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María Guadalupe Salazar Sanabria, una bebé con dos papás

María Guadalupe Salazar Sanabria, una bebé con dos papás

REVISTA JET-SET

Con la ilusión de formar una familia, el odontólogo Christian Salazar y su pareja, Jorge Sanabria, decidieron medírsele al método de madre sustituta a través del cual nació su hija hace tres meses. No consideraron la posibilidad de adoptar porque en Colombia es incierto el rumbo de la legislación sobre el tema. Están preparados para disfrutar su familia no tan tradicional.
Ella es la reina de la casa. Todos los días recibe visitas de abuelos, amigos y ‘tías’ que creen que ayudan a sus papás en los menesteres de bebés.
Por: Revista Jet-set.20/12/2016 00:00:00

A Christian Salazar lo conoce todo el mundo en la sociedad manizaleña y bogotana. Es uno de los odontólogos más prestigiosos del país y su bien ganada fama ha sido adquirida a través del diseño de sonrisas, entre las que se cuentan muchas de las reinas y presentadoras más bonitas del país. Su marido, Jorge Sanabria, es un ingeniero santandereano que trabaja en una importante empresa petrolera, mucho menos mediático, pero igual de guapo, inteligente y sensible.

Los dos querían tener un bebé pero adoptar en Colombia, en plena discusión sobre si las parejas del mismo sexo pueden hacerlo, se les hizo un riesgo emocional. Era más seguro tener un bebé que les perteneciera genéticamente y optaron por el método del vientre sustituto, al que han recurrido muchas parejas gays como Elton John y David Furnish, o Ricky Martin.

Pero como en Colombia aún no está permitida la gestación subrogada, viajaron a Tabasco, el único estado mexicano donde el método está amparado por la legislación, y allá, en una clínica de fertilidad vieron crecer a su bebé. El proceso fue largo, dispendioso y muy científico, pero se lo gozaron y ahora que María Guadalupe Salazar Sanabria, con 3 meses de nacida, los mira embelesada y llena de amor, sienten que hicieron bien.

En su casa todo cambió: ya no es un espacio de hombres solos, minimalista y masculino, sino un hogar de familia, que huele a recién nacido y por el que ruedan biberones, chupos, pañales y juguetes. La vida gira alrededor de ella. En la puerta de su habitación están pegadas sus iniciales y en una repisa, encima de su cuna, pusieron una corona enorme: es la reina. Todos los días hay visita de algún abuelo, de los amigos que quieren saludar, y del séquito de ‘tías’ que pretenden ayudar a los padres. Pero ellos no lo necesitan, ya saben cuándo quiere comer y cómo bañarla, qué llevar en la pañalera, y lo más difícil: sacarle los gases.

Detrás hay una historia de amor incondicional y cientos de reflexiones relacionadas con el futuro de María Guadalupe, que si bien está rodeada de cariño, apoyo y admiración, tendrá que aprender a hacerles frente a quienes no están de acuerdo con el modelo de familia en el que nació. Christian y Jorge están preparados para darle fortaleza y tienen la ilusión de que Colombia sea un país más incluyente, dentro de unos años, cuando ella esté lista para ir al colegio.

Así cuentan, los dos padres, el proceso mediante el cual nació su adorada bebé.

Jet-set: ¿Por qué se decidieron al proceso de vientre subrogado?

Christian Salazar: "Me encontré en el camino un personaje maravilloso y entre los dos vimos la posibilidad de hacer una familia. Hoy día hay diferentes opciones para hacerlo, pero en Colombia, como estamos viendo, el tema de la adopción es muy incierto. Pensamos: ‘Qué tal que nos entreguen un bebé y después nos lo quiten porque no está aprobada la ley’. Este es un proceso que involucra muchas emociones y nadie está preparado para despedirse de un hijo porque la legislación cambió de rumbo. Así que ni siquiera entramos en las averiguaciones de adopción y la alternativa que había era la maternidad subrogada o alquiler de vientre".

¿Dónde hacen este proceso?

C: "Hay países líder en el tema de vientres alquilados. Estados Unidos, India, Rusia y México, también tienen este proceso. En nuestras averiguaciones encontramos que en Tabasco hay una legislación donde el método está garantizado y protegido. Entonces nos conectamos a través de internet con una agencia que se llama Care y maneja todo el programa".

¿Cómo empieza todo?

C: "Care nos ayudó a buscar a la donante de los óvulos y también encontró a la gestante. Son dos personas totalmente diferentes. El óvulo no pertenece a la gestante sustituta. Ellos nos dieron opciones de bancos de óvulos porque existen muchos de diferentes índoles y claro, precios".


¿Hay unos óvulos más caros que otros?

C: "Inicialmente Care nos dijo que tenían óvulos congelados y que el precio era menor que el de otros que se conseguían donados en fresco. Dijimos: “Mejor óvulos frescos”. Entonces arrancamos para el banco de óvulos en Atlanta, generamos un perfil en un computador y salieron unas características. Se puede escoger hasta la religión. Si quieres un óvulo que venga de un judío, lo escribes ahí y salen posibilidades de donantes. Aparecen las fotos de ellas desde que eran bebés hasta ahora. Y tienes acceso a su historia clínica y a la de toda su familia. Una vez seleccionada ella, la llevamos a Puerto Vallarta donde está la clínica de fertilidad para seguir el proceso".

