron ‘reclutados’ en los Llanos Orientales, después de hacerles casting a más de 1.000 aspirantes. “En un momento tenía a tres muchachos para cada papel, me vi en problemas para elegir. Karen, quien interpreta a María, lo hacía con una fuerza y una verdad que se le veía en los ojos. Esa naturalidad no se encuentra tan fácil”.

En la ficción a esta joven le asignan la misión de llevar al bebé de su comandante a un pueblo seguro. Ella hace este viaje, ocultándoles a sus compañeros que también está embarazada para que no la obliguen a abortar. “Queríamos llegar al alma de esos personajes que nos muestran como simples cifras en informes pero que no conocemos e hicimos un gran esfuerzo por adentrarnos lo más posible en sus vidas y contar una historia que no golpeara al espectador. Nuestra intención fue que nos estremeciéramos por la historia de una niña y no por la de una guerrillera, que dejáramos de satanizar a las partes. Al sentir lo que está pasando con el proceso de paz y ver que la primera acción es sacar a los niños del conflicto, nos ratifica que estamos alineados hacia el mismo punto: a que la historia no se repita”, asegura Rugeles, mientras reflexiona sobre la relevancia de este tema para los colombianos.

El rodaje de la película fue intenso, pues literalmete vivían recluidos en la selva del Magdalena Medio, donde grabaron la mayoría de las escenas de la película. Junto a la producción estuvo siempre alguno de los familiares de los niños, un tutor que les daba las clases y un profesor que los ayudó a crear una metodología para que pudieran entrar al set con el libreto aprendido. “Nunca les mostramos el guion. Yo les contaba la historia, la ensayábamos y luego ellos la escribían en un cuaderno que les habíamos dado, así nunca hacían nada de memoria sino que actuaban desde adentro, hablaban con naturalidad, como si la situación fuera real”, asegura el cineasta.

Las jornadas de grabación no superaban las ocho horas porque, además de las condiciones climáticas y de luz propias de la selva, el Ministerio de Trabajo vigiló de cerca la participación de los menores. Vivieron por seis semanas en la locación y cada día era más divertido que el anterior. “Tuvimos momentos muy lindos como el cumpleaños de Anderson, quien interpretó al ‘Negro’, y se puso a llorar en la fiesta que le organizamos porque nunca le habían celebrado ese día. También hubo situaciones angustiantes, como cuando Karen se rompió la cabeza porque se cayó de la hamaca justo antes de grabar una de las escenas más dificiles de la película”.

Caminaban largas distancias y las desgarradoras escenas los hacía sentir parte de esa violencia que ha azotado a Colombia por más de medio siglo. “Estar inmerso en el conflicto es complejo, tiene una energía bastante pesada porque son historias tristes que uno no quiere que le pasen y que desafortunadamente vive medio país”.

Según Rugeles, esta película aporta material importante para construir la memoria del país. Alias María ha participado en más de 60 importantes festivales internacionales, entre ellos el de Cannes, y ha sido vendida a más de diez países, entre los que se incluyen Francia, Bélgica, Luxemburgo, Canadá, Turquía, Grecia, los países de la antigua Yugoslavia, los de Centroamérica y Argentina. Este filme quiere contarle al mundo una versión de Colombia que, según Rugeles, será historia patria.

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