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María Elvira Arango la informante de la tele

María Elvira Arango la informante de la tele

Revista Jet-set

Con tan solo un año al aire, Los informantes, el programa de investigación que dirige y presenta la periodista bogotana, ganó el premio Simón Bolívar a mejor entrevista en TV. Con esta apuesta que la trajo de nuevo frente a las cámaras, María Elvira rompió la maldición de que los periodísticos no tienen audiencia y promete más chivas.
Para crear el formato de Los informantes, María Elvira se inspiró en el periodístico 60 minutos de la cadena CBS, que lleva 46 años ininterrumpidos al aire. Foto: Imagen Reina/14
Por: Edición 29518/11/2014 00:00:00
María Elvira Arango se le mide a todo. Ha trabajado en radio, televisión y en los proyectos más exitosos del periodismo colombiano, al lado de los grandes como María Isabel Rueda, Julio Sánchez Cristo, Yamid Amat, Darío Arizmendi y Roberto Pombo, de quienes, dice, aprendió todo lo que sabe. “Creo que el éxito de Los informantes es el resultado de esa escuela. Es como jugar con Pelé, Ronaldo y Garrincha”.

Inició su carrera a los 20 años en el noticiero 24 Horas, que por esas casualidades de la vida terminó presentando junto a Adriana Arango.

Luego de un exitoso trasegar frente a las cámaras prometió no volver a la televisión. Durante siete años dirigió las revistas Don Juan y Bocas, de la Casa Editorial El Tiempo, y aprendió a navegar en el riguroso mundo del periodismo escrito, donde ya se sentía en su zona de confort. Sin embargo una propuesta de Gonzalo Córdoba, presidente de Caracol Televisión, para dirigir un periodístico los domingos, le hizo tragarse sus palabras. “La verdad dudé mucho, estuve a punto de declinar la oferta por esa creencia que tenemos los periodistas de que este tipo de programas no funcionan. Lo consulté con varios colegas y todos me decían: ‘Qué miedo’. Sin embargo David, mi esposo me preguntó: ‘¿Ah, entonces no se puede hacer buen periodismo en televisión?’”. Al día siguiente llamó a Córdoba y aceptó. María Elvira está convencida de que el problema no se debe a que sea un programa periodístico o de profundidad. “El reto es contar buenas historias”.

Y precisamente ese ha sido el éxito de Los informantes que con tan solo un año al aire acaba de ganar el Premio Simón Bolívar por la entrevista que María Elvira le hizo a Max Kirschberg, el único sobreviviente marcado del holocausto nazi que reside en Colombia. El testimonio de lo que este hombre vivió en los campos de concentración de Auschwitz la conmovió al punto de que no pudo contener las lágrimas al aire. Fue un trabajo conjunto con el realizador Héctor Córdoba y la productora Valerie Varty.

Otra de las entrevistas que le marcaron el alma fue la del presidente uruguayo Pepe Mujica. “Es un ángel. En Colombia es muy difícil acercársele a un presidente por aquello de la seguridad, en cambio este señor llegó a nuestra cita sentado en la parte de adelante de un Jetta y cuando se bajó vi sus zapatos sin embolar. Caminé hacía él sin que nadie me preguntará quién era yo o qué quería”.

Con esa misma sencillez, María Elvira conversó con Íngrid Betancourt, quien después de su liberación le huye a los medios de comunicación colombianos. “Le tengo una admiración profunda a ella y a todos los secuestrados. Miro a mi hija Martina y pienso que Íngrid duró más años en cautiverio de los que tiene ella”.

La historia más difícil de lograr fue la de la líder religiosa María Luisa Piraquive. El productor del programa duró un año insistiéndole por teléfono y por correo hasta que finalmente aceptó y les habló del llamado que, según ella, le hizo Dios para guiar a los creyentes, del movimiento MIRA, de sus dones y de sus líos judiciales. Ahora está detrás del procurador, quien ha declinado la invitación para salir en el programa por falta de tiempo.

Actualmente Los informantes, con un rating promedio de 8,5, se enfrenta regularmente a Crónicas RCN, con 4,9, que presenta Eccehomo Cetina. “Lo que ellos hacen no es mi estilo, pero lo respeto. A mí me gusta menos el amarillo, las historias de crimen y pasiones. Sin embargo, prefiero competir con periodistas y no con un galán mexicano”. Se dice que RCN prepara un programa para hacerle contrapeso y eso a ella no la desvela. “Bienvenida la competencia porque ganamos los televidentes y los periodistas que no hacemos sino quejarnos de que aquí solo hay espacio para los realities y las telenovelas. Me parece maravilloso que nos enfrentemos con historias de calidad”.

Ante el corre-corre de los viajes, las entrevistas y las horas de edición, la reportera se las ingenia para pasar tiempo con su familia. Se casó hace diez años con el caleño David Yanovich, dueño de una oficina de banca de inversión. “Él es lo mejor que me ha pasado en la vida, somos muy felices”.

Tiene dos hijas: María Ossa, la mayor, decidió irse a estudiar interna en un colegio de Connecticut y se gradúa en mayo del próximo año. La joven de 18 años está aplicando a varias universidades de Estados Unidos para estudiar diseño gráfico. Martina Yanovich, de 7 años, está en el colegio y es la consentida de su “mamá gallina”. A los dos les encanta sentarse a ver La voz kids. María Elvira adora la música de plancha y le gusta bailar salsa y merengue. A los 46 años se ve regia: corre, juega tenis y hace kickboxing. Su belleza no compite con su inteligencia. “Como decía Pambelé: ‘Es mejor ser rico que pobre’. Una cara bonita abre puertas pero obviamente no es suficiente, hay que trabajar”, asegura. Es una gran lectora. En su apartamento, ubicado cerca a la Zona Rosa en Bogotá, tiene dos bibliotecas gigantes. Para informarse ve los noticieros y vive pendiente de Twitter e Instagram. “Además soy muy revistera, ese es un vicio que no se me va a quitar”.

Por ahora, María Elvira no suelta un dato sobre las historias que vienen. “Tengo varias chivas buenísimas, pero tienen que ver el programa”.
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