¿Tenían que extraerle los óvulos en la clínica?

C: "Sí, todo tiene que suceder en el mismo lugar. La donante dio 24 óvulos, de los cuales la mitad fueron fecundados con los espermatozoides de Jorge y la otra mitad con los míos. De ahí salieron 24 embriones y de esos 24, uno es María Guadalupe".

¿Conocieron a la donante?

Jorge Sanabria: "En teoría no debíamos conocerla. Pero como ella tuvo que viajar a Puerto Vallarta, coincidimos allá. La verdad es que ni siquiera los de Care lo saben, pero la invitamos a comer. Fue una relación de ese día y ya. Conocimos a la persona que nos iba a regalar su genética".

¿Cómo es ella?

J: "Divina. Una cosa fue verla en las fotos y otra en la vida real. Cuando entró la quijada nos llegó hasta el piso. Es muy guapa y lo que más nos gustó fue su forma de ser. Es gringa, de papás italo-franceses. Era parte del perfil que queríamos generar para que se combinara con nosotros".

¿Cuándo entra en escena la gestante?

C: "Los óvulos unidos a los espermatozoides tienen cinco días de maduración. Esos son los embriones que se congelan para implantarlos a la gestante".

J: "Lo más difícil es conseguir a la gestante. Tiene que ser de Tabasco, menor de 30 años, cabeza de hogar y haber tenido mínimo dos hijos. También debe saber que el bebé nacerá por cesárea para evitar complicaciones o que se genere un vínculo afectivo".

¿La relación con la donante fue diferente que con la gestante?

C: "Sí. Con la donante fue como: “Wao, qué bueno lo que la genética nos va a dar”. Y la otra es un ángel y una bendición por su generosidad con la vida de prestar su vientre para que otros que no pueden tener hijos, lo logren".

¿Cuánto cuesta el proceso?

C: Más o menos 100.000 dólares. Pero no todos los embriones sobreviven o pasan el control de calidad y cada in vitro vale, los óvulos valen, la gestante vale. El viaje, el abogado, los temas médicos…

Y entonces nació María Guadalupe… ¿Cómo fue ese momento?

C: "Era el 27 de septiembre a las nueve de la mañana. Yo he entrado a muchos quirófanos en mi vida, pero esto fue diferente. Era mi hija. Sentí…".

J: "La alegría es impresionante. Se nos encharcaba el ojo con oírla llorar, oírla respirar…".

C: "Lo que uno quiere es que arranque bien, que respire bien, que llore bien…".

J: "Cuando salió de la barriga, la envolvieron y nos la pasaron. No hay nada más conmovedor. No podíamos dejar de llorar".

¿Esto los ha unido más?

C: "Sí, absolutamente. Somos un triángulo inseparable en este momento".

¿Les entregaron a María Guadalupe ese mismo día?

C: "Sí. Nos fuimos a una habitación con ella y el neonatólogo. La psicóloga recomendó que lleváramos a la bebé donde la gestante para que se despidiera de ella y cerrara el círculo".

¿Cómo fue ese momento?

J: "Ella fue muy amorosa, estaba muy tranquila. Lo único que nos pidió fue tomarse una foto con la bebé; se la tomó y le dio un beso. Nosotros le agradecimos en el alma, hablamos dos minutos, y nos despedimos".

Eran dos papás con bebé recién nacido. ¿Cómo se maneja eso?

J: "Todo lo hicimos nosotros. Claro, estábamos con la mamá de Christian y la enfermera, pero hasta el primer baño lo hicimos nosotros. Preguntábamos cómo se hace y lo hacíamos".

¿Por qué María Guadalupe?

C: "Somos devotos de la Virgen y en Ciudad de México fuimos a agradecerle esta bendición de la vida. Pero no es por la Virgen, ni por ser un nombre mexicano. Sencillamente nos sonó bien".

¿Y por qué Salazar primero que Sanabria?

C: "Porque yo soy ciudadano americano y el objetivo era que le dieran la ciudadanía con facilidad".

¿A qué colegio irá María Guadalupe?

C: "Queremos que sea un colegio más universal, que tenga la capacidad de aceptar una familia como la nuestra. Por eso hemos pensado en el Liceo Francés, donde son más abiertos en sus conceptos. Además está muy cerca de nuestra casa".

¿Cómo van a preparar a María Guadalupe para afrontar las críticas de quienes no están de acuerdo con este tipo de familia?

J: "Obviamente estamos en un país que no está totalmente preparado para una familia con dos padres. Pero hemos encontrado mucho apoyo. El ciento por ciento de nuestros amigos está del lado nuestro. Y en la calle hay gente que se nos acerca y nos felicita. Pero tampoco podemos negar que alguien en algún momento va a hacer un bullying y eso seguramente será duro para nosotros. Ahí es donde debemos estar preparados".

C: "Yo siento que con esta entrevista estamos mostrando que podemos ser una familia feliz".

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