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María Paz Gaviria la delfín del arte

María Paz Gaviria la delfín del arte

Revista Jet-set

Después de la polémica del año pasado, la hija del expresidente Gaviria inaugura como directora, su segunda edición de artBO. Dice que viene a trabajar, no a que cuestionen su origen político. Así que después de 12 meses de trabajo confirma que en el recinto de Corferias se reunirán 65 galerías de 20 países, entre estos Suiza, Alemania, México y Brasil.
Durante este año, María Paz Gaviria viajó a otras ferias de arte contemporáneo como ArtBa, de Argentina, y Maco, de México. “En el panorama internacional, artBO está muy bien. Tenemos fama de escoger con rigurosidad las galerías que participan”. Foto: ©Imagen Reina/13
Por: Edición 26910/10/2013 00:00:00
María Paz Gaviria cumplió un año en la dirección de artBO, la Feria Internacional de Arte de Bogotá, considerada una de las más importantes de Latinoamérica. La joven de 30 años estrenó su puesto en medio de la polémica que surgió debido a la participación de la galería de su papá en este evento cultural. Después de las críticas por el supuesto conflicto de intereses, María Paz está lista para superar su gestión en 2012, cuando se inscribieron 40 galerías del mundo y unas 20 mil personas ingresaron a los pabellones de Corferias.

¿Por qué llegó a dirigir artBO? ¿Influyó su padre, el expresidente César Gaviria? –Estudié historia del arte en la Universidad de Columbia, en Nueva York. Mis estudios no estaban encaminados a especializarme como artista plástica, pero sí como gestora cultural. Mi balance en artBO durante este primer año ha sido positivo.

El año pasado se desató la polémica por la participación en artBO de la galería de su papá. ¿Este año qué va pasar? –La galería Nueveochenta fue aceptada por nuestro comité de selección como ha pasado en los últimos años.

¿Usted participa en el comité de selección? –En la feria tenemos un proceso de selección de las galerías que se ajusta a los estándares internacionales. Hay cinco personas –no estoy yo– que escogen a nuestros participantes. Estudian sus perfiles y propuestas.

El año pasado quedó la sensación de que no la dejaban hablar debido a la polémica. –Nada impide mi expresión. Creo que hicimos un arduo trabajo en artBO 2012. Finalmente fue una feria fantástica.

Los hijos de Uribe dicen que es muy difícil ser un delfín. Incluso les molesta que les digan así. ¿Es su caso? –No me molesta. Me siento muy cómoda y orgullosa de mi familia. Sé que he vivido una experiencia particular que me ha brindado muchas oportunidades. Lo único que me queda es trabajar y desempeñarme con todas las herramientas que me ha brindado la vida.

De la dirección de artBO al Ministerio de Cultura hay un paso. ¿Le interesaría esta cartera? –Estoy feliz con artBO. Solo pienso en el presente. Siento que mi pacto con la feria tiene dos caminos. El primero es la democratización del arte o llevar una oferta artística a un público muy amplio. De otra parte, mi preocupación en este trabajo es la internacionalización del arte colombiano. Buscamos posicionarnos como un país cultural ante el mundo.

La cultura sigue siendo la “cenicienta” de los gobiernos. El Ministerio de Cultura es el más pobre de todos. –La inversión en la cultura ha crecido en los últimos años. Hay un modelo político que tiene conciencia de que la cultura es un bien público y que nos da identidad, pero a esta parte hay que darle más valor.

 ¿No le interesa la política ni siquiera como “deporte” nacional? A los colombianos nos apasiona hablar de este tema. –El arte y la política no son tan distintos. Los dos reflejan la temática de cómo nos vemos como sociedad, qué reflejamos de nuestra historia y para dónde vamos. El arte propone una reflexión de nuestro entorno y la política es el arte de administrar esa realidad.

Dicen que frente a otras naciones, Colombia no sabe casi de arte, o mejor, desconoce la plástica que exponen galerías y museos. –Cada vez más nos interesa el arte. Los galeristas que vienen del extranjero dicen que contamos con uno de los públicos más curiosos, de esos que preguntan todo: ¿cuánto vale el cuadro, ¿quién lo pintó?... Y hasta dicen si es bueno o es malo. Eso nos hace maravillosos.

El arte de las galerías va dirigido a un segmento alto y con mucho conocimiento del tema. –Para disfrutar del arte no se necesita ser un erudito. artBO puede ser una plataforma importante para aprender de arte.

¿Qué hace para que eventos como artBO sean más incluyentes? –Quiero aclarar que una cifra como la del año pasado, de 20 mil asistentes en cuatro días, es significativa para un espacio donde solo se exhibe arte. Digamos que esos flujos de público no los ven en otros espacios dedicados a la pintura y escultura. El hecho de estar en Corferias ya es una invitación a la democratización.

El colombiano de a pie difícilmente puede comprar arte. –En artBO hay cuadros costosos, pero también de artistas emergentes y a precios asequibles. Lo importante es preguntar en los pabellones, porque habrá cuadros para todo tipo de bolsillos y perfiles.

¿Qué nuevos espacios tienen en artBO estos artistas emergentes? –La feria en Bogotá tiene unos componentes que no tienen otras del mundo. El pabellón Artecámara ayudará a proyectar a esos creadores que no cuentan con representación comercial.

¿Se sintió el impacto del repunte de nuestra economía en el mercado del arte? –En la medida que hemos crecido económicamente repuntan las ventas en nuestro sector. A artBO vendrán 65 galerías de 20 países del mundo, entre esas, 23 que nos visitan por primera vez. Esa cifra es un gran logro.

Para los que no conocen de arte en Colombia, ¿qué hay más allá de Botero, Grau, y los mismos de siempre? –Creo que la producción artística local se renovó con obras de gran calidad. Es diciente que Casa Daros, de Suiza, abrió su museo en Brasil con una muestra de arte colombiano.

Fernando Botero dijo, por ejemplo, que el arte contemporáneo nacional, de instalaciones y nuevos medios, no es tan bueno. –Las galerías tienden a proponer obras que incluyen nuevos medios como instalaciones, fotografías, música, luces, etcétera. La visión de nuestra feria es que la gente encuentre creaciones de los distintos momentos históricos y tendencias. Todo es válido.
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