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María Fernanda Cabal “El infierno no existe”

María Fernanda Cabal “El infierno no existe”

Revista Jet-set

La congresista que envió a Gabo para el infierno en un tweet pidió perdón a la familia del nobel por la imprudencia, pero mantiene su desacuerdo con algunas posturas políticas de García Márquez. Algunos la atacaron en las redes sociales, otros fueron solidarios. El caso es que la nueva parlamentaria habla claro y directo.
Para bien o para mal, la representante pasará a la historia por su tweet sobre Gabo. Y todo parece indicar que sus trinos seguirán dando de qué hablar: el último daba las gracias a Juan Manuel Santos por haber declarado día cívico el 4 de julio, fecha del cumpleaños de Uribe. Foto: Imagen Reina/14
Por: Edición 2868/7/2014 00:00:00
Hace unos meses el nombre de esta representante uribista sonaba poco. Como cabeza de lista del Centro Democrático para la Cámara salió elegida con 320 mil votos, que sirvieron para ubicar cinco parlamentarios más, pero era la lista cerrada de Uribe, y Cabal era parte del grupo. Su acento de valluna recalcitrante se oyó en varios debates antes de elecciones y sus posiciones claras, y hasta aguerridas, frente a ciertos temas dieron de qué hablar, pero en ese momento apenas se dibujaba su carácter en la opinión pública nacional.

Ya antes había sido directora de Asuntos Internacionales en la Fiscalía de Mario Iguarán, y desde su salida en 2007, se dedicó a dirigir la fundación de Fedegán, donde su marido, José Félix Lafaurie, es presidente.

Cabal ha trabajado con las comunidades desde antes de graduarse de politóloga en la Universidad de los Andes, donde fue directora del programa Democracia, y lideraba unos foros ciudadanos. En un artículo antes de los sufragios fue definida como una mujer “fluida, ilustrada y frentera”.

Sin embargo, bastó un tweet, que el día de la muerte de Gabo se volvió viral y atravesó el planeta, para que el mundo entero empezara a hablar de ella: debajo de una foto del nobel con el expresidente cubano Fidel Castro, escribió: “Pronto estarán juntos en el infierno”.

Fue demandada ante la Corte Suprema de Justicia por discriminación contra Gabo; acosada en las redes sociales y tildada de bruja, diabla, neonazi; declarada persona no grata en Aracataca; y hay senadores como Armando Benedetti que buscan inhabilitarla para que no se posesione el 20 de julio en el Congreso.

Con esta historia, que la identificará de ahora en adelante a través de su naciente carrera política, María Fernanda Cabal debutará en la Cámara de Representantes y está lista para hablar de lo que siempre ha querido desde hace años, cuando era solo una niña, y entendió que si algo no la dejaba vivir en paz era ser testigo de la injusticia.

Usted mandó a Gabo para el infierno, ¿qué es el infierno?, ¿dónde queda? –El infierno no existe.

¿Entonces por qué escribió que Gabo y Fidel irán al infierno? –Mandar al infierno a alguien es lo mismo que cuando usted leía las tiras cómicas y los muñequitos decían: “chanfle, recórcholis, te mando para el infierno, ojalá te vayas bien lejos…”.

El infierno sí existe en un país católico como el nuestro… –Pero no para los ateos; los comunistas son ateos…

Pero es nuestro nobel, el autor de Cien años de soledad, la mayoría de los colombianos se sintieron vulnerados con el tema… –Gabo con su pluma maravillosa, admirada y premiada, no fue ejemplo en Colombia. No se sentía parte de su propio pueblo. De hecho él creció económicamente y empezó a despreciar su misma clase. No quiso volver, no quiso ayudar, su casa se cayó, no regaló un libro para Aracataca, los premios los donaba a movimientos de extrema izquierda. Y lo dije más por Fidel Castro, que a mi parecer es un hombre perverso: 50 años empobreciendo una isla.

