Suscríbase

Reciba en su correo nuestras noticias y entérese de lo último de los famosos.

María Carolina Hoyos y Miguel Uribe dos hermanos en la política

María Carolina Hoyos y Miguel Uribe dos hermanos en la política

Revista Jet-set

Los hijos de Diana Turbay, quien fue asesinada durante una operación militar que buscaba rescatarla, nacieron con vocación política. María Carolina Hoyos, que en los primeros años de su vida profesional dirigió el Noticiero Nacional, hoy es viceministra de TIC, y su hermano, Miguel Uribe, concejal de Bogotá.
María Carolina Hoyos y Miguel Uribe, frente a la estatua de Diana Turbay en el norte de Bogotá, aseguraron que aprendieron a perdonar a los victimarios de su mamá gracias a sus abuelos: el expresidente Julio César Turbay Ayala y Nydia Quintero. Foto: © Gerardo Gómez/12
Por: 17/1/2013 09:35:00
La viceministra de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, María Carolina Hoyos, y el concejal de Bogotá, Miguel Uribe, todavía lloran la muerte de Diana Turbay. La última vez que lo hicieron fue en los días en que vieron los capítulos finales de la serie Escobar, el patrón del mal, que entre la ficción y un tono documentalista revivió los últimos minutos de la aguerrida periodista que fue asesinada en 1991. Un día después de la emisión de aquel capítulo sangriento, la viceministra volvió a llorar junto a su hermano Miguel, de 25 años, uno de los concejales más jóvenes de la capital de la República. “Es muy duro recordar, pero vale la pena no olvidar”, aseguró María Carolina, una de las funcionarias estrellas del gobierno de Santos. Hoy es una de las gestoras del programa de sistematización de los colegios para combatir el atraso en la educación y la pobreza.

Los dos hermanos, de padres diferentes, se separaron por un tiempo cuando la madre, secuestrada por Pablo Escobar, murió en confusas circunstancias durante el rescate militar. María Carolina, hija del primer matrimonio de Diana, regresó a la casa de su padre, Luis Francisco Hoyos Villegas. Miguel se quedó con su papá, Miguel Uribe Londoño, el segundo esposo de la periodista. “Fue duro porque aquel crimen absurdo me desprendió no solo de mi mamá, sino de otras personas que quería. Por fortuna la sangre tira y nuestro ADN me mantuvo en comunicación con Miguel”, cuenta María Carolina.

Nydia Quintero, la abuela, también fue una especie de conector entre el afecto de sus dos nietos, quienes finalmente convergieron en el ejercicio de la administración pública y la política. Como era de esperarse, María Carolina, exdirectora del Noticiero Nacional, y Miguel heredaron esta vocación de la familia materna, bajo la sombra del abuelo, el expresidente Julio César Turbay Ayala, y de la imagen de heroína y mujer de valores inquebrantables que dejó Diana Turbay. “Es difícil ser hijo de Diana porque no podemos defraudar su buen nombre. Un error en el manejo de la administración pública sería imperdonable. Siempre nos ha tocado estudiar y trabajar más para que no nos ?digan que las puertas se nos abrieron por lo que representó ella”, explicó la viceministra.

“Durante la campaña al Concejo jamás pronuncié el nombre de mi mamá. Me valí de ella, pero en mis oraciones personales”, complementó Miguel, quien tenía 5 años cuando su Diana Turbay Quintero perdió la vida como consecuencia del narcotráfico. De ella, el joven solo recuerda la imagen del último beso que le dio antes de que viajara, supuestamente, a hacer una entrevista con el guerrillero del ELN el Cura Pérez, que Pablo Escobar usó como señuelo para secuestrarla junto a la periodista Azucena Liévano. “Lo que sucedió antes de aquel beso se me borró del casete de la memoria”, dijo el político, que en el ejercicio de sus funciones legislativas pidió un revolucionario esquema para mejorar la movilidad de Bogotá.

Miguel Uribe reconstruyó la “historia oficial de Diana Turbay” a partir de los recuerdos de su abuela Nydia y de su hermana, con quienes aprendió a perdonar a los victimarios. “Le he enseñado mucho porque somos inseparables, aunque yo no lo haya acompañado a hacer campaña política debido a que como funcionaria pública estaba impedida. Estuve con él de alma porque no pegué ni un solo afiche en mi casa. Ni siquiera asistí a la fiesta de la victoria”. Los jóvenes concuerdan en que si Diana Turbay estuviera viva, los habría criado igual de afectivos, pero tan independientes como ella.
LO MÁS VISTO