Luego ofreció disculpas, pero se reafirmó en lo que dijo…
–Me disculpé con la familia de García Márquez porque fue una imprudencia lo que hice. Fue un acto espontáneo en un momento no indicado, pero para mí la vida de él, si bien es una pluma maravillosa, no es un ejemplo a seguir. Yo nunca podría ser amiga de Fidel Castro. Jamás.

¿Hubo otros que entendieron su comentario? –Para mí fue impresionante la cantidad de cartas que recibí de intelectuales de Europa y asilados cubanos. Edurne Urreta, por ejemplo, la española que fue víctima de la Eta porque era del Psoe y se había movido de la izquierda a la derecha, dijo que una representante llamada María Fernanda Cabal le abrió la puerta a un debate porque los artistas se han vuelto admiradores del poder. Y hablo del poder de cualquiera, el de derecha, el de centro, el de izquierda. El poder absoluto es insoportable.

¿Cree que fue un tema que se creció en las redes sociales? –Es que a quienes comulgan con la izquierda no se les puede decir absolutamente nada, porque son muy organizados e inmediatamente despliegan un matoneo contra cualquiera que no piense igual que ellos.

¡Déjenme opinar! ¿Que lo que dije es políticamente incorrecto?, sí; ¿que es inadecuado?, sí; ¿que usted como persona elegida no puede decir eso…? No debo, de pronto por formalismo, pero ¿no puedo? El día que no pueda se acabó la libertad de opinión en este país. Entonces aquí forman un drama por cosas que son menores y lo que es realmente grave no lo miden como grave. O sea, es una sociedad que tiene que mirarse a sí misma en el espejo para ver que tiene una enfermedad.

¿Cuándo se le ocurrió que debía lanzarse a la política electoral?, ¿de su marido, José Félix, que ha sido senador, viceministro, vicecontralor? –Él lleva muchos años en la política, y en la política electoral desde muy joven. Yo no. Lo curioso es que no he sido ni conservadora ni liberal. Mi mamá conservadora, mi papá liberal. Lo máximo que me aproximé a la política fue a los 16 años cuando mi papá que era del Nuevo Liberalismo me llevó a ver a Luis Carlos Galán. Y me dolió mucho cuando lo mataron porque este es un país de unas tragedias inmensas. Pero después de eso no he sido afín ni a un partido, ni a otro, en cambio soy afín a las personas. Aunque es sano para una democracia tener partidos políticos, aquí el problema es que la democracia es fragmentaria y los partidos políticos están atomizados… entonces el uno se va para un lado y el otro se va para el otro.

¿Qué tan uribista es?
–Hay distintas clases de uribismo. Pero independientemente de los defectos que tenga Uribe, no comulgo con la deslealtad y la traición. No me hubiera gustado llegar al poder gracias a alguien para luego decir: “Esto es mío”. Si tengo una forma diferente de hacer política, hay maneras de decir: “No estoy de acuerdo con esto”, pero es reprochable usar a los demás de trampolín; .

¿Quiénes son los que no la quieren en la Cámara? –Armando Benedetti y Roy Barreras usaron la publicidad negativa para subirse en esa ola mediática. Pero a ellos en el fondo no les importa el tema. De hecho Benedetti es un especialista en eso. Después sale y dice que hay que fusilar a los que no creen en el proceso de paz. Por favor…

Benedetti dijo que usted era la Natalia París de la política… –Claro, él busca fórmulas para ofender. Eso le da popularidad pero termina siendo negativo para él, porque si ofende a una mujer, se gana a todas las mujeres de enemigas. Segundo, si Natalia París es bruta, pues no creo que haya mujeres inteligentes porque ella aprendió a ser una máquina de hacer dinero. Ella entiende el papel que cumple. Creo que es más inteligente que todas.

¿José Félix Lafaurie, su marido desde hace 22 años, el papá de sus cuatro hijos, es su alma gemela? –No. Para nada. Somos como el agua y el aceite. La afinidad de nosotros son los principios conservadores. Punto. Cuando se armó este escándalo llegó a la casa y me dijo: “¿Gordita, te diste cuenta el enredo que han armado? Estoy de acuerdo con lo que dijiste”.
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